El Niño entra en fase activa y el agro alista medidas de prevención
El Niño entró en fase activa y el Gobierno declaró la Alerta Naranja, para reforzar la preparación. En el agro se activan medidas preventivas.
El Fenómeno de El Niño entró en una nueva fase de seguimiento en Ecuador.
El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-ERFEN) informó el 20 de julio de 2026, el cambio de estado de 'El Niño en Observación' a 'El Niño Activo', luego de evaluar las condiciones oceánicas y atmosféricas del Pacífico ecuatorial.
El organismo técnico señaló que la decisión responde "al cumplimiento de criterios establecidos en el Protocolo para la Emisión de Alertas por Evento El Niño".
Entre ellos consta que el Índice Ecuatoriano del Fenómeno El Niño (IEFEN) registró "cuatro valores consecutivos dentro del rango correspondiente al estado Activo"; además, "que las anomalías de temperatura superficial del mar en las regiones Niño 3.4 y Niño 1+2 superaron los umbrales técnicos establecidos".
Tras la recomendación del CN-ERFEN, el Gobierno resolvió elevar la alerta de amarilla a naranja, aprobar el Plan de Acción Nacional ante el evento El Niño y disponer su ejecución como prioridad nacional.
No obstante, las autoridades aclararon que la Alerta Naranja responde a la necesidad de fortalecer la preparación del país y "no constituye una declaratoria oficial del fenómeno El Niño en Ecuador, ni implica impactos inmediatos sobre las precipitaciones".
Según el Comité, la evolución del evento dependerá del comportamiento de las condiciones oceánicas y atmosféricas, así como del grado de interacción entre ambos sistemas. El mayor desarrollo del fenómeno podría presentarse hacia finales del año, por lo que continuará el monitoreo permanente.
El Gobierno anunció USD 600 millones para ejecutar acciones preventivas, fortalecer la infraestructura, adquirir equipamiento y mejorar la capacidad de respuesta ante un eventual impacto de El Niño.

En el agro se preparan planes
Con el cambio en el estado de seguimiento, el sector agroalimentario mantiene medidas orientadas a reducir posibles impactos sobre la producción.
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP) desarrolla un plan de contingencia para los sectores agrícola, pecuario, acuícola y pesquero, con acciones de prevención, asistencia técnica y coordinación institucional.
En la actividad agrícola, las medidas contemplan la identificación de zonas susceptibles a inundaciones, el uso de variedades resistentes a hongos, insectos y exceso de humedad, así como el almacenamiento adecuado de insumos para enfrentar posibles afectaciones por plagas y enfermedades.
El Ministerio también trabaja en la actualización de planes distritales de contingencia, la identificación de áreas con mayor vulnerabilidad por inundaciones, deslizamientos o afectaciones a infraestructura productiva y la difusión de recomendaciones técnicas para productores.
Entre las guías de preparación difundidas constan documentos dirigidos a sectores como agricultura familiar campesina, arroz, cacao, maíz amarillo, musáceas, ganadería y recolectores de manglar, elaborados con apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), además de recomendaciones técnicas de Agrocalidad.

Ganadería y acuicultura constan en el plan
Para el sector pecuario, las acciones previstas incluyen la identificación de zonas seguras para el traslado de ganado, la planificación de rutas de evacuación hacia áreas no inundables y la construcción o almacenamiento de reservas forrajeras para alimentar a los animales durante períodos adversos.
En el sector acuícola, las medidas se concentran en el fortalecimiento de infraestructura de protección, especialmente en camaroneras. Entre ellas están la revisión y fortalecimiento de muros, estaciones de bombeo y la identificación de riesgos en piscinas ubicadas en zonas vulnerables.
El MAGP también informó que coordina acciones relacionadas con la conectividad vial y la movilidad de productos agropecuarios, debido a la importancia de mantener las rutas de transporte y logística durante una eventual afectación climática.

Monitoreo científico y coordinación territorial
La preparación frente al Fenómeno de El Niño involucra a distintas instituciones vinculadas al monitoreo climático y la gestión del riesgo.
Como parte de las nuevas disposiciones, el Gobierno instruyó al Comité ERFEN emitir reportes quincenales sobre la evolución del fenómeno e implementar, junto con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y la Secretaría General de Comunicación, una estrategia para mantener informada oportunamente a la ciudadanía sobre las condiciones del evento y las medidas de prevención.
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) anunció la creación de “RUMBO”, un centro de pensamiento estratégico orientado a generar información científica, para anticipar los desafíos del sector agropecuario en los próximos 10 a 15 años.
Además, el seguimiento agroclimático se fortalece mediante información del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), organismos internacionales y el Boletín Agroclimático Nacional.
En el ámbito territorial, los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) deben contar con planes de acción frente al evento. Esto, en respuesta a una resolución del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional, del 22 de mayo de 2026. Allí se dio un plazo de 30 días para entregar dichos planes.
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos informó que hasta el 15 de julio de 2026, 213 de los 246 GAD habían entregado sus documentos: 192 gobiernos cantonales y 21 provinciales. Los planes presentados se encuentran en proceso de revisión, mientras 33 gobiernos locales permanecían pendientes.
Estos instrumentos buscan establecer acciones de prevención, preparación y respuesta en cada territorio, a partir de lineamientos básicos emitidos por la Secretaría de Riesgos.

Un seguro para atenuar pérdidas económicas
Dentro de las herramientas previstas para enfrentar riesgos climáticos figura Agroprotege, un seguro agropecuario subvencionado por el Gobierno dirigido a pequeños y medianos productores.
El programa contempla una inversión de USD 17,8 millones, entre 2026 y 2029, y prevé beneficiar a cerca de 80.000 productores agrícolas y pecuarios.
La cobertura proyectada incluye más de 215.000 hectáreas de cultivos y alrededor de 97.000 cabezas de ganado de producción.
El seguro cubrirá eventos como sequías, inundaciones, exceso de humedad, heladas, granizadas, incendios, vientos fuertes, deslizamientos, caída de ceniza, además de plagas y enfermedades incontrolables.
En el componente pecuario contempla cobertura ante muerte de animales por accidente, enfermedad o sacrificio forzoso.
El proyecto incorpora también asistencia técnica, inspecciones en territorio, atención de siniestros y una plataforma tecnológica para la administración de productores y pólizas.
El Gobierno informó además que destinará cerca de USD 600 millones, a través de las distintas carteras de Estado, para ejecutar acciones preventivas, fortalecer infraestructura, adquirir equipamiento y mejorar la capacidad de respuesta frente a un eventual impacto del fenómeno El Niño.

El monitoreo técnico es permanente
El cambio a 'El Niño Activo' modifica el escenario de seguimiento del fenómeno, mientras las instituciones mantienen sus acciones de preparación para los sectores productivos.
El CN-ERFEN informó que continuará evaluando las condiciones del océano y la atmósfera para determinar la evolución e intensidad del evento, "considerando factores que podrían favorecer o limitar sus posibles efectos sobre el territorio nacional".
Con la aprobación del Plan de Acción Nacional, los próximos meses estarán marcados por el seguimiento permanente del fenómeno, la ejecución de medidas preventivas, las verificaciones en territorio y la coordinación entre productores, instituciones técnicas y gobiernos locales, para fortalecer la capacidad de respuesta ante un eventual impacto de El Niño.
Asimismo, las autoridades exhortaron a la ciudadanía a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales y a seguir las recomendaciones emitidas por los organismos competentes.



