El bosquete del Bicentenario, en la Guía de 'Parques de Bolsillo'

La iniciativa fue recogida junto a otros 15 ejemplos destacados a escala global. Se reconoció la restauración de bosques nativos mediante la acción comunitaria.

El bosquete del Bicentenario, en  la Guía de 'Parques de Bolsillo'
En 2021, varias generaciones de una familia iniciaron el proyecto de restauración. Fotos: cortesía

La idea de "Sembrando Raíces”, de crear un bosquete andino en un área del Parque Bicentenario de Quito, fue incluida en la edición 2026 de “Un bolsillo a la vez: Guía práctica para los parques de bolsillo para la verdización urbana y la resiliencia.

El documento recoge 16 ejemplos en el mundo y destaca el trabajo de la fundación  “Sembrando Raíces” como una iniciativa comunitaria de “parque de bolsillo”, que supone un salto de un “urbanismo técnico” hacia un “urbanismo social”.  

“En todo el mundo, los 'parques de bolsillo' están echando raíces en muchas formas, funciones y colaboraciones. Esta guía ofrece una perspectiva sobre estos espacios pequeños pero poderosos”, se anota en la introducción de la Guía.

Este tipo de parque es un modo de aprovechar los espacios urbanos y brindar mejor calidad de vida a la comunidad. Debe ser un espacio amigable y accesible. Es el resultado del trabajo comunitario o de fundaciones en beneficio de los habitantes. 

Siete hábitats ecológicos en el Parque Bicentenario de Quito
Los 7 hábitats del parque impulsan la biodiversidad urbana. Además, promueven la recuperación de vida silvestre con el aporte ciudadano.

Es el caso del Bosquete Andino del Parque Bicentenario. Los curadores de la guía encontraron que ahí hay un proceso de "restauración de bosques nativos mediante la acción comunitaria".

"Sembrando Raíces" es una iniciativa comunitaria en Quito que transformó un área degradada dentro del Parque Bicentenario en un pequeño bosque andino en crecimiento.

El proyecto fue iniciado por varias generaciones de una familia durante la pandemia del Covid-19. "Desde entonces se ha convertido en un esfuerzo a largo plazo enfocado en la reintroducción de especies nativas y la restauración de ecosistemas en un espacio público", señala la publicación.

"El grupo seleccionó un antiguo campo de golf abandonado, cuyo suelo se había degradado durante décadas debido al uso intensivo de productos químicos, e implementó una estrategia de plantación por capas con especies nativas para recrear la estructura de un bosque andino". 

La rana emblemática de Quito ya se reproduce en el parque Bicentenario
Una buena noticia en el Día Internacional de los Bosques. Estos son cruciales para enfrentar el cambio climático y resolver los problemas alimentarios de modo sostenible

La implementación se llevó a cabo mediante jornadas de trabajo colaborativas, o "mingas", una práctica ancestral indígena que reunió a toda la familia y estableció un fuerte sentido de pertenencia desde el principio.

La gobernanza del espacio permanece principalmente en manos de la comunidad. Para garantizar la continuidad, el grupo formalizó un acuerdo con el Municipio de Quito, que les permite administrar el sitio a largo plazo y asegurar un área boscosa en lugar de ser reasignado para otros usos.

"Con el tiempo, el proyecto se ha expandido mediante alianzas con actores locales. La colaboración con viveros comunitarios ha facilitado el acceso a especies nativas, mientras que la colaboración con el zoológico local ha permitido el monitoreo ecológico, incluyendo especies como la rana andina marsupial, a través de pequeños cuerpos de agua en el sitio. 

Ramiro Morejón, co-gestor del proyecto e impulsor de la Red de viveros de plantas nativas, señaló que los miembros de Sembrando Raíces se sienten orgullosos de que el bosquete sirva de inspiración para construir colectivamente ciudades más verdes.

Algunos de los impulsores del proyecto en una fotografía de abril de 2026.