La banca multilateral abre camino a la energía nuclear en la región

El BID y el OIEA abren una nueva vía de cooperación para el desarrollo de la energía nuclear. Otras entidades como el Banco Mundial y CAF también apoyan.

La banca multilateral abre camino a la energía nuclear en la región
El OIEA apoyó el traslado de uranio altamente enriquecido (UAE) desde un reactor de investigación —actualmente fuera de servicio— en Venezuela hacia EE.UU. Foto: Petr Chakrov / OIEA

La región de América Latina y el Caribe (ALC) comienza a explorar nuevas posibilidades para incorporar la energía nuclear a sus sistemas eléctricos, en un escenario marcado por el crecimiento de la demanda, la necesidad de garantizar un suministro continuo y los compromisos de reducción de emisiones.

El interés ya no se limita a los países que cuentan con centrales nucleares, sino que se extiende a economías que evalúan esta tecnología, como una opción de generación de largo plazo.

Uno de los cambios más relevantes para impulsar estos procesos es la apertura de los bancos multilaterales, a brindar asistencia técnica y acompañar la preparación de los programas nucleares.

Por ejemplo, el reciente acuerdo firmado en septiembre de 2026, entre el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que establece un marco de cooperación para apoyar a los países que analizan esta alternativa.

El tema fue abordado el 9 de octubre de 2026, durante el panel Energía Nuclear en América Latina y el Caribe: energía firme para una transición energética segura y sostenible, realizado en el marco de la XI Semana de la Energía de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), en República Dominicana.

El 9 de octubre de 2026 se realizó el panel 'Energía Nuclear en América Latina y el Caribe: energía firme para una transición energética segura y sostenible', en el marco de la XI Semana de la Energía, organizada por Olacde, en República Dominicana. Foto: Olacde

Los reactores modulares entran en la discusión regional

Argentina, Brasil y México son actualmente los únicos países de ALC que utilizan energía nucleoeléctrica.

Según el OIEA, en 2025 esta fuente representó el 1,8% de la electricidad generada en la región, frente al 8,4% a escala mundial.

Sin embargo, otros países comienzan a estudiar su incorporación, especialmente mediante los reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés).

Estas tecnologías se consideran una 'alternativa viable' para ampliar la generación firme, aunque su implementación requiere estudios de factibilidad, marcos regulatorios, infraestructura y personal especializado.

Las previsiones del OIEA apuntan a que la capacidad de generación nuclear de la región podría duplicarse con creces hasta 2050 y multiplicarse cerca de 2,5 veces para 2060. Los SMR aportarían alrededor del 40% de la nueva capacidad nuclear prevista.

La analista de sistemas energéticos del OIEA, Ilse Bardellians, explicó que la organización acompaña a los países en la definición de una hoja de ruta que permita evaluar las condiciones necesarias para desarrollar un programa nuclear.

“Cada país en América Latina y el Caribe está en un momento diferente”, señaló durante el panel. La funcionaria precisó que el proceso contempla 19 hitos recomendados, distribuidos en tres fases, que abarcan desde la evaluación inicial y la preparación del marco regulatorio hasta la definición de las condiciones para una eventual construcción de una central.

En 2025, la energía nucleoeléctrica representó el 1,8% de la electricidad generada en la región, frente al 8,4% a escala mundial.

El Salvador, Guatemala y República Dominicana avanzan

El Salvador es uno de los países que ha avanzado en la preparación institucional de su programa. Nelly Ábrego, directora del Organismo Implementador del Programa de Energía Nuclear (OIPEN), indicó que en 2024 se creó esta entidad y se aprobó la ley que permite el uso de la energía nuclear como fuente de generación eléctrica.

El país centroamericano actualmente trabaja en estudios de prefactibilidad y en la evaluación de emplazamientos, con acompañamiento técnico internacional. También ha establecido un organismo regulador que será independiente de la entidad encargada de desarrollar el programa.

Ábrego destacó la importancia de incorporar a la banca multilateral desde las etapas iniciales del programa. El objetivo, explicó, es que las decisiones sobre una eventual implementación consideren desde el principio las condiciones financieras del proyecto.

Guatemala también se encuentra en una fase de evaluación. Gabriel Velázquez, director técnico de Planeación Energético Minero del Ministerio de Energía y Minas, señaló que el país estudia esta alternativa desde 2015 y ya realizó un primer análisis con modelos de planificación de la OIEA.

“No es que vamos a construir una planta. Queremos ver la factibilidad”, explicó Velázquez, quien indicó que el estudio debe contar con revisión y respaldo técnico antes de presentarse al Gobierno. Guatemala también ha recibido apoyo para trabajar en su legislación nuclear.

En República Dominicana, el crecimiento anual de la demanda eléctrica, estimado en alrededor del 5%, y la dependencia de combustibles fósiles y carbón importados impulsan la búsqueda de nuevas fuentes de generación.

Gaddis Corporán, viceministro de Energía Nuclear del Ministerio de Energía y Minas dominicano, indicó que el país trabaja en una hoja de ruta y una ley, además de una mesa interinstitucional en la que participan entidades como los ministerios de Ambiente y Salud.

También ha firmado acuerdos de cooperación con Argentina y preseleccionado áreas para una eventual instalación, aún sujetas a evaluación.

Corporán señaló que las primeras unidades de reactores modulares pequeños podrían entrar en operación dentro de un horizonte de entre 10 y 15 años, siempre que el proceso avance conforme a la planificación prevista.

Paraguay también explora el alcance de la energía nuclear ante un crecimiento de la demanda que, según lo expuesto en el panel, ya alcanza los dos dígitos.

