Ecuador impulsa un plan ante pérdidas por el cambio climático

La estrategia incluye mecanismos de medición, financiamiento y respuesta ante pérdidas económicas y no económicas. Alerta Amarilla por el Fenómeno de El Niño.

Ecuador impulsa un plan ante pérdidas por el cambio climático
En febrero de 2022, la localidad de El Palmar, en La Maná, registró severos daños por el efento de la temporada invernal. Foto: archivo Presidencia de la República

Entre inundaciones, sequías, erosión costera y pérdidas agrícolas, Ecuador busca prepararse para un escenario climático cada vez más severo.

Este martes 19 de mayo de 2026 se presentaron los lineamientos del plan para abordar las pérdidas provocadas por los efectos del clima. Se trata de una estrategia que apunta a medir y responder a impactos que ya superan la capacidad de adaptación de varios territorios del país.

El documento se denomina Plan Nacional para abordar las Pérdidas y Daños por los Efectos Adversos del Cambio Climático (PN-PyD), una herramienta estratégica que busca fortalecer la capacidad del país para responder a los impactos cada vez más severos de la crisis climática.

La iniciativa tiene el respaldo técnico y financiero de CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe y apunta a construir una hoja de ruta nacional para identificar, cuantificar y atender las pérdidas y daños ocasionados por fenómenos climáticos extremos y procesos de evolución lenta.

La presentación del PN-PyD ocurre apenas un día después de que la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos declarara la Alerta Amarilla preventiva en zonas vulnerables del país, ante posibles impactos asociados a El Niño.

En ese contexto, el nuevo Plan busca fortalecer la capacidad de Ecuador para identificar, medir y responder a las pérdidas económicas y no económicas derivadas del cambio climático, incluyendo daños en infraestructura, agricultura, ecosistemas, biodiversidad y medios de vida.

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Un instrumento alineado con compromisos internacionales

El futuro Plan se articula con los principales mecanismos globales de acción climática, entre ellos la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el Acuerdo de París, la Red de Santiago (COP 25, 2019) y el Fondo de Pérdidas y Daños.

A nivel nacional, complementará la Estrategia Nacional de Cambio Climático, el Plan Nacional de Adaptación y el marco normativo de gestión de riesgos.

La Viceministra de Ambiente Marino y Costero, Alicia Jaramillo, señaló que este proceso permitirá fortalecer la capacidad del país para acceder a financiamiento climático internacional y consolidar una agenda basada en evidencia técnica y articulación institucional.

“Este Plan permitirá que el país fortalezca su acceso a mecanismos internacionales de financiamiento climático, incluyendo oportunidades vinculadas al Fondo para responder a Pérdidas y Daños y otras iniciativas de cooperación”, destacó Jaramillo.

Este es el cronograma que prevé desarrollar el Ministerio de Ambiente para elaborar el Plan.

Riesgos que ya superan la capacidad de adaptación

Uno de los ejes centrales del documento será el abordaje del denominado “riesgo climático residual”, concepto que hace referencia a aquellos impactos que exceden la capacidad de adaptación de los sistemas sociales, económicos y ambientales.

La Subsecretaria de Cambio Climático, Jéssica Gallegos, advirtió que los efectos del cambio climático ya están rebasando las capacidades de respuesta del país.

“Los impactos del cambio climático ya superan la capacidad de adaptación. El compromiso de desarrollar este plan se lo viene trabajando desde hace aproximadamente cuatro años”, afirmó.

El Plan diferenciará las pérdidas y daños económicos —como afectaciones a infraestructura, agricultura o productividad— y los no económicos, relacionados con biodiversidad, patrimonio cultural, tejido social y medios de vida.

Además, clasificará las amenazas en dos grandes grupos: eventos extremos, como inundaciones, tormentas o deslizamientos; y fenómenos de evolución lenta, como desertificación, erosión costera o aumento del nivel del mar.

La presentación del Plan se realizó el 19 de mayo de 2026, en la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB). Foto: Ministerio de Ambiente

Un protocolo nacional para medir pérdidas y daños

Entre los componentes más relevantes del instrumento se encuentra la creación de un Protocolo Nacional de Cuantificación, que establecerá mecanismos obligatorios para la identificación, registro, clasificación y medición de las pérdidas y daños asociados al cambio climático.

Este sistema definirá qué información deberá recopilarse, la periodicidad de los reportes y las instituciones responsables en cada sector priorizado.

Asimismo, el Plan incorporará un sistema de Medición, Reporte y Verificación (MRV), destinado a evaluar indicadores y monitorear el cumplimiento de metas a corto, mediano y largo plazo.

La Directora de Adaptación al Cambio Climático, Daysy Cardenas, explicó que la meta gubernamental es contar con el Plan y su hoja de ruta de implementación hasta diciembre de este año.

“Es una meta ambiciosa, pero se espera una gran participación para alcanzar el objetivo”, señaló la funcionaria.

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Ecuador en la perspectiva regional

Durante el evento, representantes de organismos internacionales destacaron el avance del país en materia climática.

Óscar Guevara, ejecutivo de la CAF, afirmó que Ecuador cuenta con una de las agendas climáticas más ambiciosas de la región y será uno de los primeros países latinoamericanos en desarrollar un plan nacional específico sobre pérdidas y daños.

“Una de las principales características es que se trata de un plan participativo”, resaltó el Ejecutivo Principal de la Gerencia de Acción Climática y Biodiversidad del Banco de Desarrollo de América Latina-CAF.

Por su parte, Genoveva Espinoza, de la Univerrsidad Andina Simón Bolívar, enfatizó la urgencia de fortalecer capacidades institucionales y avanzar hacia políticas públicas integrales frente a la crisis climática.

Entre 2012 y 2023, Ecuador registró 18.793 eventos climáticos adversos. Eso provocó la afectación a cerca de 296.000 personas y provocaron la pérdida de más de 29.200 hectáreas de cultivos.
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Alerta Amarilla por Fenómeno de El Niño

La Secretaria Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) informó que declaró el nivel de Alerta Amarilla preventiva en zonas con mayor susceptibilidad a posibles impactos asociados a un evento El Niño.

La medida se adopta con base en análisis técnicos y científicos nacionales e internacionales, así como en las proyecciones del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (ERFEN).

La disposición, adoptada el 18 de mayo de 2026 y divulgada el 19 de mayo de 2026, aplica para territorios ubicados predominantemente hasta los 1.500 metros sobre el nivel del mar, comprendiendo 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias.

La declaratoria constituye una acción preventiva y de preparación anticipada, «y no representa la declaratoria oficial del evento El Niño», subrayó la SNGR en un comunicado.

La resolución dispone a los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) activar los Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonales y provinciales, fortalecer las acciones de prevención, actualizar planes de respuesta y coordinar medidas de protección para la población frente a posibles inundaciones, deslizamientos y otros eventos asociados.

Además, reforzará el monitoreo hidrometeorológico y la coordinación interinstitucional para garantizar una respuesta oportuna ante cualquier evolución de la amenaza.