El Niño amenaza el suministro de agua potable en Ecuador
Un informe técnico identifica 1.461 infraestructuras de agua y saneamiento en riesgo ante el Fenómeno de El Niño. Estas son las provincias y escenarios más vulnerables.
El abastecimiento de agua potable podría convertirse en uno de los servicios más afectados, si El Niño provoca lluvias intensas e inundaciones en Ecuador.
Más de 600 plantas de tratamiento de agua potable forman parte de las 1.461 infraestructuras estratégicas que el Gobierno mantiene bajo análisis, ante las amenazas del Fenómeno de El Niño.
Un informe técnico del Viceministerio del Agua, del Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) advierte que inundaciones y movimientos en masa (deslizamientos) podrían afectar la captación, potabilización y distribución de agua, además del funcionamiento de los sistemas de saneamiento en distintas zonas del país.
El documento, emitido el 15 de junio de 2026 a la Asamblea Nacional por la Dirección de Agua Potable y Saneamiento, identifica riesgos para 606 plantas de tratamiento de agua potable (PTAP), 568 plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR), 174 rellenos sanitarios, siete presas y cinco estructuras derivadoras de control de inundaciones y riego.
A partir de ese diagnóstico, el informe plantea los escenarios de mayor vulnerabilidad y las acciones previstas para mantener el abastecimiento durante una eventual emergencia.
La infraestructura hídrica y de saneamiento del país posee una alta exposición geográfica en el rango de 0 a 1500 msnm.
Las provincias del Litoral (Guayas, El Oro, Los Ríos, Esmeraldas y Manabí) son críticamente propensas a inundaciones catastróficas, mientras que zonas de transición, como Zamora Chinchipe, afrontan la mayor amenaza por movimientos en masa (deslaves) que ponen en riesgo la continuidad de las plantas potabilizadoras.

Los escenarios de riesgo
El informe del Viceministerio, elaborado a partir de un requerimiento de información del legislador Luis Fernando Molina, identifica dos amenazas principales para la infraestructura hídrica.
La primera son los movimientos en masa, que afectan principalmente a las instalaciones ubicadas entre los 0 y 1.500 metros sobre el nivel del mar, especialmente en zonas de transición entre la Sierra y la Amazonía.
En este escenario, 95 plantas de tratamiento de agua potable (PTAP) presentan algún nivel de susceptibilidad. Zamora Chinchipe concentra la mayor cantidad de infraestructura con vulnerabilidad alta, seguida por El Oro y Cotopaxi.

La segunda amenaza corresponde a las inundaciones, que se concentran principalmente en las provincias del Litoral.
En este caso, el mayor riesgo recae sobre las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR). El informe identifica 49 instalaciones expuestas a inundaciones, de las cuales 30 presentan susceptibilidad alta.
Guayas registra el mayor número de plantas comprometidas, seguida por Esmeraldas, El Oro y Los Ríos.

Contaminación y colapso en el saneamiento
Además del posible desabastecimiento en el suministro de agua potable, el informe advierte sobre un escenario de contaminación asociado al funcionamiento de los sistemas de saneamiento.
Si las plantas de tratamiento de aguas residuales se inundan, podrían producirse descargas de aguas servidas hacia ríos y esteros.
A ello se suma el riesgo en 19 rellenos sanitarios expuestos a inundaciones, donde el contacto entre el agua y los residuos sólidos podría generar lixiviados que alcancen cuerpos de agua superficiales.

Al mismo tiempo, varias plantas de tratamiento de agua potable se encuentran en zonas de alta susceptibilidad a inundaciones, entre ellas las que abastecen a cantones como Machala, Pasaje, Daule, Baba, Urdaneta, Rocafuerte y Santa Elena.
El potencial colapso o anegación de las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) y los Rellenos Sanitarios (principalmente en Guayas y Los Ríos) constituye un riesgo biológico e hídrico de primer orden.
Plantas móviles y abastecimiento con tanqueros
El documento también describe los escenarios operativos previstos en caso de que las lluvias afecten la calidad del agua.
Entre ellos figura el incremento de la turbiedad en las fuentes de captación, una condición que puede limitar la capacidad de las plantas potabilizadoras para procesar agua.
Como parte de la respuesta institucional, el plan contempla la instalación de plantas potabilizadoras móviles, en coordinación con la Cruz Roja, así como el traslado de agua mediante camiones tanqueros desde cantones que no resulten afectados por la emergencia.
La estrategia también prevé acuerdos de cooperación entre municipios para mantener el abastecimiento cuando los sistemas locales presenten daños o interrupciones.
El informe incluye además a varias obras hidráulicas estratégicas.
La presa Poza Honda, en Manabí, presenta susceptibilidad media frente a movimientos en masa, mientras que la presa La Esperanza y la derivadora Boliche registran susceptibilidad media ante inundaciones.
Estas infraestructuras forman parte del sistema de regulación de caudales y control de crecidas en sus respectivas zonas de influencia.

La prevención concentra las recomendaciones
Como parte de los lineamientos de acción, el informe del Viceministerio recomienda priorizar inversiones preventivas en infraestructura, antes que intervenciones posteriores a una emergencia.
Entre las medidas propuestas constan la construcción de obras de protección contra inundaciones, la estabilización de taludes en zonas con riesgo de deslizamientos, la conformación de redes regionales para el abastecimiento alternativo de agua y la instalación de sistemas de respaldo eléctrico, para mantener operativas las plantas de bombeo y tratamiento durante eventuales cortes de energía.
"Cada dólar invertido en prevención ahorra hasta 15 dólares en la reconstrucción y asistencia humanitaria posterior". Secretaría de Gestión de Riesgos
El documento también recuerda que los eventos extraordinarios de El Niño de 1982-1983 y 1997-1998 ocasionaron daños significativos en la infraestructura y los servicios básicos, antecedentes que forman parte de la planificación técnica para la actual temporada de riesgo.