El país deberá evaluar los pasos recomendados por la OIEA y la necesidad de contar con una ley específica antes de decidir si incorpora esta tecnología.

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En América Latina (Argentina, Brasil y México) operan siete reactores con una capacidad conjunta de 5 GW

El financiamiento se incorpora a la hoja de ruta

La cooperación financiera internacional es uno de los elementos que comienza a tomar mayor relevancia en la agenda nuclear regional.

El 24 de septiembre de 2026, el OIEA y el BID firmaron un memorando de entendimiento para fortalecer la cooperación en el uso sostenible y seguro de la energía nuclear en ALC. El acuerdo contempla intercambio de conocimientos, asistencia técnica, formación de capacidades, planificación de sistemas energéticos e infraestructura.

El director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, señaló en el comunicado oficial, que la colaboración permitirá combinar los conocimientos técnicos del organismo con la experiencia en desarrollo y el alcance regional del BID, para que los países puedan tomar decisiones fundamentadas sobre sus alternativas energéticas.

La iniciativa se suma a acuerdos previos del OIEA con el Grupo Banco Mundial, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el Banco Asiático de Desarrollo y el Fondo OPEP para el Desarrollo Internacional.

Durante el panel en la XI Semana de la Energía, Lina Escobar, especialista sénior de la división de energía del BID, explicó que el nuevo marco sectorial del organismo incorpora la energía nuclear entre las opciones que se analizarán para ampliar el acceso a la electricidad.

“Vamos a hacer un piloto en Colombia y replicar en otros países”, señaló. El trabajo inicial estará enfocado en revisar los planes nacionales, apoyar la preparación de marcos regulatorios y analizar posibles mecanismos de cofinanciamiento.

Escobar precisó que el acompañamiento comenzará por la gobernanza, la planificación y las condiciones institucionales necesarias para que cada país evalúe esta tecnología. Entre los instrumentos que podrían analizarse en etapas posteriores mencionó las garantías que faciliten la participación del sector privado.

Por su parte, Jari Vayrynen, experto en energía y cambio climático del Banco Mundial, explicó que la institución puede apoyar el desarrollo de infraestructura, el diseño de políticas y las reformas institucionales necesarias antes de que un país decida adoptar la energía nuclear. También mencionó la asistencia técnica para estudios, como los que se desarrollan en El Salvador.

Este respaldo no supone financiamiento automático para construir centrales nucleares. El proceso parte de evaluar la viabilidad de los programas, fortalecer las instituciones y definir las necesidades de cada país, antes de avanzar hacia una eventual implementación.

El 26 de junio de 2025, Rafael Grossi, director general del OIEA (izq), y Ajay Banga, presidente del Grupo del Banco Mundial, firmaron un acuerdo para apoyar el uso seguro, protegido y responsable de la energía nuclear en los países en desarrollo. Foto: Martin Amaldo / World Bank

Ecuador: siguen pendientes los avances en energía nuclear

Ecuador también busca incorporar la energía nuclear a su matriz eléctrica, pero su programa todavía está en una fase de preparación institucional, legal y técnica.

Aunque el Gobierno ha suscrito acuerdos de cooperación internacional y trabaja en la planificación del sector, aún debe resolver aspectos necesarios para avanzar hacia una eventual implementación.

En una entrevista con Youtopía Ecuador publicada el 29 de junio de 2026, el viceministro de Electricidad y Energía Renovable, Javier Medina, señaló que la prioridad es concluir el proyecto de Ley de Energía Atómica, que continúa en revisión en la Secretaría Jurídica de la Presidencia de la República antes de su envío a la Asamblea Nacional.

El funcionario explicó que el proceso ha enfrentado dificultades para definir la estructura institucional que administrará el programa nuclear, así como aspectos del régimen sancionatorio previsto en la ley.

El texto fue revisado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), pero todavía requiere ajustes para adecuarlo a la normativa ecuatoriana.

Otro pendiente es la puesta en funcionamiento del Organismo de Implementación del Programa de Energía Nuclear (NEPIU), creado a finales de 2025. Según Medina, en junio aún se esperaba la designación de los delegados de las instituciones que integrarán este espacio de coordinación interinstitucional.

En materia de planificación eléctrica, el viceministro indicó que el Gobierno contempla incorporar un reactor modular pequeño (SMR) de entre 600 y 700 megavatios alrededor de 2031. Esta previsión forma parte de la actualización del Plan Maestro de Electrificación y requiere adecuar la red de transmisión para integrar una unidad de esa capacidad.

Energía nuclear en Ecuador: curva de aprendizaje inevitable
El viceministro de Electricidad y Energía Renovable, Javier Medina, detalla los avances del programa nuclear en Ecuador. La Ley de Energía Atómica es una prioridad.

Sin embargo, el cronograma no supone que el proyecto esté listo para ejecutarse. El propio Medina reconoció que Ecuador necesita desarrollar personal especializado y fortalecer sus capacidades técnicas antes de avanzar hacia las siguientes etapas.

“En Ecuador todavía contamos con muy pocos especialistas en energía nuclear”, señaló el viceministro en la entrevista.

También explicó que los acuerdos de cooperación suscritos con Estados Unidos, Francia y Argentina se concentran, por ahora, en asistencia técnica, capacitación y fortalecimiento de capacidades, y no en proyectos específicos.

El reciente acuerdo entre el OIEA y el BID abre una posibilidad adicional para que Ecuador acceda a cooperación en planificación, regulación y preparación institucional. No obstante, el alcance de ese acompañamiento dependerá de las necesidades del país y de los avances que consiga en la estructuración de su programa nuclear.