Del agua al combustible, el hidrógeno ya se aplica en Ecuador
El hidrógeno ya tiene aplicaciones concretas en el país. Una firma desarrolla sistemas para producirlo y utilizarlo en vehículos, industria, embarcaciones y hogares.
El agua puede convertirse en combustible. A través de la electrólisis, una corriente eléctrica permite separar las moléculas de agua para obtener hidrógeno y oxígeno. El primero puede utilizarse posteriormente para generar energía o como combustible en diferentes aplicaciones.
Cuando el hidrógeno se quema, reacciona con el oxígeno y el producto directo de esa combustión es agua. Esa característica ha convertido a este elemento en una de las alternativas consideradas dentro de la transición energética, aunque su impacto ambiental depende también de la forma en que se produce.
En Ecuador, el desarrollo del hidrógeno no empezó con la reciente difusión de equipos domésticos o con el lanzamiento de la Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde en 2023. Desde la década de 1990, un investigador trabaja en sistemas para producirlo y utilizarlo en motores y otros procesos.
Raúl Torres Sierra, ingeniero informático con una maestría en recursos energéticos, cuenta que los primeros experimentos permitían obtener apenas unos centímetros cúbicos de hidrógeno al día. Con el paso de los años, el trabajo derivó en el desarrollo de electrolizadores y sistemas para diferentes aplicaciones.
“Ha sido un proceso evolutivo”, señala Torres, quien ha dedicado buena parte de su trayectoria profesional a la investigación del hidrógeno. Ahora, aplica sus conocimientos junto a sus hijos Sebastián y Camilo, en su firma HidroxiEC.
¿Cómo se obtiene el hidrógeno?
El hidrógeno es el elemento químico más liviano y el primero en la Tabla Periódica. En la Tierra no suele encontrarse de manera aislada, sino combinado con otros elementos, como sucede con el agua, cuya molécula está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H₂O).
La electrólisis permite separar esos elementos. Para hacerlo se requiere electricidad, por lo que la fuente de esa electricidad es determinante para establecer las emisiones asociadas a la producción del hidrógeno.
De allí provienen las denominaciones de hidrógeno gris, azul o verde. El llamado hidrógeno verde se obtiene mediante electrólisis utilizando electricidad proveniente de fuentes renovables. El gris se produce principalmente a partir de gas natural y genera emisiones de dióxido de carbono, mientras que el azul incorpora mecanismos para capturar parte de esas emisiones.
Raúl Torres, ex director del Centro de Investigación del Hidrógeno de la Universidad de Santander (Bucaramanga, Colombia), considera que estas denominaciones describen el proceso de producción y no al hidrógeno en sí mismo.
El equipo con el que trabaja utiliza principalmente electrolizadores alcalinos. Según explica, esta tecnología permite producir hidrógeno con costos menores que otras tecnologías de electrólisis más recientes. La empresa señala que sus equipos alcanzan una pureza aproximada de 99,645%.
El hidrógeno entra en los motores
Una de las aplicaciones desarrolladas está dirigida al transporte.
El sistema utiliza la electricidad de la batería del vehículo, para producir hidrógeno mientras el motor está encendido. El gas se incorpora después al proceso de combustión de un motor que continúa utilizando gasolina o diésel.
La propuesta es aprovechar las características del hidrógeno para favorecer la combustión del combustible convencional.
Torres sostiene que el hidrógeno se quema mucho más rápido que la gasolina y que, al incorporarse a la mezcla de aire y combustible, permite una combustión más completa.
La empresa reporta reducciones de consumo de entre 25% y 30% en determinadas aplicaciones y sostiene que el ahorro puede llegar hasta el 40%, dependiendo del tipo y tamaño del motor.
Estas cifras corresponden a resultados reportados por la empresa y no pueden generalizarse a todo el parque automotor. El rendimiento depende de factores como el tipo de motor, su estado, la configuración del sistema y las condiciones de operación.
El investigador también atribuye al uso de hidrógeno una reducción de los depósitos de carbono que se acumulan en los motores y un menor deterioro del aceite. Son resultados que igualmente deben evaluarse de acuerdo con las características de cada vehículo y mediante pruebas independientes para establecer su alcance.

