La bioeconomía representa la quinta parte del PIB de Ecuador

Un taller en Quito se enfocó en buscar el modo de homologar el método en que se contabiliza la bioeconomía en América Latina y el Caribe. El sector crece en el país.

La bioeconomía representa la quinta parte del PIB de Ecuador
Un bosque -y no solo sus productos- ya pueden ser parte del PIB. Imagen referencial: Unsplash

El Banco Central del Ecuador (BCE) determinó que la bioeconomía equivalía al 20,8% del producto interno bruto (PIB), en 2024 –última cifra disponible–. El PIB de ese año fue USD 124.64 millones y el de 2025, USD 138.194 millones.

Esta información es relevante en cuanto responde a la inquietud de si es posible generar riqueza a partir de la biodiversidad, sin destruirla. Esta pregunta, que antes parecía reservada a la retórica ambiental, hoy tiene una respuesta numérica.

La ofreció Romel Tejada, subgerente de Estudios del BCE, durante el “Taller Regional: Medición y Desarrollo de la Bioeconomía en América Latina”, organizado en Quito por esa entidad, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Ministerio del Ambiente y Energía (MAE).

Según la desagregación común, la bioeconomía aporta el 16,6%. Se trata de todas las actividades que usan directamente recursos biológicos como insumo principal: agricultura, ganadería, pesca, silvicultura, acuicultura, recolección de productos del bosque.

Mientras tanto, la bioeconomía extendida representa el 4,2%. Se refiere a las actividades que dependen de los recursos biológicos de modo indirecto o derivado: fabricación de zapatos con cuero, laboratorios farmacéuticos, por ejemplo.

Este mejor desempeño –explicó el técnico– ayudó a amortiguar la caída de la economía en 2024, pero no evitó que la bioeconomía extendida tuviera un descenso importante.

La medición de 2023 muestra variaciones importantes respecto de la de 2024: 12,3% del PIB para bioeconomía y el 9,9% para bioeconomía extendida.

La bioeconomía en las cuentas nacionales y atrae a empresas
La bioeconomía aportó con el 12,3% del PIB en 2023. Ecuador tiene potencial para crecer en el mercado mundial de productos asociados con este modelo.

Todo esto, para el experto internacional Renato Vargas, ratifica que América Latina –y Ecuador, particularmente– es una potencia bioeconómica.

Un punto de quiebre sucede cuando se incluye a este sector de la economía dentro de las ahora denominadas “Cuentas temáticas”, que son parte de las cuentas nacionales. En el pasado se contabilizaba como una cuenta satélite.

El esfuerzo del taller se concentró en determinar maneras de homologar el método en que se contabiliza la bioeconomía en la región. Es indispensable hablar el mismo idioma, a pesar de que el ritmo regional de avance es variable.

Países como Costa Rica y más recientemente Ecuador buscan dar el siguiente paso, que es obtener data sobre la sostenibilidad, más allá del origen de los productos.

La importancia de este esfuerzo contable radica en que, si la bioeconomía aparece en las cuentas con un peso significativo, se justifica asignarle presupuesto, política sectorial y regulación, así como cualquier esfuerzo fiscal.

A los inversores y la banca les resulta provechoso porque una actividad que aparece en las cuentas nacionales se vuelve sujeto de financiamiento formal. Los bionegocios dejan de ser proyectos "simpáticos" y pasan a ser un sector con datos.

Por otro lado, Ecuador puede ir a foros climáticos o de biodiversidad con cifras propias. Saber que bosques y biodiversidad generan directa e indirectamente el 20,8% del PIB es un argumento político y diplomático.

Respaldo institucional

El Ecuador ya tiene una estructura institucional, a partir del Libro Blanco de la Bioeconomía Sustentable del Ecuador, presentado en 2024.

Asimismo, existen la Estrategia de Bioeconomía y la Estrategia de Biodiversidad al 2030, en proceso de implementación. 

Se suma el Decreto Ejecutivo No. 059 (2021), que declaró prioridad nacional el desarrollo sostenible y la protección de ecosistemas. 

Y, finalmente, el Fondo de Asistencia Técnica en Bioeconomía, que opera bajo el MAE, con apoyo de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y administración del Fondo de Inversión Ambiental Sostenible (FIAS).

La bioeconomía en Ecuador trae oportunidades en seis dimensiones
El desarrollo de la bioeconomía trae oportunidades al país en seis dimensiones. Así se refleja en el Libro Blanco de la Bioeconomía Sustentable del Ecuador. Redacción Youtopía El desarrollo de la bioeconomía en el país trae oportunidades desde la óptica de seis dimensiones: productiva, tecnológica, económica, legal, política y ambiental.

De lo invisible a las Cuentas Nacionales

Históricamente, el sistema de cuentas nacionales fue diseñado para economías industriales; un bosque en pie no sumaba al PIB, pero talado y convertido en madera, sí.

La creación de la Cuenta Temática de Bioeconomía (CTB) busca romper ese incentivo perverso al volver visible solamente el valor de los derivados de los organismos vivos.

Según los datos más recientes, la bioeconomía, incluida la extendida, representa algo más de USD 25.000 millones. Actualmente, se está determinando cuánto significa en la creación de trabajo y producción de insumos exportables. Según cifras preliminares, podría llegar al 33% de las exportaciones.

La teoría se aterriza en el territorio a través del proyecto Bionegocios Ecuador, que ha entregado capital semilla al menos a 25 emprendimientos, de entre 300 postulantes.

Hay, finalmente, una paradoja: mientras las agendas ambientales retroceden en la política global, la bioeconomía avanza. Avanza porque genera ganancias. Por eso es importante cuidar que sea parte de una transición ecológica y no un eufemismo de las actividades extractivas.

Bioeconomía en Ecuador y 25 bionegocios sostenibles
25 iniciativas de Costa, Sierra y Amazonía, fortalecen la bioeconomía. Desarrollan modelos basados en conservación, economía circular y desarrollo rural sostenible.