Una agenda compleja espera a Juan Carlos Blum en Ambiente y Energía
A la necesidad de reforzar la matriz energética se suma el alto costo de importar combustibles, así como la gestión de la explotación minera y petrolera
Juan Carlos Blum será finamente el reemplazo de Inés Manzano en el fusionado Ministerio de Ambiente y Energía. Esto, luego de que el presidente Daniel Noboa firmara en Guayaquil, este 7 de mayo de 2026, el respectivo decreto ejecutivo.
Blum se desempeñó solamente durante tres semanas como gerente general de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL EP). Fue parte de los cambios realizados por Manzano en el sector eléctrico estatal. Antes, trabajó como consultor de ese Ministerio.
Blum ha sido miembro de una consultora de energía y ambiente que es proveedora del Estado, según los registros del Servicio Nacional de Contratación Pública y de la Superintendencia de Compañías, cita el portal Primicias.
Este ingeniero de la Escuela Politécnica del Litoral (ESPOL) estuvo presente durante los allanamientos realizados el 28 de abril de 2026 a la empresa estatal de electricidad. Todavía no se ha nombrado a su reemplazo en la CNEL EP.
El Gobierno anunció tras el operativo la desarticulación de una red de corrupción que habría operado durante 11 años. 46 funcionarios y exfuncionarios son investigados por su participación en la alteración de consumos eléctricos y la manipulación del sistema de facturación.
También fue parte de la acción, junto al presidente Noboa, el secretario de Integridad Pública, José Julio Neira, Varios medios daban como un hecho que él se pondría al frente de Ambiente y Energía, en función de su perfil.
Neira, en función de las delegaciones recibidas por el presidente Noboa en su cargo de Secretario de Integridad Pública, aparecía como el destinado a ejecutar la segunda parte de la bitácora trazada para ese Ministerio con el apoyo de Manzano.
Ella encarnó la fusión de dos sectores que suelen funcionar como un contrapeso en países con recursos petroleros y minerales. El balance de su gestión en los dos ámbitos deja un gran saldo pendiente.
Pese a haber trazado estrategias y planes ambientales, avanzó poco con las energías limpias y se enredó con las energías convencionales. Su mensaje reiterado es que el suministro de electricidad está asegurado, pero las gestiones iniciales para la provisión de energía térmica hoy son objeto de escrutinio judicial.
Su último acto fue la firma del primer contrato de minería a gran escala. La explotación del proyecto Cangrejos -el primero de grandes dimensiones a cielo abierto, ubicado en El Oro- es parte de una bien armada estrategia para que el Estado empiece a recibir desde ya ingresos adicionales.
La explotación está prevista para 2028. El Gobierno proyecta ingresos de unos USD 4.386 millones en los 26 años de vida útil de la mina: USD 3.905,81 millones irán al Presupuesto del Estado, y USD 480,28 millones a los gobiernos locales.

Un sector en dificultades
Pero la agenda en Ambiente y Energía no solo será de la bonanza minera y de la posible explotación hidrocarburífera -aún con varias zonas grises- y su balance con las normas ambientales, sino de los problemas acuciantes en el sector energético.
En efecto, la nueva autoridad asumirá en medio de la fragilidad estructural de la matriz eléctrica, con alta dependencia de factores climáticos, y mayor presión fiscal por el alza de los combustibles importados, a causa del conflicto en Medio Oriente.
La actual situación eléctrica ha llevado al Gobierno a reforzar la generación termoeléctrica como medida urgente. Se busca incorporar 920 MW en 2026, con arriendo de capacidad de rápida instalación y compra de nueva infraestructura.
Se convocaron seis nuevos procesos para el arrendamiento de generación térmica (diésel/gas). Estas unidades térmicas se instalarán en zonas estratégicas como Guayaquil, Santa Elena, Manta y Esmeraldas.
De hecho, el Gobierno hizo la convocatoria bajo esta modalidad, después de las fallidas contrataciones para adquisición de equipos con Progen y Austral Technical Management (ATM). Varios procesos en torno a esa etapa están en manos de la Fiscalía.
Los contratos para generación de energía termoeléctrica significan un alto costo económico y ambiental. Más todavía en el contexto de los valores de importación de combustibles por el alza del precio del petróleo.
Y pese a que en el mandato de Manzano se han elaborado planes nacionales para la producción de energías limpias y no tradicionales, incluida la nuclear, los empresarios privados están conscientes de que prácticamente está todo por hacer.
Si se quisiera ahondar en la problemática que debe enfrentar esta Cartera, habría que añadir los desafíos que plantea la minería ilegal, no solo como foco de otras actividades ilícitas sino por su grave impacto ambiental.
El segundo tramo de Ambiente y Energía es el paso de las estrategias a la vida real, y demanda un perfil profesional fuerte y el apoyo de un equipo multidisciplinario capaz de enfrentar incluso los desafíos judiciales. Un gran reto para Blum.
