'Inversión para reducir DCI solo es el 1,01% de la proforma 2026'
La inversión está por debajo del promedio de 24 países de ingresos medianos y bajos y no se podrían cumplir las metas de “Ecuador no se detiene” 2025-2029
Tres recomendaciones de prioridad alta y cuatro de prioridad media arroja el análisis comparativo de la Fundación REDNI a los recursos económicos destinados en 2025 y 2026 a las entidades que forman parte de la "Estrategia Nacional Ecuador Crece Sin Desnutrición Infantil" (ENECSDI).
Una de las primeras es restaurar y blindar financiación para la Encuesta Nacional sobre Desnutrición Infantil, prohibir recortes operativos en Centros de Desarrollo Infantil y en el programa Creciendo con Nuestros Hijos, y reservar recursos para capacitación, monitoreo y evaluación en proyectos.
También se recomienda restituir de modo prioritario un presupuesto explícito para la articulación de la ENECSDI, a partir de una una partida programática visible dentro del Ministerio de Desarrollo Humano para planificación, reuniones,
plataformas de datos y seguimiento.
En Ecuador, a causa de la Desnutrición Crónica Infantil (DCI), dos de cada diez niños y niñas inician su vida con desventajas estructurales que afectan de modo permanente su desarrollo cognitivo, su capacidad de aprendizaje y su potencial productivo a lo largo de su ciclo vital.
La evidencia científica demuestra que la DCI impacta negativamente en el
desarrollo cerebral, la memoria, la concentración, el lenguaje y el rendimiento escolar, además de incrementar el riesgo de enfermedades crónicas en la adultez, recuerda el análisis realizado por Jenny Maldonado y Juan Pablo Guzmán.
"Estos efectos no solo comprometen los derechos de la niñez, sino que generan elevados costos sociales y económicos para el Estado, asociados a menores niveles de capital humano, productividad y crecimiento económico", se señala en el contexto del informe.
Esa realidad llevó a crear una política pública para prevenir y reducir la DCI en niños menores de 2 años, enfocándose en los primeros 1.000 días de vida con la implementación del "Paquete Priorizado" de bienes y servicios como control prenatal, vacunación completa, lactancia materna, registro temprano, y acceso a agua segura.
Tasa de DCI menores de cinco años ALC

Los fundamentos del análisis
El análisis parte de que la proforma del Presupuesto General del Estado (PGE) es un documento preliminar donde se planifican y estiman los ingresos y gastos del Estado para un año fiscal, y en ese sentido "es una herramienta clave para materializar el compromiso del Estado con la reducción de la DCI".
"Corresponde al Ministerio de Economía y Finanzas garantizar la asignación y ejecución de recursos adecuados que permitan la operatividad, sostenibilidad y escalabilidad de la Estrategia Nacional, asegurando que la inversión pública priorice intervenciones costo-efectivas, basadas en evidencia y focalizadas", se dice.
Recuerdan que la insuficiencia o fragmentación del financiamiento no solo pone en riesgo los avances alcanzados, sino que perpetúa un problema que limita de manera estructural el desarrollo social y económico del país.
En 2025, la proforma destinó USD 441,88 millones a acciones orientadas a la prevención y reducción de la DCI, mientras que en 2026, el monto ascendió a USD USD 469,35 millones. Es decir, hubo un incremento de 6,22% (USD 27,47 millones).
Pese al aumento, anotan, el financiamiento destinado a la atención de la DCI representa el 1,01% del total de la proforma 2026. De acuerdo con un informe de Global Nutrition, los gastos presupuestarios de 24 países de ingresos bajos y medianos tenían ya en 2016 una asignación promedio del 2,1 % para nutrición.
Un hallazgo es que el nivel de inversión para erradicar la DCI se encuentra por debajo del promedio de tales países y no alcanzaría para cumplir las metas del Plan de Desarrollo “Ecuador no se detiene” 2025-2029, que plantea disminuir la tasa de DCI en niños y niñas menores de dos años a 15,27% para 2029.
En conclusión, podría ser necesario fortalecer la asignación y ejecución presupuestaria destinada a la atención de la DCI, a fin de garantizar la viabilidad de su cumplimiento.
Otro hallazgo es que las entidades responsables de la ENECSDI son los ministerios de Salud Pública (MSP); de Desarrollo Humano (MDH); de Educación, Deporte y Cultura; de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información; de Economía y Finanzas. También el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el Registro Civil y la Secretaría Nacional de Planificación.
