El Zoológico de Quito redefine la conservación de fauna silvestre

El Zoológico inicia su transformación en Wiwa Quito, con un modelo centrado en rescate de fauna silvestre, coexistencia y educación ambiental.

El Zoológico de Quito redefine la conservación de fauna silvestre
El Zoológico de Quito promueve el modelo de parque refugio para la fauna silvestre: Fotos: Zoológico de Quito

El Zoológico de Quito anunció su transformación institucional en Wiwa Quito.

Se trata de una nueva etapa en la que reorganiza su trabajo en torno al rescate de fauna silvestre, la educación ambiental basada en experiencias, la coexistencia entre personas y vida silvestre, y proyectos de conservación fuera de su sede en la parroquia de Guayllabamba (norte del Distrito Metropolitano).

El cambio se produce en un contexto en el que diversos zoológicos han incorporado funciones de rescate, rehabilitación y conservación, ante el aumento de amenazas como la pérdida de hábitat, el tráfico ilegal de especies y los conflictos entre actividades humanas y fauna silvestre.

Durante la presentación del proyecto, el director de Wiwa Quito, Martín Bustamante, señaló que la evolución responde a la necesidad de adaptar el rol de la institución frente a desafíos ambientales y sociales cada vez más complejos.

"Si la sociedad y los problemas cambian, las organizaciones que buscan hacer el bien también tienen que evolucionar para mejorar y estar a la altura de lo que estos desafíos demandan”, señaló Martín Bustamante.

Los rescates de fauna silvestre disminuyen en Ecuador
En 2025 se rescataron 461 animales de fauna silvestre, una cifra menor a la de 2024. El tráfico ilegal y la presión sobre la biodiversidad continúan.

Sisa y el nuevo hábitat para osos andinos

Uno de los elementos que dio visibilidad a esta transición es la historia de Sisa, una osezna de oso andino rescatada en 2024.

Su caso impulsó la campaña “Un hábitat para Sisa”, que reunió aportes ciudadanos, institucionales y corporativos para la construcción de un espacio especializado para osos de anteojos.

El resultado es un hábitat de más de 3.000 metros cuadrados inaugurado durante la presentación de Wiwa Quito, donde actualmente viven tres oseznas rescatadas.

El espacio incluye vegetación nativa, estructuras para escalada, áreas de descanso y zonas de agua diseñadas para favorecer comportamientos propios de la especie.

Según la institución, el objetivo es mejorar las condiciones de bienestar de animales que no pueden regresar a su entorno natural.

Más allá del caso de Sisa, el nuevo hábitat funciona como una de las primeras intervenciones visibles de la transición hacia el modelo de parque refugio que plantea la organización.

El Zoo de Quito ofrece un nuevo hábitat para la osa Sisa
En una quebrada silvestre de bosque seco se construye el refugio. El oso andino está en peligro de extinción en Ecuador, desde 2021.

Del rescate al manejo de fauna silvestre

La transformación anunciada el 10 de junio de 2026, contempla la adaptación de infraestructuras para albergar especies consideradas prioritarias para la biodiversidad ecuatoriana, entre ellas el oso andino, el jaguar, el cóndor andino, el tapir, el águila andina y las tortugas de Galápagos.

La institución también prevé ampliar espacios destinados a grandes felinos, desarrollar nuevos hábitats para fauna andina amenazada y modernizar su hospital veterinario.

El énfasis en el rescate responde al flujo constante de animales que ingresan al centro, tras procesos de tráfico ilegal, pérdida de hábitat o conflictos con actividades humanas.

El venado de Loja revela la realidad de la fauna atropellada en Ecuador
El caso del venado atropellado en Loja evidencia el impacto de las carreteras sobre la fauna silvestre. Estudios alertan sobre miles de animales muertos en las vías.

Educación ambiental basada en experiencias

Otro de los componentes de la nueva etapa es el rediseño de la propuesta educativa.

La organización ha incorporado experiencias inmersivas como una casa de animales nocturnos, exposiciones temporales y programas dirigidos a la primera infancia.

Estas actividades buscan complementar los recorridos tradicionales con formatos que permitan observar y comprender aspectos específicos de la vida silvestre.

La institución sostiene que este enfoque facilita una comprensión más directa de las relaciones entre especies y ecosistemas, aunque su implementación será progresiva en los próximos años.

El cuidado de la fauna es fundamental. En la imagen un tapir andino.

Coexistencia entre personas y fauna silvestre

La coexistencia es otro de los ejes de trabajo de Wiwa Quito.

Entre los proyectos en marcha se encuentra la reintroducción de la rana marsupial andina en espacios urbanos de Quito, con participación de comunidades locales.

También se desarrollan programas de trabajo con poblaciones que conviven con fauna nativa y monitoreos ecológicos, para analizar las interacciones entre personas y animales.

Este enfoque se inserta en una discusión más amplia dentro de la conservación contemporánea, que plantea la necesidad de integrar dimensiones sociales y culturales en la gestión de la biodiversidad.

La rana emblemática de Quito ya se reproduce en el parque Bicentenario
Una buena noticia en el Día Internacional de los Bosques. Estos son cruciales para enfrentar el cambio climático y resolver los problemas alimentarios de modo sostenible

Conservación más allá del zoológico

La transformación institucional también contempla una expansión de las acciones fuera del recinto de Guayllabamba.

Actualmente, la Fundación Zoológica del Ecuador participa en la gestión de una reserva de 200 hectáreas destinada a la conservación del Chocó Andino, impulsa programas de ciencia comunitaria en ríos y quebradas de Quito y promueve actividades de contacto con áreas naturales urbanas.

Estas iniciativas buscan ampliar el alcance de la conservación hacia territorios donde la interacción entre personas y naturaleza es cotidiana.