Activistas ecuatorianos exigen prevenir la explotación de pulpos

La legislación ha dejado, hasta hoy, fuera de las normas a animales marinos como los pulpos, pese a sus características y sus funciones. Hay iniciativas.

Activistas ecuatorianos exigen prevenir la explotación de pulpos
Una docena de especies componen el género Grimpoteuthis y se denominan pulpos Dumbo por las dos grandes aletas que sobresalen como orejas. Foto: National Geographic.

No hay normas que sancionen la violencia contra especies marinas como sí existen, por ejemplo, para especies terrestres. Mientras tanto, los activistas advierten sobre la aparición de una industria que pretende criar y sacrificar pulpos en cautiverio.

El objetivo central de su propuesta es lograr la prohibición preventiva de la instalación y operación de granjas de producción intensiva de pulpos en el territorio ecuatoriano, antes de que esa industria logre establecerse en el país.

La sociedad española, por ejemplo, ha presionado para que no se den los permisos para la instalación industrial. Sin embargo, en México sí existe una pequeña, que al mismo tiempo ha servido para conocer las amenazas contra estos animales.

Características notables

 Los pulpos están entre los invertebrados más complejos y sorprendentes del reino animal. El experto peruano Manuel Bartra, de la Asociación para el Rescate y Bienestar de los Animales (ARBA), confirmó que los pulpos tienen tres corazones y nueve cerebros.

Considera que “no podemos permitir el sufrimiento innecesariamente permanente” de esta especie.

Poseen un sistema nervioso altamente desarrollado, con cientos de millones de neuronas distribuidas entre su cerebro y sus brazos, tantos como las de los perros.

Esa capacidad les permite aprender por observación, recordar experiencias y adaptar su comportamiento a situaciones nuevas.

La sensibilidad de los pulpos también se manifiesta en su comportamiento individual y en sus respuestas frente a estímulos potencialmente dañinos.

Cuando son heridos, no solo reaccionan de manera refleja, sino que muestran cambios prolongados en su conducta compatibles con experiencias de malestar persistente.

Su capacidad para evitar situaciones negativas aprendidas y modificar sus patrones de comportamiento ante eventos dolorosos ha sido interpretada como evidencia de experiencias subjetivas que van más allá de simples respuestas automáticas.

Su papel ecosistémico

Desde una perspectiva ecológica, los pulpos desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas marinos.

Actúan tanto como depredadores como presas, contribuyendo al equilibrio de las redes tróficas que sostienen la biodiversidad oceánica. Su presencia es un indicador de la salud de los ecosistemas costeros y profundos.

En consecuencia, someterlos a una vida en cautiverio, conlleva una violencia nata. Hay registros de que solo sobrevive la mitad de la población en esas condiciones.

“Este es un mensaje a la industria: no todo vale”, afirmó Catalina López Salazar, de Aquatic Animal Alliance (AAA).

Es que, afirma, los pulpos tienen tanta sensibilidad como inteligencia y es deber del país defender los derechos de la naturaleza, promulgados en la Constitución nacional.

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Carismáticos y 'gourmet'

Los empresarios han pensado en la producción industrial de esta especie porque es un alimento de élite, bien valorado. Y, su captura en aguas abiertas es muy costosa.

Pero en los últimos años, el pulpo ha dejado de ser percibido únicamente como una delicadeza culinaria o una criatura misteriosa de las profundidades. Es el protagonista de la cultura popular global.

Este fenómeno cobró un impulso sin precedentes tras el estreno del aclamado documental de Netflix, My Octopus Teacher (Mi maestro el pulpo, 2020), galardonado con el Oscar.

La conmovedora relación entre el realizador Craig Foster y un pulpo hembra en los bosques de algas de Sudáfrica expuso ante millones de espectadores la extraordinaria inteligencia, curiosidad y capacidad afectiva de estos cefalópodos.

Esto generó la empatía del público hacia una especie que tradicionalmente generaba distanciamiento; en la cinematografía del siglo pasado, el pulpo era sinónimo de peligro en el desconocido fondo marino. 

Producciones como la serie documental Secrets of the Octopus, de National Geographic, muestran animales con una extraordinaria capacidad.

La proliferación de clips virales en redes sociales ha dejado en evidencia que estos animales son capaces de resolver acertijos o de camuflarse en segundos.

La visibilidad mediática ha sido clave para que activistas, científicos y legisladores exijan regular una industria incipiente, pero en crecimiento.

 Sintiencia animal, un principio básico

 Se trata de la capacidad de un ser vivo para tener experiencias subjetivas y conscientes de su entorno y de sí mismo.

Ello implica poder sentir dolor, placer, miedo, estrés, bienestar y otras sensaciones o estados emocionales.

A diferencia de una simple respuesta refleja ante un estímulo, la sintiencia supone que el animal experimenta esas sensaciones de manera individual, con un significado propio para él.

Este concepto se ha convertido en un fundamento ético y jurídico cada vez más relevante, ya que genera una responsabilidad moral y, eventualmente, jurídica, de protección.

Al momento, las iniciativas legales que se proponen están dormidas en los archivos de la Asamblea Nacional. Los activistas, reunidos en la campaña “Pulpos Libres Ecuador”, con respaldo de la AAA, esperan que se reactiven pronto.