La trazabilidad, un antídoto para la falsificación de sostenibilidad

Si bien el proceso no persigue ese propósito, es uno de los métodos efectivos contra el "greenwashing". Hay otros factores son las verificaciones independientes.

La trazabilidad, un antídoto para la falsificación de sostenibilidad
El "lavado verde" está destinado a crear una imagen ilusoria de responsabilidad ambiental. Fotos referenciales: Unsplash.

Cada vez más productores se han subido al tren de la trazabilidad, sobre todo los que tienen interés en mercados exigentes como el europeo.

La verificación del proceso de producción, ubicación y trayectoria de un producto o servicio a lo largo de su cadena de suministro es, además, uno de los antídotos contra la falsificación de sostenibilidad.

La publicación especializada National Geographic señala que “el greenwashing es una práctica de mercadeo destinada a crear una imagen ilusoria de responsabilidad ecológica”.

La definición de greenwashing (o lavado verde, en español) se asocia a estrategias publicitarias, pero ellas dependen de decisiones corporativas que prefieren decir que hacen lo que no están haciendo en materia de sostenibilidad.

Así, la trazabilidad es uno de los elementos que tiene el poder de quitarle el monopolio de la narrativa al departamento de mercadeo y someterla a un proceso de verificación.

De alguna manera, el boom de la trazabilidad en Ecuador (y la región) se expandió por una decisión de la Unión Europea, dictada en diciembre de 2024.

El Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR) exige que siete materias primas clave (y sus derivados), que ingresen o se exporten desde el suelo europeo, estén libres de deforestación.

Se trata del café, cacao, ganado bovino, soja, aceite de palma, madera y caucho. Se debe certificar que los productos no provengan de tierras deforestadas después del 31 de diciembre de 2020.

La entrada en vigor de esta decisión ha recibido dos postergaciones y debería ser efectiva a partir de diciembre de 2026.

La trazabilidad terminará volviéndose indispensable, porque ofrece la evidencia del origen y el recorrido de los productos.

Ecuador y el EUDR: avances y desafíos con el nuevo plazo
La ampliación del plazo da más tiempo para afinar sistemas de trazabilidad y diligencia debida. Los retos para pequeños productores persisten.

Control de la cadena de suministro

La trazabilidad provee un rastreo de origen, que incluye la verificación de si los proveedores cumplen estándares ambientales y sociales. Luego, hace un control detallado de la cadena de suministro.

Por otro lado, existe una verificación documental, basada en certificados, auditorías y registros digitales (blockchain, códigos QR) para evitar que los datos sean manipulados.

El proceso da información transparente al consumidor, y por tanto fortalece la confianza y reduce el riesgo de engaño.

Finalmente, establece una responsabilidad extendida, porque conecta el producto con su impacto post-consumo.

En definitiva, promueve la descentralización e inmutabilidad de los datos, expone a la cadena a monitoreo satelital en tiempo real y democratiza el acceso a la información.

La estrategia de Estados Unidos, como mercado indispensable para Ecuador, es diferente a la de la UE y ha estado atada a los vaivenes políticos de Washington.

La Ley Forest persigue fines similares que el EUDR. Además, una Acción Presidencial se enfoca en el monitoreo satelital público y la inteligencia de datos, antes que en declaraciones voluntarias.

China, de su lado, ha incorporado la trazabilidad completa para las importaciones de carne de res (sobre todo de Sudamérica).

Su gobierno prefiere los acuerdos bilaterales de certificación y las plataformas tecnológicas controladas por el Estado.

¿La mitad de lo que se dice es mentira?

La sola trazabilidad es indispensable pero no es suficiente. Los expertos han visto que es necesario imponer una canasta de factores que impiden las falsificaciones de sostenibilidad.

El antídoto contra el greenwashing debe contener el cumplimiento de las regulaciones, verificaciones independientes, litigación climática y periodismo de investigación como mecanismo de control.

Aparentemente, los medios de comunicación evitan estas menciones porque podrían perder la publicidad de las compañías que falsifican información.

Las empresas que mienten sobre sus políticas de sostenibilidad esperan, sobre todo, no ser expuestas públicamente, en línea de asegurar las ganancias económicas.

La Pontificia Universidad Católica del Ecuador realizó una revisión sistemática, en 2025, de la literatura científica. Halló que el greenwashing tiene un impacto dual: 55% en percepción del consumidor y 56,6% en reputación empresarial.

Son visibles, por ejemplo, muchas edificaciones que tienen paredes “vegetales” pero cuyas plantas suspendidas son de plástico. Existe ahí una intención evidente de engaño.

Los sectores en los que se inyecta menos el antídoto contra el greenwashing son moda rápida, cosmética, alimentación, energía y aviación (y probablemente automotor, con el uso indiscriminado de “híbrido”).

a brick sidewalk next to a green wall
Algunas edificaciones ofrecen "paredes vegetales" pero utilizan plantas plásticas.