La explotación de 'Cangrejos' apuntala la política minera de Noboa
El megaproyecto a cielo abierto será un reto para Ambiente y Energía. Se asegura equilibrio entre inversión privada y beneficio público, según Inés Manzano.
El escenario minero trazado por el gobierno de Daniel Noboa toma bríos con la firma, la tarde del 27 de abril de 2026, del contrato para explotar el proyecto Cangrejos, que extraerá oro y cobre a cielo abierto en la provincia de El Oro.
Se trata de un contrato de explotación, reservado para los proyectos de minería a gran escala. El Gobierno, representado por la ministra saliente Inés Manzano, destacó que significará una importante inyección a la economía local y nacional.
En esta fase, el proyecto traerá una inversión de USD 1.700 millones. Es es el tercer contrato de explotación suscrito bajo la modalidad de minería a gran escala. Antes fueron Fruta del Norte, en Zamora Chinchipe, y Mirador, en la misma provincia, durante la administración de Rafael Correa.
Cangrejos era parte de siete proyectos mineros pendientes de un contrato de explotación. Este tipo de contrato detalla compromisos de inversión, plazos de construcción, planes de manejo ambiental y el esquema de beneficios económicos.

El proyecto está ubicado en las parroquias Bella María y San José de Cerro Azul, de los cantones Santa Rosa y Atahualpa, en la provincia de El Oro; está concesionado a Odin Mining del Ecuador S.A., filial del grupo minero internacional CMOC.
Por sus reservas probadas, el Gobierno proyecta ingresos de unos USD 4.386 millones en los 26 años de vida útil de la mina. USD 3.905,81 millones irán al Presupuesto General del Estado, y USD 480,28 millones a los gobiernos locales. El Estado también recibirá USD 54 millones por regalías anticipadas.
Los registros históricos dan cuenta de explotación minera en la actual provincia de El Oro; ahí ha habido varias fases de minería industrial y artesanal, así como de impacto socio-ambiental. Cangrejos representa la entrada oficial de la minería industrial a gran escala a esa zona.
Un gigante chino con propuesta sostenible
La adjudicataria se ha comprometido a imponer un modelo de gestión donde la convergencia entre el aprovechamiento de recursos y la normativa ambiental será puesta a prueba bajo el escrutinio internacional.
CMOC Group Limited, fundada en 1969 y con sede en China, llega a Ecuador consolidada como una de las corporaciones mineras más influyentes del mundo.
Actualmente, la empresa ostenta el liderazgo global como el mayor productor de cobalto y es un actor de primer nivel en la producción de cobre, molibdeno y tungsteno (críticos para la tecnología y la electrificación).
En Sudamérica, su presencia ya es robusta gracias a sus operaciones de niobio y fosfatos en Brasil. Ahí es el segundo mayor productor mundial de niobio. Recientemente, CMOC ha dado un paso estratégico hacia el oro, con la incorporación de activos auríferos en Brasil y, ahora, en Ecuador.
Sus credenciales se ven reforzadas por su reciente ingreso a la Asociación Internacional del Cobre (ICA) y el mantenimiento de una calificación MSCI ESG de 'AA', lo que subraya un compromiso con la minería responsable y la transparencia en la gobernanza.
El reto del binomio Energía-Ambiente
La fase que inicia con la firma de este contrato obliga a una coordinación sin precedentes dentro del Ministerio de Ambiente y Energía.
Desde la perspectiva energética, Cangrejos es un desafío de infraestructura. Su cercanía a subestaciones eléctricas y al puerto de Machala facilita la logística, pero la demanda energética de una operación de esta magnitud requiere una red robusta y estable.
El compromiso de CMOC incluye la implementación de sistemas de gestión ESG (Ambiental, Social y de Gobernanza) de última generación, para mitigar el impacto en el ecosistema de Cerro Azul y garantizar la protección de las fuentes hídricas de las comunidades de Santa Rosa.
Se estima que la mina generará 1.250 empleos directos y miles de indirectos, dinamizando la economía local. El objetivo es alcanzar la producción comercial en 2028, año en el que se espera que la producción nacional de oro de Ecuador crezca en un 50%.
El Gobierno señaló que, desde 2016, Odin Mining Ecuador ha impulsado inversiones en desarrollo comunitario y protección ambiental en las comunidades vecinas al proyecto, y que para 2026 se prevé una inversión de USD 2 millones en programas sociales y ambientales.
Tras su adquisición, por parte de CMOC, la firma buscaría desmarcarse de las controversias políticas que en 2025 señalaron presuntos vínculos históricos entre antiguos accionistas de la operadora y sectores cercanos al Ejecutivo.
El Ministerio de Ambiente y Energía defiende la firma como "el resultado de un proceso técnico y transparente que fortalece la seguridad jurídica, reduce riesgos fiscales y asegura un equilibrio entre inversión privada y beneficio público".
