Fenómeno el Niño se monitorea a dos ritmos en el mundo y Ecuador
Las autoridades ecuatorianas se refieren al 'Niño activo', mientras las agencias mundiales apuntan a un "El Niño sostenido y excepcionalmente fuerte".
Parece haber una brecha entre las previsiones mundiales sobre la intensidad del fenómeno de El Niño, que ya comenzó, y la posición ecuatoriana, uno de los países más vulnerables.
Las autoridades ecuatorianas responsables mantienen la alerta naranja sobre el fenómeno mundial desde el 7 de junio de 2026 y empiezan a prepararse ante un posible fenómeno de El Niño de gran intensidad.
Pero la agencia estadounidense NOAA sostiene que “la proyección de mediados de agosto apunta a un evento El Niño sostenido y excepcionalmente fuerte, con pocas señales de transición antes de la primavera de 2027”.
Estima más del 90% de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte entre finales de 2026 e inicios de 2027, lo que mantiene la alerta sobre posibles lluvias e inundaciones.
Y agrega que hay "una probabilidad del 69% de constituir un evento histórico, superando cualquier El Niño registrado desde 1950”.
Cuatro agencias especializadas están de acuerdo en que el evento ya está en fase de fortalecimiento. No hablan de incertidumbre ante ese hecho.
Además, señalan que el pico se espera entre octubre y diciembre-enero, con comparaciones recurrentes a lo sucedido en 1997-98.
Han consensuado que hay divergencia sobre si calificarlo como "Super El Niño" o como un evento superior a cualquier calificativo histórico.
El Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen) ecuatoriano prefiere no afirmar ni negar que las anomalías están sobrepasando los límites previstos. Todo se reduce a “El Niño activo”.

Este fenómeno climático es recurrente, pero científicos han comenzado a estudiar las razones por las que ha aparecido tres fuertes en 11 años.
La clave es que el agua del Pacífico se calienta y eso provoca que se acentúen fenómenos naturales: lluvias e inundaciones no habituales y una elevación del nivel del mar, en la Costa; y sequía y altas temperaturas en la Sierra y Amazonía.
El último fenómeno de magnitud que sucedió en el Ecuador provocó pérdidas por USD 1.200 millones.
Monitoreo de las temperaturas
Como si se tratara de una gripe, la clave con este fenómeno atmosférico es mantener mediciones permanentes de la temperatura.
Como se ve en el gráfico de la agencia estadounidense NOAA, las temperaturas del océano Pacífico en las costas de Ecuador y Perú han rebasado los promedios de El Niño anteriores.

Se cree que existe una relación íntima con el calentamiento global: este fenómeno se produce en un océano que estaba previamente más caliente de lo normal.
Las investigaciones miden normalmente la temperatura del mar en cuatro zonas:
• El Niño 4, que está cerca de Australia y que refleja lo que sucede con el Pacífico occidental.
• El Niño 3.4, en pleno océano, donde las anomalías se descubren con anticipación.
• El Niño 3, el área en la que el agua se caliente especialmente.
• El Niño 1+2 es la zona en donde los efectos son más fuertes y cuyo efecto directo amenaza a Perú y Ecuador.

Las estadísticas demuestran que antes del inicio de El Niño, el océano registró temperaturas de entre 26°C y 28°C, cuatro grados por encima del promedio.
En la zona 1+2, el incremento ha sido de 4°C por sobre el promedio anterior de anteriores aparecimientos del fenómeno.
La alarma surge porque El Niño recién comienza y está madurando.
"Este récord es otra señal clara de que el océano está sometido a un estrés cada vez más grande", afirmó la doctora Samantha Burgess, subdirectora de Copernicus, al medio BBC.
Agregó que "El Niño está aportando calor al sistema, pero lo hace sumándose a décadas de calentamiento provocado por el ser humano".
Este medio internacional publicó que “se espera que El Niño siga fortaleciéndose hasta la época navideña, y los científicos advierten que va camino de ser el más fuerte en siglos”.
BBC citó también a Jeremy Grist, investigador principal del Centro Nacional de Oceanografía en Southampton (Reino Unido).
“El hecho de que ya estemos rompiendo récords es un indicador temprano de cuán fuerte se está volviendo El Niño", dijo el científico.
Por otro lado, el panel Climate Brink, que se basa en datos de la NOAA, consultado por la agencia AFP, alertó que el fenómeno podría alcanzar en noviembre un pico de 3,9 °C, muy por encima de la anomalía de 3 °C registrada en 2015, año récord.
“Eso debería convertir a 2027 en el año más cálido jamás registrado, ya que el impacto de El Niño se siente principalmente el año posterior a su aparición”.
Anomalías en Ecuador impactan
El Instituto Público de Investigación de Acuicultura y Pesca, en base de encuestas, concluyó que el 87,8 % de los pescadores estudiados reportó reducciones de entre el 75 % y el 100 % en sus capturas habituales.
Hasta hoy, se habla de la pérdida de 90.000 toneladas de pesca. Ante el calentamiento del agua, los peces migran a las profundidades o a otros mares más frescos. Y florece la jaiba azul, especie que suele malograr los artes de pesca.
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca determinó que los productos más afectados durante la parte más fuerte de El Niño serían el arroz, el pasto, el banano, el cacao y el maíz.
Las provincias con más incidencia son Guayas, Los Ríos y El Oro. Hace pocas horas, los camaroneros también empezaron a visualizar las afectaciones.
En Perú, en el segundo trimestre del año en curso, el sector de pesca y acuicultura reportó una caída del 48,7 %, por la reducción a la mitad de la pesca marítima debido al calentamiento del mar.
En Colombia, mientras tanto, los incendios forestales se han multiplicado por la fatídica combinación de falta de lluvias y altas temperaturas.
Hay una coincidencia en que el impacto más fuerte sucederá en los meses de octubre, noviembre y diciembre, y que se extenderá hasta mayo de 2027.
Afectaciones y prevención
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), en su comunicado del 6 de agosto de 2026, dijo que el fenómeno “permanece dentro del rango correspondiente y las anomalías en Niño 3.4 y Niño 1+2 superan los umbrales del protocolo”.
La entidad ha anunciado, para el 28 de agosto, el conversatorio “Perspectivas público-privadas ante el fenómeno El Niño”, en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo.
Los temas se centran en estrategias de prevención en infraestructura, planes hídricos y gestión del agua, y uso de tecnología y políticas públicas para mitigar inundaciones.
Participarán especialistas y consultores internacionales de Panamá, Brasil y Argentina, además de autoridades y técnicos de los sectores público y privado de Ecuador. Esos tres países sienten en este momento la dureza del Fenómeno.
El Plan de Acción Nacional fue aprobado por el Comité de Operaciones de Emergencia el 20 de julio de 2026 y está en ejecución.
Incluye la obligación de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) de activar los Comité de Operaciones de Emergencia (COE) para fortalecer las acciones de prevención.
Deben, así mismo, actualizar los planes de respuesta y coordinar medidas de protección para la población frente a posibles inundaciones, deslizamientos y otros eventos asociados.
El Erfen es la organización que coordina la información y está obligada a emitir informes quincenales sobre la evolución del fenómeno.
El Ministerio de Economía y Finanzas Ecuador y la SNGR articulan acciones para garantizar la disponibilidad de recursos que permita prevenir, mitigar y responder ante las posibles afectaciones. El 27 de agosto de 2026 se mencionaron USD 650 millones.

