CAF invierte USD 2.500 millones para la economía azul sostenible
El fin es impulsar hasta 2030 esta economía en la región. Ecuador es relevante por su experiencia institucional y porque el 50% de su población vive en zonas costeras.
Por Álvaro Samaniego
El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) anunció USD 2.500 millones hasta 2030 para impulsar la economía azul sostenible (EAS) en América Latina y el Caribe.
La cifra duplica el compromiso asumido en la Conferencia de Lisboa de 2022 y convierte a CAF en el principal financista multilateral del sector en la región. Una buena noticia en el Día Libre de Bolsas de Plástico, que contaminan el mar y las costas.
Según datos de CAF, entre 2022 y 2025 ya había movilizado USD 1.320 millones, muy por encima de la meta original de USD 1.250 millones. Se hicieron 17 operaciones de crédito y 18 cooperaciones técnicas en 16 países.
La nueva fase, presentada en el marco del Foro de Inversión Azul (BEFF, por sus siglas en inglés) y de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos (UNOC), se apoya en cuatro pilares.
Son: financiación innovadora (bonos azules, canjes de deuda por naturaleza, créditos de biodiversidad marina); diplomacia azul; educación y fortalecimiento de capacidades, y generación de valor local en comunidades costeras.
“Este importante compromiso financiero no solo refleja el esfuerzo de CAF para proteger los ecosistemas marinos de la región, sino también nuestra ambición de ser el principal catalizador de la economía azul sostenible y regenerativa”, declaró Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, al presentar la estrategia.
Ecuador, relevante en la hoja de ruta
El informe técnico que sustenta esta estrategia ubica a Ecuador dentro del llamado “Hub Norte” de Sudamérica. Lo señala como uno de los países con mayor trayectoria institucional en la materia.
Es relevante el hecho de que más del 50% de la población ecuatoriana habite en zonas costeras, lo que vuelve estratégico el ordenamiento del espacio marino.
Desde 2017, el país cuenta con el Plan de Ordenamiento del Espacio Marino-Costero (Poemc) 2017-2030, una herramienta para compatibilizar usos productivos y conservación, que el documento de CAF cita como referencia regional.
El hito financiero más nombrado en el informe es la reconversión de deuda por naturaleza —conocida como Blue Bond— que Ecuador ejecutó en 2023.
La operación liberó cerca de USD 800 millones en ahorros fiscales, de los cuales la mitad (USD 400 millones) se destinó al Galápagos Life Fund. Y el otro destino de los fondos fue la Amazonía.
Galápagos Life Fund financia, a largo plazo, la conservación y gestión sostenible de las áreas marinas del archipiélago. El mecanismo se menciona como un instrumento que CAF busca replicar en la región, mediante su nueva línea de finanzas azules.
En conservación marina, Ecuador amplió su superficie protegida hasta el 19,31% de su mar territorial, alrededor de 19,3 millones de hectáreas.
Se creó, entonces, la Reserva Marina Hermandad. Esa reserva no es solo un logro nacional: conecta a Ecuador con Colombia, Costa Rica y Panamá dentro del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR).

Se la considera una de las iniciativas de cooperación transfronteriza más destacables, como modelo de gobernanza oceánica compartida.
El turismo de Galápagos aparece igualmente como caso de éxito: el Parque Nacional y la Reserva operan con límites de capacidad de carga, concesiones reguladas y reinversión directa de los ingresos turísticos en conservación.
Ese andamiaje se refuerza ahora con el Plan Estratégico de Economía Azul de Galápagos 2025-2040, orientado a descarbonizar el transporte marítimo local.
En infraestructura portuaria, el informe destaca a Posorja, puerto en la provincia de Guayas, que movilizó más de 955.000 TEU (contenedores de 20 pies de largo con una capacidad aproximada de 30 toneladas) en 2024.
La infraestructura incluye tecnología de quinta generación y figura entre los tres puertos más eficientes de la región, junto al de Guayaquil, que concentra casi la mitad de contenedores que mueve el país, y Manta, terminal multipropósito y pesquero.

Una agenda que viene de 2022
El anuncio de CAF no surge en el vacío. Ya en 2022, el Banco Mundial realizó un estudio sobre economía azul en América Latina y el Caribe.
Esa investigación documentó que Ecuador trabajaba en un marco de desarrollo para el sector, con dos frentes paralelos.
El primero es Galápagos, que demanda fortalecer la pesca artesanal frente a la presión de la sobrepesca. El segundo es la costa continental, que requiere planificación espacial marina y planes de manejo de manglares junto a comunidades locales, como custodias de esos ecosistemas.
Los océanos producen al menos la mitad del oxígeno del planeta y sus manglares almacenan más carbono por unidad de área que los bosques terrestres, argumento que la región usa para justificar la inversión en restauración costera.
Lo que aún se debe resolver
El informe de CAF reconoce que la transición hacia la economía azul en América Latina enfrenta vulnerabilidades estructurales.
Gobernanza fragmentada, normativa sectorial desconectada y una brecha de inversión son los mayores vicios. Dejan fuera del crédito formal a más del 85% de las pequeñas empresas marino-costeras.
A esto se suman presiones ambientales crecientes, como el blanqueamiento coralino por olas de calor marino, fenómenos que no afectan directamente a Ecuador, pero ilustran la magnitud de los riesgos que enfrenta la región.
Para CAF, cerrar esa brecha requiere activar Planes Oceánicos Sostenibles, profundizar instrumentos de finanzas azules y sostener mecanismos de cooperación regional como el CMAR.
Ecuador, con el Blue Bond y la Reserva Hermandad ya en marcha, aparece en el documento como uno de los países mejor posicionados para captar parte de los USD 2.500 millones que CAF planea movilizar hasta 2030.
El reto, coinciden tanto el informe de CAF como el análisis del Banco Mundial, no es solo financiero: depende de sostener gobernanza institucional y participación comunitaria en el tiempo, más allá del ciclo de un anuncio.