También puede utilizarse en la industria
El campo de aplicación no se limita solo a los automóviles.
Hornos, calderas y motores estacionarios que utilizan combustibles fósiles pueden incorporar hidrógeno en sus procesos, dependiendo de las características y requerimientos de cada instalación.
La posibilidad de sustituir parte del combustible convencional resulta especialmente relevante en actividades que requieren altas temperaturas o grandes cantidades de energía y en las que la electrificación directa puede resultar más compleja.
El mismo principio se extiende al transporte marítimo.
Torres menciona desarrollos para embarcaciones con motores de gran potencia. En estos casos, los sistemas deben ser diseñados específicamente para cada aplicación. Un equipo destinado a un motor pequeño no puede trasladarse directamente a un motor de miles de caballos de fuerza.
Entre los proyectos que menciona están aplicaciones para embarcaciones relacionadas con actividades petroleras en México.
El investigador también relata un proyecto para producir alrededor de 5.000 kilogramos diarios de hidrógeno que serían utilizados en un proceso de extracción de crudo pesado. En ese caso, la propuesta contempla aprovechar gases que actualmente se queman en los mecheros de una instalación petrolera y capturar el dióxido de carbono asociado al proceso.
Ecuador tiene una hoja de ruta, pero con avances limitados
Mientras estas iniciativas privadas desarrollan aplicaciones concretas, el desarrollo del hidrógeno verde impulsado desde la política pública ecuatoriana tiene otra historia.
En 2023, Ecuador presentó una Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde que contemplaba siete proyectos piloto relacionados con movilidad, industria, producción de amoníaco y generación energética.
Uno de ellos plantea incorporar hidrógeno a una flota de transporte público en Quito. Otros están relacionados con las refinerías de Esmeraldas y Shushufindi, la producción de amoníaco y fertilizantes y proyectos de generación y movilidad en distintas zonas del país.
Uno de los proyectos planteados para Galápagos contempla la producción de hidrógeno mediante electrólisis, para sustituir parte del diésel utilizado en generación eléctrica y transporte marítimo.
Sin embargo, los avances de la hoja de ruta han sido limitados.
Un reporte de Youtopía publicado en junio de 2025 señaló que existía poca información pública sobre el grado de desarrollo de los proyectos incluidos en la hoja de ruta.
La publicación también recogió declaraciones del entonces viceministro de Electricidad y Energía Renovable, Fabián Calero, quien explicó que la producción de hidrógeno verde se había planteado inicialmente para aprovechar excedentes de generación eléctrica. Según señaló, Ecuador no disponía entonces de grandes excedentes y la hoja de ruta debía reajustarse a la realidad del sistema eléctrico.
El panorama muestra así dos desarrollos paralelos: por un lado, los proyectos planteados desde la política pública todavía enfrentan dificultades para avanzar; por otro, iniciativas privadas llevan años trabajando en aplicaciones concretas del hidrógeno.

Una cocina es la aplicación más visible
La aplicación que recientemente ha despertado mayor interés es una cocina que utiliza hidrógeno como combustible.
El equipo utiliza el hidrógeno generado mediante electrólisis para producir una llama destinada a la cocción. El sistema no requiere un cilindro convencional de gas, pues el combustible se produce a partir del agua mediante el electrolizador.
De acuerdo con sus desarrolladores, el equipo tiene un consumo eléctrico relativamente bajo y puede funcionar con un sistema de generación solar.
"Al usar hidrógeno como fuente de energía en nuestras cocinas se disminuye la dependencia de gas natural, carbón o petróleo, contribuyendo a la transición energética hacia fuentes más sostenibles", señala Torres..
La cocina se encuentra, según la empresa, en un nivel TRL 8. Esta escala internacional mide el grado de madurez tecnológica de un producto. El nivel 8 corresponde a un sistema que ha completado las pruebas y está preparado para demostrarse en condiciones reales; el TRL 9 corresponde a una tecnología ya probada en operación real.
Los desarrollos para aplicaciones vehiculares, industriales y navales son considerados por la empresa como tecnologías que han alcanzado TRL 9.
La cocina, por tanto, no es el punto de partida de esta investigación, sino una de las aplicaciones más visibles del hidrógeno y que está próxima a salir al mercado.

El desafío también está en el conocimiento
Para Torres, uno de los principales obstáculos para el desarrollo del hidrógeno en Ecuador es el desconocimiento sobre esta tecnología.
Según relata, durante su experiencia académica y de investigación en Colombia encontró un mayor desarrollo institucional del tema.
En Ecuador, sostiene Sebastián Torres responsable del área de negocios de HidroxiEC, todavía existen vacíos relacionados con capacitación, normas técnicas, certificaciones y regulación.
También está el desafío de almacenar y transportar el hidrógeno. Debido al reducido tamaño de sus moléculas, el gas requiere sistemas específicos para evitar fugas.
A esto se suma el costo de producirlo, que depende de la tecnología empleada, del precio de la electricidad y de la escala de producción.
Para Raúl Torres, el país necesita familiarizarse más con esta tecnología y generar conocimiento alrededor de sus posibles aplicaciones.
Mientras la política pública todavía enfrenta dificultades para llevar sus proyectos de hidrógeno verde a una etapa de mayor desarrollo, investigadores y empresas ya trabajan en sistemas destinados a usos concretos.
El transporte, la industria, la navegación y el uso doméstico forman parte de esas aplicaciones. La cocina que recientemente llamó la atención pública es una de ellas.

