El relevo en Ambiente y Energía no llega; una agenda difícil lo espera

A la necesidad de reforzar la matriz energética se suma el alto costo de importar combustibles, así como la gestión de la explotación minera y petrolera

El relevo en Ambiente y Energía no llega; una agenda difícil lo espera
La minería ilegal es un de los frentes de combate del Estado en Ecuador. Foto referencial.

Varios medios aseguraron que, después de la salida de Inés Manzano, Julio Neira se pondría al frente de Ambiente y Energía, un ministerio producto de una fusión crucial para la política económica del presidente Daniel Noboa.

Pero el "nuevo liderazgo", que según el Gobierno debía empezar el 30 de abril de 2026, no se había concretado hasta el 5 de mayo. Hasta entonces no se había aceptado la renuncia de la ex ministra ni publicado el nombre de su reemplazo.

Neira, en función de su trayectoria en la administración pública, se perfilaba como la persona destinada a seguir la segunda parte de la bitácora trazada por Noboa con el apoyo de la ambientalista Manzano.

En efecto, la gestión de dos áreas que inicialmente funcionaban por separado estuvo a cargo de Manzano. Ella encarnó la fusión de dos sectores que suelen funcionar como un contrapeso en países con recursos petroleros y minerales.

Pese a haber trazado estrategias y planes ambientales, avanzó poco con las energías limpias y se enredó con las convencionales. Su último acto de apoyo al modelo del Gobierno fue la firma del primer contrato de minería a gran escala.

El contrato de explotación del proyecto Cangrejos -el primero de grandes dimensiones a cielo abierto, ubicado en El Oro- es parte de una bien armada estrategia para que el Estado empiece a recibir desde ya ingresos adicionales.

La explotación está prevista para 2028. El Gobierno proyecta ingresos de unos USD 4.386 millones en los 26 años de vida útil de la mina: USD 3.905,81 millones irán al Presupuesto del Estado, y USD 480,28 millones a los gobiernos locales.

La explotación de ‘Cangrejos’ apuntala la política minera de Noboa
El megaproyecto a cielo abierto será un reto para Ambiente y Energía. Se asegura equilibrio entre inversión privada y beneficio público, según Inés Manzano.

El perfil de José Julio Neira Hanze calzaba bien para continuar un manejo en el cual el peso de Ambiente pasaba a ser menor que el de Energía. El joven funcionario ha recibido de Noboa 11 delegaciones desde noviembre de 2023.

Varias se relacionan con la regulación del sector energético (hidrocarburos, electricidad) y minero. También ha sido director de la Unidad de Análisis Financiero y Económico y del Servicio Nacional de Contratación Pública.

Un sector en dificultades

Pero la agenda en Ambiente y Energía no solo será de la bonanza minera y de la posible explotación hidrocarburífera -aún con varias zonas grises- y su balance con las normas ambientales, sino de los problemas acuciantes en el sector energético.

En efecto, la nueva autoridad asumirá en medio de la fragilidad estructural de la matriz eléctrica, con alta dependencia de factores climáticos, y mayor presión fiscal por el alza de los combustibles importados, a causa del conflicto en Medio Oriente.

La actual situación eléctrica ha llevado al Gobierno a reforzar la generación termoeléctrica como medida urgente. Se busca incorporar 920 MW en 2026, con arriendo de capacidad de rápida instalación y compra de nueva infraestructura.

Se convocaron seis nuevos procesos para el arrendamiento de generación térmica (diésel/gas). Estas unidades térmicas se instalarán en zonas estratégicas como Guayaquil, Santa Elena, Manta y Esmeraldas.

De hecho, el Gobierno hace la convocatoria bajo esta modalidad, después de las fallidas contrataciones para adquisición de equipos con Progen y Austral Technical Management (ATM). Ninguno de los contratos terminó bien, y varios procesos en torno a esa etapa están en manos de la Fiscalía.

Los contratos para generación de energía termoeléctrica significan un alto costo económico y ambiental. Más en el contexto de altos costos de importación de combustibles por el alza del precio del petróleo.

Y pese a que en el mandato de Manzano se han elaborado planes nacionales para la producción de energías limpias y no tradicionales, incluida la nuclear, los empresarios privados están conscientes de que prácticamente está todo por hacer.

Si se quisiera ahondar en la problemática que debe enfrentar esta Cartera, habría que añadir los desafíos que plantea la minería ilegal, no solo como foco de otras actividades ilícitas sino por su grave impacto ambiental.

El segundo tramo de Ambiente y Energía es el paso de las estrategias a la vida real, y demanda un perfil profesional fuerte y el apoyo de un equipo multidisciplinario capaz de enfrentar incluso los desafíos legales, y quizás por eso el relevo tarda.

Ecuador bajo presión energética por déficit eléctrico y petróleo
La nueva autoridad de Energía asumirá en medio de la fragilidad estructural en la matriz eléctrica y mayor presión fiscal por el alza de los combustibles importados.