Proyecto de ley reactiva el debate sobre la obesidad en Ecuador
La Asamblea debate una ley para atender la obesidad, pero las cifras de sobrepeso infantil y adulto evidencian la falta de una política pública integral
La obesidad no es un problema asociado únicamente a la población adulta. En Ecuador, 35 de cada 100 niños entre 5 y 11 años presentan sobrepeso u obesidad, mientras 63,6% de la población adulta vive con exceso de peso, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut 2018).
Las proyecciones de la Federación Mundial de Obesidad apuntan a que, de mantenerse la tendencia, siete de cada diez adultos podrían vivir con sobrepeso u obesidad hacia 2030.
El crecimiento de estas cifras ocurre en un contexto que especialistas describen como una doble carga de malnutrición.
Mientras la desnutrición infantil continúa siendo un problema de salud pública, aumentan el sobrepeso y la obesidad, impulsados por el consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas, la disminución de la actividad física y las dificultades para acceder a alimentos saludables.
Ecuador aún no cuenta con una política pública integral y sostenida que articule educación alimentaria, regulación de los entornos alimentarios, promoción de la actividad física, información nutricional para los consumidores y evaluación permanente de resultados.
Ese contexto acompañó el primer debate en la Asamblea Nacional, del Proyecto de Ley Orgánica para la Atención Integral de las Personas con Obesidad, que ahora volverá a la Comisión del Derecho a la Salud y Deporte antes de su segundo debate.

Las cifras detrás del debate
El proyecto de ley llega en un momento en que los indicadores sobre alimentación y nutrición muestran un cambio importante en el perfil epidemiológico del Ecuador.
Mientras persisten problemas como la desnutrición crónica infantil, el sobrepeso y la obesidad avanzan entre niños, adolescentes y adultos.
Estas cifras ayudan a entender el contexto en el que se desarrolla la discusión legislativa.
· 35% de los niños de 5 a 11 años vive con sobrepeso u obesidad (Ensanut 2018).
· 63,6% de los adultos presenta sobrepeso u obesidad (Ensanut 2018).
· 94,6% de la población adulta no consume las cinco porciones diarias de frutas y verduras recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según la encuesta STEPS.
· 17,8% de los adultos no realiza la actividad física mínima recomendada por la OMS.
· 71% de la población adulta podría presentar un índice de masa corporal elevado hacia 2030, según la Federación Mundial de Obesidad.
· 17,5% de los niños menores de cinco años vive con desnutrición crónica infantil (DCI), mientras 5% presenta sobrepeso u obesidad, según la Encuesta Nacional sobre Desnutrición Infantil (ENDI).

Una ley para enfrentar una enfermedad compleja
El proyecto de ley que tramita el Legislativo reconoce a la obesidad como una enfermedad crónica no transmisible, multifactorial, progresiva y recurrente.
La propuesta busca fortalecer la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación; asigna al Ministerio de Salud Pública (MSP) la rectoría de la política pública sobre obesidad; e incorpora estrategias de educación alimentaria, promoción de la actividad física y detección temprana.
Además, impulsa la coordinación entre salud, educación, deporte, producción y gobiernos autónomos descentralizados (GAD); y establece que los tratamientos farmacológicos y la cirugía bariátrica deberán aplicarse únicamente bajo criterios médicos sustentados en evidencia científica.
La Comisión del Derecho a la Salud sostiene que la aplicación de la norma no implicará nuevas estructuras administrativas y deberá ejecutarse con los presupuestos institucionales existentes.
La prevención concentra el mayor consenso
Durante las dos jornadas en las que se desarrollo el primer debate del Pleno de la Asamblea (17 de junio y 9 de julio de 2026) se mostró un amplio acuerdo entre asambleístas, sobre la necesidad de fortalecer las acciones preventivas.
Pablo Jurado (Construye) vinculó la prevención con la educación alimentaria desde las aulas y recordó que su provincia, Imbabura, registra uno de los índices más altos de sobrepeso y obesidad del país.
Además, puso sobre la mesa un cambio que también reflejan las estadísticas nacionales: Ecuador ya no enfrenta únicamente problemas de desnutrición, sino de malnutrición.
Sergio Peña (independiente) ubicó la prevención como una prioridad para proteger especialmente a niños y madres adolescentes.
Diego Matovelle (ADN) relacionó estas acciones con la posibilidad de reducir los costos futuros para el sistema de salud, mientras Kevin Gallardo (ADN) recordó que durante la pandemia del Covid-19, las personas con obesidad integraron uno de los grupos de mayor vulnerabilidad.
En la presentación del informe, el presidente de la Comisión del Derecho a la Salud, Juan José Reyes, planteó que el proyecto busca fortalecer la respuesta estatal mediante una política pública liderada por el MSP, con énfasis en la prevención, la promoción de hábitos saludables y la detección temprana.

