Cámaras trampa captan riqueza del biocorredor Palora-Pastaza

La información permitirá ratificar los modelos de movilidad de las especies entre áreas protegidas. La participación de las comunidades es importante.

Cámaras trampa captan riqueza del biocorredor Palora-Pastaza
Las imágenes de las cámaras trampa, como la de este puma, son clasificadas automáticamente. Fotos: CI

Los kichwas de la comunidad Copataza (provincia de Pastaza) no pudieron reprimir la emoción al mirar imágenes de un puma libre, en su hábitat, perfectamente integrado a la vida del bosque.

En el video, el gran felino está mordisqueando una mata. Más allá de lo alucinante de la vista de ese animal imponente, ya hay científicos que cantan victoria.

Mordisquear hojas verdes para un carnívoro es un proceso natural de purga, del que no había habido constancia. Exactamente igual que los gatos domésticos.

La captura de las imágenes se logró gracias a cámaras trampa colocadas en el Corredor de Conectividad Palora-Pastaza (CCPP).

Corredor Palora-Pastaza conecta bosques y comunidades amazónicas
Entre Morona Santiago y Pastaza, el corredor Palora-Pastaza promueve la conectividad ecológica, la producción sostenible y la integración comunitaria.

La información recopilada en este monitoreo finalmente permitirá determinar si los modelos computacionales tenían razón en cuanto a la movilidad de especies entre áreas protegidas, la frecuencia, la cantidad, las rutas.

“Ver si las especies que hemos dicho que son las que van a utilizar ese corredor realmente lo están utilizando, cuándo lo están utilizando, con qué frecuencia y hacer una línea base”, dijo Rafael Antelo, líder de Wildlife Connect, en WWF.

Este proyecto se remonta a la creación del CCPP, que sucedió en 2025, gracias al trabajo realizado por la ONG internacional Conservación Internacional.

La comunidad de Copataza decidió integrar un área de 11.800 hectáreas al gubernamental Proyecto de Conservación de Bosques (antes conocido como Convenio Socio Bosque).

Los corredores de conectividad pueden mejorar la calidad de vida
Dos ejemplos de cómo el Corredor Palora-Pastaza incide en la vida cotidiana de las comunidades Shuar de Chiwias y Kichwa de Copataza.

La dinámica particular de los corredores

Una de las exigencias es tener guardabosques que verifiquen que no exista tala de árboles, caza furtiva o cambios significativos del ecosistema.

Conservación Internacional (CI) participó en el apoyo para la conformación del equipo de guardabosques y aprovechó la vinculación de la comunidad para hacer algo que estaba pendiente: la verificación.

Como afirma Antelo, hay muchos modelos matemáticos para hacer diseño de corredores. Sin embargo, “Eso hay que validarlo y la validación se hace precisamente a través de estos monitoreos”.

Juan Neira Rivera es el coordinador del CCPP, además de ser técnico en biodiversidad de CI. Ha participado activamente en este proceso

Resalta las virtudes de integrar a la comunidad en las tareas de investigación y vigilancia de los bosques que están en su territorio.

“Ellos conocen el camino de los animales, el comportamiento, los horarios, los lugares”, como parte de sus saberes ancestrales, dijo.

Jhonatan Airipuri, Kuraka de Copataza, afirmó que se trata de “buscar qué animales tenemos en el territorio, si hay o no hay, si está perdiendo o está generando más”.

Un armadillo captado por una de las diez cámaras trampa.

Buen uso de la tecnología

Este monitoreo se realiza gracias a la ayuda de diez cámaras trampa. Los guardabosques hicieron la primera captura de prueba.

Se trata de equipos dotados con censores de movimiento. Cada vez que se detecta alguna actividad graba en tramos de 15 segundos y toma tres fotografías.

En esta primera fase, se ha colocado las cámaras a tres kilómetros de distancia entre ellas y estarán en los lugares durante un mes.

A la mitad del período se realiza mantenimiento para evitar obstáculos de la visión. La batería le da autonomía para por lo menos tres meses.

Neira explicó que “en esta zona están remanentes de bosque de ahuano y cedro y es un parque bastante grande de estas especies que en otros lugares ya no existen”.

En esta zona no hay tanta información como en otros lugares de la Amazonía. De ahí que el monitoreo del CCPP es básico. Tiene una gradiente altitudinal que va de los 1.700 hasta los 350 metros de altitud.

Cuando se cumpla el plazo, se retirarán las cámaras para verificar las capturas realizadas. Una herramienta que usa inteligencia artificial ayuda a clasificar las fotos. Antes era manual y se debía usar una guía para la clasificación.

Una guanta durante su actividad nocturna en el corredor Palora-Pastaza.

 Ecuador, ejemplo en América Latina

Rafael Antelo ha puesto énfasis en que “Ecuador es el único país en Latinoamérica que tiene una legislación nacional enfocada en temas de conectividad”.

Hasta el momento hay siete corredores en Ecuador. Esto es fundamental porque permite obtener fondos, tener legitimidad y convocar a científicos para realizar investigaciones. “Ecuador es bandera”, añadió.

La experiencia comunitaria de monitorear la biodiversidad con base a la tecnología es una novedad entre las comunidades de la zona.

Ahora, los videos del puma que mordisquea una mata ya están dando la vuelta al mundo, tanto por su figura imponente cuanto por la constatación de que los corredores de conectividad sí son importantes.

Un felino es parte de la biodiversidad captada en el corredor.