El venado de Loja revela la realidad de la fauna atropellada en Ecuador
El caso del venado atropellado en Loja evidencia el impacto de las carreteras sobre la fauna silvestre. Estudios alertan sobre miles de animales muertos en las vías.
El reciente caso de un venado de cola blanca atropellado en la provincia de Loja volvió a encender las alertas sobre una problemática que representa una de las principales amenazas para la fauna silvestre en Ecuador: la mortalidad causada por carreteras y vehículos.
El hecho ocurrió el pasado 2 de mayo de 2026 en el sector El Empalme, cantón Macará, en Loja. Un video difundido en redes sociales mostró a un vehículo tipo Trooper circulando de forma temeraria, zigzagueando entre carriles, hasta impactar a un venado que intentaba cruzar la vía. Tras el golpe, el animal logró huir hacia la vegetación.
Cuatro días después, el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) informó que identificó al conductor y al vehículo involucrado e inició acciones legales administrativas y penales contra el presunto responsable.
Según un comunicado oficial, el MAE abrió un proceso administrativo sancionatorio basado en el Código Orgánico del Ambiente (COA), que contempla multas de entre 10 y 200 salarios básicos unificados, dependiendo de la gravedad del daño ocasionado a la fauna silvestre.
Paralelamente, la institución informó que presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado por el presunto delito contra la fauna silvestre, tipificado en el artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que establece penas de uno a tres años de prisión.
El MAE calificó el hecho como una “agresión intencional”, contra un venado de cola blanca (Odocoileus peruvianus) y aseguró que "el caso no quedará en la impunidad".

Un problema mucho más grande de lo que parece
Aunque el caso de Loja generó indignación por la aparente intencionalidad del atropellamiento, especialistas advierten que miles de animales silvestres mueren cada año en las carreteras ecuatorianas, muchas veces sin registros oficiales, sin sanciones y sin medidas preventivas.
La Primera Evaluación Nacional sobre Mortalidad de Fauna Silvestre en Ecuador, publicada en marzo de 2023 y elaborada por investigadores ecuatorianos y extranjeros, reveló una dimensión alarmante del problema.
Los investigadores a cargo son: Pablo Medrano Vizcaíno, David Brito Zapata, Adriana Rueda, Pablo Jarrín, José María García Carrasco, Diana Medina, Juan Aguilar, Néstor Acosta Buenaño y Manuela González-Suárez.
Pablo Medrano Vizcaíno explica que el estudio consolidó una base de datos de 5.010 registros de atropellamientos de fauna, correspondientes a 392 especies silvestres en todo el país.
Los datos provinieron tanto de investigaciones científicas sistemáticas como de reportes ciudadanos impulsados por la Red Ecuatoriana para el Monitoreo de Fauna Atropellada (REMFA), guardaparques e iniciativas de ciencia ciudadana como iNaturalist.

La investigación concluyó que al menos el 11,79% de los vertebrados descritos en Ecuador han sido afectados por atropellamientos viales.
Las cifras muestran que el problema impacta prácticamente a todos los grupos de fauna:
- 1.428 registros correspondieron a aves (181 especies).
- 1.356 a reptiles (106 especies).
- 1.326 a mamíferos (77 especies).
- 895 a anfibios (28 especies).
Entre las especies más afectadas aparecen animales comunes como el sapo de la caña (Rhinella marina), la zarigüeya común (Didelphis marsupialis) y la iguana verde (Iguana iguana). Sin embargo, también se registraron especies amenazadas o vulnerables, entre ellas el tapir andino (Tapirus pinchaque), el tigrillo (Leopardus tigrinus), el mono aullador de la costa (Alouatta palliata) y especies endémicas de Galápagos.
Los investigadores alertaron además que varias carreteras atraviesan ecosistemas considerados “hotspots” de biodiversidad mundial, especialmente en los Andes Tropicales y la Amazonía ecuatoriana.