Pero solo MSP, MDH, INEC y la Secretaría Técnica Ecuador Crece sin Desnutrición (STECSDI) reciben recursos del Presupuesto para ejecutarlos en la ENECSDI, se destaca en el análisis.
Comparación del presupuesto asignado al MDH

Las conclusiones
• El análisis de las proformas presupuestarias 2025 y 2026 destinadas a la ENECSDI evidencia un incremento global de recursos (USD 27,47 millones), aunque con diferencias relevantes en la asignación y priorización entre entidades y actividades.
• En el caso del MDH, la asignación aumentó en USD 11,56 millones (3,56%), concentrándose principalmente en el Bono 1.000 Días, que registra un incremento de USD 9,03 millones (9,18%). Si bien este aumento es consistente con el enfoque en la primera infancia, su efectividad dependerá de la capacidad de garantizar cobertura y adecuada focalización de la población objetivo.
Según cifras del MEF (2025), el presupuesto devengado en “Bono 1.000 días” fue de USD 89,74 millones respecto a USD102,11 millones de presupuesto codificado a noviembre de 2025, es decir una ejecución de 88%. De acuerdo con un informe de Banco Mundial, uno de cada cinco beneficiarios habilitados aún no accedía a los pagos de la transferencia monetaria del bono (Banco Mundial, 2025).
En este sentido, es necesario fortalecer la coherencia entre incremento presupuestario y cobertura efectiva, particularmente en el “Bono 1.000 Días”, asegurando que el aumento de recursos se traduzca en mayor alcance de la población objetivo.
• Los Centros de Desarrollo Infantil (CDI) Indirectos presentan un incremento de USD 1,85 millones, mientras que Creciendo con Nuestros Hijos (CNH) (USD 0,57 millones) y CDI Directos (USD 1,13 millones) registran reducciones presupuestarias.
Dado que estos servicios atienden a niños y niñas desde los 45 días hasta los 3 años, priorizando a poblaciones en situación de pobreza y vulnerabilidad, la disminución de recursos, aunque sea mínima, podría afectar el desarrollo integral de los niños y niñas.
Es necesario evitar disminuir el presupuesto destinado a los servicios CDI y CNH ya que son servicios vinculados a cuidado y visitas domiciliarias para estimular el desarrollo cognitivo. Asimismo, se debe garantizar que la reducción presupuestaria en CNH y CDI directos no recaiga sobre las cuidadoras de los centros.
• El proyecto “Misión Ternura” presenta una reducción presupuestaria de USD 1,67 millones. El total del presupuesto destinado a “Misión Ternura” (USD 20,80 millones) fue asignado a la actividad “calidad de servicios de desarrollo infantil”. La ausencia de recursos para los rubros “capacitación del personal técnico” y “gestión y evaluación del proyecto” podría limitar la sostenibilidad operativa y la capacidad de seguimiento de los resultados.
De manera similar, el Proyecto “Infancia con Futuro” destina la totalidad de sus recursos (USD 4,06 millones) al rubro “mecanismos de generación de información”, sin asignaciones para gastos operativos. En este sentido, es necesario en ambos proyectos destinar recursos para “capacitación del personal técnico” y “gestión y evaluación”, que son elementos clave para la sostenibilidad, eficiencia, calidad y rendición de cuentas del proyecto.
• La eliminación del presupuesto destinado a la articulación intersectorial de la ENECSDI, previamente ejecutado por la STECSDI, podría debilitar los procesos de coordinación, planificación y monitoreo interinstitucional, esenciales para una estrategia multisectorial, por lo que se recomienda garantizar un presupuesto explícito para la articulación intersectorial de la ENECSDI, asegurando la continuidad del rol coordinador dentro del MDH, previamente ejercido por la STECSDI.
• El MSP registra el mayor incremento presupuestario (USD 22,54 millones; 20,51%), principalmente asociado al gasto de inversión, destacando la asignación de USD 26,32 millones al rubro “vacunación de niños menores de cinco años”. Sin embargo, en el gasto corriente se observa la eliminación de actividades tradicionales y la incorporación de nuevos rubros orientados a resultados, lo que sugiere un cambio en la lógica de clasificación presupuestaria. Es necesario brindar claridad metodológica sobre el cambio realizado, a fin de asegurar la comparabilidad interanual.
• Finalmente, el INEC presenta la mayor reducción presupuestaria (58,50%), lo que podría resultar crítico considerando que sus recursos están destinados a la producción de la tercera ronda de la ENDI, cuyo costo estimado asciende a USD 6 millones. Se recomienda fortalecer su financiamiento para garantizar la toma de decisiones basada en evidencia y el seguimiento efectivo de la tasa de DCI.