La obesidad trasciende las decisiones individuales
Otro de los ejes del debate giró alrededor de las causas de la obesidad.
Cristina Jácome (Revolución Ciudadana) trasladó la discusión hacia los determinantes sociales de la salud. La pobreza, sostuvo, limita el acceso a alimentos nutritivos y convierte la alimentación saludable en una posibilidad desigual para miles de familias.
Desde esa perspectiva propuso incorporar el etiquetado nutricional de advertencia en la ley, fortalecer la regulación de alimentos procesados y ultraprocesados, y establecer mayores controles sobre los bares escolares.
Miltona Aguas (ADN) incorporó otro ejemplo de esas desigualdades al mencionar la realidad de Galápagos, donde dijo que 'una fruta puede costar más que un alimento ultraprocesado'. También planteó incluir los sistemas alimentarios y la seguridad alimentaria dentro del enfoque de la norma.
Precisamente esos factores constan entre las causas que impulsan el aumento del sobrepeso y la obesidad en Ecuador: mayor disponibilidad de alimentos ultraprocesados, publicidad dirigida a niños, escasa regulación de los entornos alimentarios y ausencia de políticas sostenidas que promuevan hábitos saludables.

La aplicación de la ley aparece como el principal desafío
Aunque la mayoría de legisladores respaldó el objetivo del proyecto, varias intervenciones coincidieron en que el texto todavía presenta vacíos para garantizar su aplicación.
Eliana Correa (Revolución Ciudadana) observó el carácter declarativo de la propuesta por la ausencia de mecanismos claros de financiamiento, sostenibilidad fiscal, metas e indicadores de evaluación.
Gustavo Mateus (Revolución Ciudadana) coincidió en que la construcción de entornos saludables demanda recursos y coordinación institucional, por lo que trasladar responsabilidades a los GAD sin financiamiento suficiente podría limitar los resultados previstos.
Cristina Jácome también vinculó la futura aplicación de la ley con las limitaciones presupuestarias que enfrenta actualmente el sistema público de salud.
De otro lado, Annabella Azín (ADN) resaltó la necesidad de fortalecer la producción de información estadística sobre obesidad, al considerar que la ausencia de datos actualizados dificulta el diseño y la evaluación de las políticas públicas.
El debate de fondo
Entre las distintas observaciones planteadas durante el primer debate, una trascendió el contenido específico del proyecto.
Victoria Desintonio (Revolución Ciudadana) situó la discusión en la forma en que el Estado enfrenta las enfermedades no transmisibles.
Su intervención cuestionó la tendencia de aprobar leyes específicas para distintas patologías —como cáncer, cuidados paliativos u obesidad— mientras persisten dificultades para implementar normas ya vigentes y continúan pendientes sus reglamentos.
Tras concluir el primer debate, el Pleno de la Asamblea Nacional dispuso que el proyecto regrese a la Comisión del Derecho a la Salud y Deporte, para analizar las observaciones presentadas por los legisladores y elaborar el informe que será conocido en segundo debate, cuya fecha aún se desconoce.



