El mundo pierde USD 27 billones al año por el uso ineficiente de recursos
Un informe de Circle Economy y Deloitte revela que la economía global alcanza esas pérdidas, por desperdicios, ineficiencias y deterioro de activos.
Cada año, la economía global genera valor a una escala sin precedentes. Pero también pierde una parte significativa en el proceso.
No se trata de una fuga menor: 25,4 billones de euros (USD 27 billones) se desperdician anualmente por el uso ineficiente de recursos, una cifra equivalente a alrededor del 31% del PIB mundial.
Para dimensionarlo: ese monto es similar a sumar las economías de Estados Unidos y China en un mismo año. Es decir, el valor que se pierde equivale a las dos mayores economías del planeta funcionando completas.
El dato proviene del más reciente informe de Circle Economy, elaborado junto a Deloitte, denominado The Value Gap.
El estudio introduce el concepto de “brecha de valor” (Value Gap), una métrica que busca cuantificar cuánto valor económico se pierde dentro del modelo lineal de “extraer, producir y desechar”.

Qué es la brecha de valor y cómo se calcula
El informe define la “brecha de valor” como el valor económico que se pierde de manera evitable debido al uso ineficiente de materiales, energía y alimentos, así como por la obsolescencia prematura y el deterioro anticipado de activos e infraestructura.
A diferencia de indicadores tradicionales como el Producto Interno Bruto (PIB), esta métrica busca medir no solo cuánto produce la economía, sino también cuánto valor se desperdicia a lo largo del sistema productivo y de consumo.
Para calcularla, el estudio distingue dos dimensiones. La primera es el valor funcional, relacionado con la utilidad y aprovechamiento de materiales, productos y componentes durante su vida útil. La segunda es el valor creado, que incorpora impactos económicos, ambientales y sociales más amplios.
"La brecha de valor se expresa tanto en cifras absolutas como en proporción del PIB global, lo que permite estimar cuánto valor económico se pierde por cada unidad de riqueza generada", señala el reporte.
Según el informe, divulgado el 6 de mayo de 2026, actualmente cerca de un tercio del valor producido por la economía mundial termina desperdiciándose, bajo el modelo lineal de “extraer, producir y desechar”.

Cinco grandes fugas estructurales
El informe, que establece los valores referenciales en euros, identifica cinco principales vías por donde se pierde valor a escala global:
- Residuos al final de la vida útil: 10 billones de euros
- Pérdidas energéticas: 8,7 billones de euros
- Deterioro de infraestructura y maquinaria: 5,2 billones de euros
- Ineficiencias en procesos productivos: 904 mil millones de euros
- Pérdida y desperdicio de alimentos: 650 mil millones de euros
Estas pérdidas están asociadas a mecanismos como la mala gestión de materiales, la obsolescencia prematura y el deterioro anticipado de activos.
Una economía que subutiliza lo que crea
En la práctica, este patrón se refleja en la subutilización de productos y recursos a lo largo de su ciclo de vida. Bienes que concentran materiales, energía, conocimiento y trabajo pierden valor antes de alcanzar su máximo potencial.
El informe menciona dinámicas recurrentes: productos electrónicos descartados antes de tiempo, viviendas subutilizadas pese a déficits habitacionales, alimentos que se pierden en la cadena de suministro, ropa de uso breve e inventarios sin rotación.
Estas situaciones ilustran cómo el valor incorporado en los productos se disipa en distintas etapas del sistema.
Más presión, menos eficiencia
El contexto global refuerza la magnitud del problema. Desde 1970, el uso de recursos se ha triplicado, y más del 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) está vinculado a la extracción y procesamiento de materiales.
Al mismo tiempo, la productividad de los recursos —la relación entre valor económico generado y materiales utilizados— se ha mantenido prácticamente estancada durante la última década.
Además, los materiales producidos por la humanidad "ya superan en masa a toda la biomasa viva del planeta".
Desde 1970, el uso de recursos se ha triplicado, y más del 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero está vinculado a la extracción y procesamiento de materiales.
Acciones planteadas para reducir pérdidas
El reporte identifica líneas de acción para distintos actores:
- Empresas: desarrollo de modelos de negocio circulares, extensión de vida útil de productos y colaboración en cadenas de valor
- Sector financiero: incorporación de criterios de eficiencia en el uso de recursos y evaluación de riesgos asociados
- Gobiernos: establecimiento de incentivos, corrección de señales de precio e incorporación de externalidades en políticas públicas
Estas acciones apuntan a reducir la pérdida de valor en las distintas etapas del sistema económico.
"Un alto nivel de pérdidas indica que una parte significativa del esfuerzo económico, no se traduce en bienestar ni prosperidad sostenible".