Comparación de presupuesto asignado al MSP

Las recomendaciones
Protección presupuestaria inmediata (prioridad alta)
• Restaurar y blindar financiación para la ENDI. Garantizar la asignación mínima de USD 6 millones para la tercera ronda de la ENDI (coste estimado mencionado) y crear una partida etiquetada para encuestas y evaluaciones periódicas.
• Prohibir recortes operativos en CDI y CNH. Establecer una cláusula de protección presupuestaria que impida la reducción de fondos destinados a cuidado, visitas domiciliarias y salarios/contratos de cuidadoras. Esto debe reflejarse en la clasificación presupuestaria del presupuesto aprobado por el MEF.
• Reservar recursos para capacitación, monitoreo y evaluación en proyectos.
Reasignar o incorporar un mínimo del 5–10% del presupuesto de cada proyecto (p. ej. Misión Ternura, Infancia con Futuro) para “capacitación de personal técnico” y “gestión y evaluación”. Si no es posible en 2026, plan de transición con calendario 2026–2027.
Mejorar cobertura y ejecución del Bono 1.000 Días (prioridad alta)
• Metas de ejecución y cobertura explícitas. Acompañar el incremento presupuestario con objetivos públicos: p. ej. lograr ≥95% de beneficiarios habilitados que hayan recibido al menos un pago anual. Incluir indicador en el cuadro macro del programa.
• Reforzar la cadena de pago y la focalización. Implementar (o mejorar) integración entre padrón nominal y sistema de pagos (transferencia móvil / cuentas bancarias) y protocolos para seguimiento de pagos faltantes. Priorizar inversiones en sistemas de pago y en verificadores locales (equipo territorial).
• Auditoría operacional rápida. Contratar auditoría externa (puede coordinarse con organismos multilaterales) para identificar cuellos de botella administrativos que expliquen el 12% de no ejecución identificada.
Sostenibilidad operativa y calidad de los proyectos (prioridad media)
• Fortalecer capacitación continua. Diseñar un plan nacional de formación para
equipos técnicos de los CDI y servicios domiciliarios, con módulos estandarizados sobre estimulación temprana, seguimiento nutricional y registro de resultados. Financiación: combinación de presupuesto regular y cooperación técnica.
• Proteger la planta operativa. Asegurar que recortes no impliquen pérdida de plazas ni reducciones salariales; priorizar mantenimiento del personal que brinda servicios directos a la primera infancia.
Recuperar y formalizar la articulación intersectorial (prioridad alta)
• Recrear una línea presupuestaria para coordinación intersectorial. Restituir
un presupuesto explícito para la articulación de la ENECSDI (rol técnico y
coordinación multisectorial que antes ejercía la STECSDI). Debe ser una
partida programática visible dentro del MDH para planificación, reuniones,
plataformas de datos y seguimiento.
Claridad metodológica y clasificación presupuestaria (prioridad media)
• Emitir guía metodológica sobre cambios en clasificación presupuestaria. El MSP (y otras entidades que realizaron recategorizaciones) deben publicar una nota técnica explicando los criterios de reclasificación para asegurar comparabilidad 2025–2026 y permitir análisis de tendencias.
• Adoptar presupuesto por resultados (PPR/PBB) progresivo. Vincular porcentajes de presupuesto a resultados (cobertura vacunal, cobertura Bono, número de visitas domiciliarias efectivas) para mejorar la orientación hacia impacto.
Estrategia de financiamiento y gestión fiscal (prioridad media)
• Planificación multianual y sostenibilidad fiscal. Integrar los programas de
primera infancia en un marco multianual (2–3 años) que permita previsibilidad de recursos y facilite compromisos salariales y de operación.
• Fondo de contingencia para continuidad de servicios. Crear una pequeña reserva dentro del presupuesto del MDH para asegurar pagos a proveedores y personal ante retrasos administrativos.
Comunicación, transparencia y rendición de cuentas (prioridad media)
• Publicar cuadros de ejecución y progresos. Reportes trimestrales públicos sobre ejecución (por actividad y por territorio), con información simplificada para tomadores de decisión y versión ampliada para analistas.
• Mecanismo de denuncias y seguimiento ciudadano. Línea de reporte para pagos pendientes del Bono y calidad de servicios en CDI, con SLA (p. ej. respuesta en 15 días) y publicación de resoluciones.