La Red Ecuatoriana para el Monitoreo de Fauna Atropellada en Ecuador ha registrado varias especies afectadas por este tipo de incidentes (de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo): Siphonops annulatus, Setophaga fusca, Pteroglossus inscriptus, Mustela frenata, Lycalopex sechurae, Leopardus wiedii, Herpailurus yagouaroundi, Galictis vittata (dos últimas imágenes). Fotos: cortesía REMFA.
Las carreteras: desarrollo y fragmentación
El problema no es nuevo. En 2015, investigadores de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), advertían en un artículo académico publicado en la Revista Nuestra Ciencia (Nro. 17), que el crecimiento acelerado de la red vial ecuatoriana estaba generando impactos directos sobre la fauna.
El estudio recordaba que Ecuador pasó de tener cerca de 23.000 km de vías en 1970 a más de 43.000 km en la última década, una expansión que facilitó la conectividad y el desarrollo económico, pero que también fragmentó hábitats naturales.
Los investigadores Santiago Espinosa y Pablo Medrano-Vizcaíno realizaron monitoreos entre el Parque Nacional Cayambe Coca, la Reserva Ecológica Antisana y el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, en una de las zonas más biodiversas del planeta.
Durante seis meses de trabajo registraron 452 animales silvestres atropellados, pertenecientes a 44 especies.
Los mamíferos representaron el grupo más afectado, con 214 individuos muertos. Entre ellos aparecieron especies como zarigüeyas, tigrillos y jaguarundis.
También se reportaron aves, serpientes y anfibios. Incluso, los investigadores señalaron que entre las serpientes atropelladas encontraron ejemplares de una especie posiblemente nueva para la ciencia.
En 2026, el Día de las Especies en Peligro de Extinción se celebra el 15 de mayo (tercer viernes de mayo) y busca concienciar sobre las diferentes criaturas del planeta, cuyas poblaciones están disminuyendo.
¿Por qué ocurren tantos atropellamientos?
Los especialistas identifican varias causas detrás de esta problemática.
Una de ellas es la fragmentación del hábitat. Muchas carreteras atraviesan corredores ecológicos o áreas protegidas, obligando a los animales a cruzar vías para buscar alimento, agua, refugio o pareja.
Otra causa es la velocidad de circulación y la falta de señalización específica sobre presencia de fauna.
El estudio nacional de 2023 también identificó un fenómeno adicional: algunas especies carroñeras u omnívoras son atraídas hacia las carreteras para alimentarse de animales previamente atropellados, aumentando el riesgo de nuevas muertes.
Esto ocurre, por ejemplo, con gallinazos, zarigüeyas e iguanas.
Los investigadores también advierten que la magnitud real del problema podría ser mucho mayor a la registrada, debido a la falta de monitoreo permanente y a que muchos animales pequeños desaparecen rápidamente por acción de carroñeros o por el tránsito vehicular.
Galápagos y los puntos críticos
Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio de 2023 fue la situación en Galápagos, donde algunas especies endémicas presentan tasas extremadamente altas de mortalidad vial.
La reinita amarilla (Setophaga petechia) registró una tasa de 171,72 individuos atropellados por kilómetro al año, mientras que la lagartija de lava de Galápagos (Microlophus albemarlensis) alcanzó 47,17 individuos por kilómetro al año.
Los científicos alertan que, en ecosistemas insulares y con especies de distribución limitada, este tipo de mortalidad puede tener impactos severos sobre las poblaciones.

¿Qué se puede hacer?
Investigadores como Pablo Medrano y Santiago Espinosa coinciden en que Ecuador necesita incorporar medidas de mitigación ambiental en la planificación vial y fortalecer la protección de corredores ecológicos.
Entre las acciones recomendadas están:
- Instalación de pasos de fauna aéreos y subterráneos.
- Señalización en zonas de alto tránsito de animales.
- Reducción de velocidad en áreas sensibles.
- Monitoreo permanente de atropellamientos.
- Campañas de educación vial y ambiental.
- Uso de tecnología para identificar puntos críticos de mortalidad.
En varios países estas medidas ya son comunes en carreteras que atraviesan áreas naturales protegidas. Pablo Medrano menciona ejemplos como Brasil y Suiza, en donde se han activado iniciativas que han dado resultados.
En Ecuador, sin embargo, todavía existen limitaciones presupuestarias, falta de información continua y escasa integración entre infraestructura vial y conservación ambiental. A eso se suma la falta de políticas públicas sostenidas desde el Ministerio de Ambiente o desde los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD).

Un pelícano se suma a la lista
La Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) informó esta semana, el 13 de mayo de 2026, que inició un procedimiento administrativo sancionador en flagrancia, tras un incidente registrado con un pelícano en el sector del muelle del Pro Insular, en Puerto Ayora, isla Santa Cruz.
Según la información recabada por funcionarios del Parque Nacional Galápagos y de la Unidad de Policía de Medio Ambiente, existirían indicios de la presunta participación de un conductor de una unidad vehicular en el hecho. El ciudadano fue notificado para el inicio del proceso correspondiente.
La DPNG reiteró el llamado a conductores, residentes y visitantes a mantener una conducción responsable y a precautelar la fauna silvestre de Galápagos.

