Agenda 2040 perfila reformas energéticas, pero sin metas ni indicadores
La Agenda propone cambios para los sectores eléctrico e hidrocarburífero con apoyo del BID, pero no establece metas, indicadores ni cronograma de ejecución.
La Agenda de Crecimiento Ecuador 2040 (ACE 2040), presentada por el Gobierno con el respaldo técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), incorpora una serie de lineamientos para modernizar los sectores eléctrico e hidrocarburífero, como parte de una estrategia orientada a impulsar la competitividad y el crecimiento económico del país.
Sin embargo, las propuestas presentadas se plantean como una visión de largo plazo y no establecen metas, indicadores, plazos, ni mecanismos de seguimiento para evaluar su cumplimiento.
El documento, elaborado por los ministerios de Economía y Finanzas, Producción, Comercio Exterior e Inversiones, y la Secretaría General de la Administración Pública, se estructura sobre cuatro pilares: institucionalidad y seguridad jurídica; estabilidad fiscal; competitividad e inversión productiva; y fortalecimiento de la dolarización y la profundidad financiera.
Durante la presentación de la Agenda, el presidente Daniel Noboa señaló que el objetivo es ofrecer una dirección de largo plazo para el desarrollo del país.
"La Agenda de Crecimiento 2040 nace con el propósito de darle al país una dirección clara para seguir creciendo, generar más oportunidades y lograr que ese crecimiento se refleje en la vida de cada familia ecuatoriana", afirmó.
La ministra de Economía y Finanzas, Sariha Moya, explicó el alcance del documento al señalar que busca "definir una visión de largo plazo que permita convertir los avances del presente, en una transformación sostenida para el país, articulando las decisiones públicas y privadas alrededor de un objetivo común".
Aunque la Agenda aborda un amplio conjunto de temas económicos e institucionales, los sectores de energía y ambiente aparecen como componentes que respaldan esa estrategia de crecimiento, más que como ejes independientes de política pública.

Reformas para el sector eléctrico
Uno de los apartados contemplados en la Agenda 2040 corresponde al sector eléctrico, cuya modernización se presenta como un elemento para fortalecer la competitividad y la seguridad energética.
Entre los lineamientos propuestos figura la elaboración de una nueva Ley Orgánica del Servicio Público de Energía Eléctrica, que incorpore la democratización del acceso, la gestión activa de la demanda y la participación de nuevos actores en el mercado.
El documento también plantea promover la apertura del mercado eléctrico mediante la participación de capital privado, esquemas de licitación basados en anualidades y proyectos piloto para comercializadoras independientes.
En el plano institucional propone separar normativamente los distintos eslabones de la cadena eléctrica (generación, transmisión y distribución), crear una mesa de coordinación interministerial y un consejo consultivo permanente, para orientar la modernización del sector.
A ello se suman mecanismos orientados a fortalecer la sostenibilidad financiera del sistema, como el uso de fideicomisos mercantiles para administrar los ingresos del sector eléctrico y la suscripción de convenios de seguridad energética, destinados a garantizar el suministro para las cadenas productivas e industriales.
Estas propuestas aparecen en un contexto marcado por los desafíos que afronta el sistema eléctrico ecuatoriano durante los últimos dos años, cuando la reducción de la generación hidroeléctrica obligó a aplicar racionamientos de hasta 14 horas en 2024 y puso nuevamente en discusión la necesidad de diversificar la matriz eléctrica y fortalecer la capacidad de generación.
No obstante, la Agenda 2040 no establece objetivos cuantificables sobre expansión del sistema, incorporación específica de nuevas fuentes de generación, participación de energías renovables o inversión privada, ni define plazos para la implementación de las reformas planteadas.

Cambios propuestos para hidrocarburos
La Agenda también plantea modificaciones para el sector hidrocarburífero.
Entre ellas se incluye la actualización del marco legal y de los procedimientos administrativos para facilitar modelos asociativos entre EP Petroecuador y operadores privados, así como agilizar los procesos de delegación en actividades de transporte, refinación y almacenamiento.
Asimismo, propone consolidar en un solo proyecto de ley las reformas del sector con el objetivo de brindar mayor seguridad jurídica, previsibilidad y estabilidad contractual para las inversiones de largo plazo.

Ambiente y sostenibilidad, desde una perspectiva económica
A diferencia del desarrollo que reciben los sectores energético e hidrocarburífero, el componente ambiental aparece de manera transversal dentro de la Agenda.
El documento vincula la sostenibilidad con la resiliencia de la infraestructura, la eficiencia energética y la reducción de riesgos para la economía, en línea con el objetivo del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2029 relacionado con el uso sostenible de los recursos naturales, la protección del ambiente y la optimización energética.
Uno de los aspectos más desarrollados es la necesidad de estructurar mecanismos de financiamiento sostenible y verde, para fortalecer la resiliencia de la infraestructura pública frente a inundaciones y otros eventos extremos que afectan al sector energético y productivo.
La Agenda señala que sus lineamientos se articulan principalmente con siete Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): fin de la pobreza (ODS 1), hambre cero (ODS 2), energía asequible y no contaminante (ODS 7), trabajo decente y crecimiento económico (ODS 8), industria, innovación e infraestructura (ODS 9), producción y consumo responsables (ODS 12) y alianzas para lograr los objetivos (ODS 17).
Sin embargo, el documento no incorpora metas ni indicadores asociados a esos objetivos, ni desarrolla políticas específicas sobre biodiversidad, áreas protegidas, economía circular, gestión de residuos, restauración de ecosistemas o reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Apoyo del BID en la Agenda 2040
Durante la presentación de la Agenda de Crecimiento Ecuador 2040, el presidente del BID, Ilan Goldfajn, anunció la iniciativa "Ecuador Crece", con la que el organismo acompañará la implementación de la Agenda.
"El Grupo BID pone todos sus instrumentos al servicio de Ecuador, combinando financiamiento y recursos no reembolsables, conocimiento, inversiones en los sectores público y privado y reformas en el corto, medio y largo plazo", señaló.
Ilan Goldfajn anunció además un apoyo de USD 7.500 millones de la institución, para acompañar el desarrollo de Ecuador durante los próximos cinco años.
Este paquete financiero podría alcanzar hasta USD 10.500 millones, en función de la evolución de las condiciones habilitantes para la inversión y la ejecución.
"Ecuador ha definido una agenda clara para acelerar el crecimiento. Nuestro compromiso es acompañar esa agenda con financiamiento, conocimiento y asistencia técnica". Ilan Goldfajn
Según información del BID, la iniciativa Ecuador Crece concentrará su apoyo en sectores con alto potencial de crecimiento, incluidos energía, minería, agroindustria, manufactura, turismo y vivienda.
También impulsará mejoras en la regulación, el acceso al financiamiento, la infraestructura logística, el capital humano y la seguridad.
Los resultados esperados de Ecuador Crece incluyen ampliar el acceso a vivienda y financiamiento hipotecario para 23.800 familias, capacitar y certificar a 265.000 personas y apoyar a unas 500 medianas y pequeñas empresas para aumentar sus exportaciones.




