La Josefina: de tragedia a bosque protector en Azuay

La Josefina, escenario del desastre de 1993 en Azuay, fue declarada bosque protector para prevenir riesgos y conservar la cuenca del río Paute.

La Josefina: de tragedia a bosque protector en Azuay
Imágenes históricas de la zona de La Josefina, en 1993. Foto: cuenta Facebook Alcaldía de Paute

A más de tres décadas de una de las mayores catástrofes naturales registradas en la provincia del Azuay, el Estado ecuatoriano ha dado un paso decisivo para la protección ambiental y la gestión de riesgos en la zona de La Josefina.

Mediante el Acuerdo Ministerial MAE-MAE-2025-0044-AM, publicado en el Registro Oficial N.º 263, el 13 de abril de 2026, se declaró oficialmente a este territorio como Área de Bosque y Vegetación Protector.

La medida abarca una superficie de 343,12 hectáreas de dominio público, ubicadas en la cuenca alta del río Paute, entre los cantones Gualaceo, Cuenca y Paute.

Esta declaratoria no solo responde a criterios ecológicos, sino también a la necesidad de prevenir nuevos desastres, en una zona marcada por la fragilidad geológica.

Una tragedia que cambió la geografía

El 29 de marzo de 1993, el cerro Tamuga fue escenario de un deslizamiento colosal que transformó radicalmente el paisaje.

Más de 20 millones de metros cúbicos de roca se desprendieron, taponando el río Paute y formando un gigantesco dique natural, que dio origen a una laguna de gran magnitud.

La emergencia alcanzó su punto más crítico el 1 de mayo de ese mismo año, cuando el represamiento colapsó y las aguas se liberaron violentamente.

El desfogue arrasó con viviendas, cultivos, infraestructura vial, puentes e incluso templos religiosos, dejando incomunicadas a varias poblaciones del oriente azuayo y de Morona Santiago.

El saldo humano fue devastador. Informes oficiales de la Defensa Civil registraron al menos 35 fallecidos, mientras que otras versiones elevan la cifra a 72 víctimas entre muertos y desaparecidos.

Más de 6.400 personas resultaron afectadas, 716 viviendas fueron destruidas, así como 40 kilómetros de vías, ocho puentes, sistemas de riego y alrededor de 1.800 hectáreas productivas. Las pérdidas económicas superaron los 150 millones de dólares.

Los testimonios de sobrevivientes dan cuenta de la magnitud del desastre: familias enteras arrastradas por la corriente, rescates improvisados con cuerdas y neumáticos, y escenas de desesperación que marcaron la memoria colectiva de la región (ver imágenes de la cuenta de Facebook de la Alcaldía de Paute).

Minería ilegal y vulnerabilidad persistente

Estudios posteriores determinaron que la tragedia no fue un hecho aislado. La deforestación, la alteración de los sistemas naturales de drenaje y la explotación minera ilegal contribuyeron a la inestabilidad del terreno, favoreciendo el colapso del cerro.

Mediante Decreto Ejecutivo Nro. 389, en 2010, se decretó el estado de excepción en La Josefina. Allí se dispuso que el Ministerio del Ambiente y de Recursos Naturales No Renovables dicten medidas de control, y de ser el caso, "requieran de la administración de Justicia para que se dicten providencias que impidan la explotación minero-extractiva, anti técnica e ilegal que existe en la zona".

Hoy, aunque la zona ha experimentado procesos de regeneración natural, mantiene una alta fragilidad geotécnica.

Sus pendientes pronunciadas y suelos inestables la convierten en un territorio susceptible a nuevos eventos geodinámicos.

La reciente declaratoria como Bosque y Vegetación Protector busca precisamente enfrentar esta realidad.

Entre sus principales disposiciones se establece la prohibición total de actividades mineras, extractivas, agropecuarias y constructivas dentro del polígono delimitado.

Asimismo, se restringe cualquier intervención que no sea compatible con los objetivos de conservación y restauración ecológica.

La administración del área estará a cargo del Ministerio del Ambiente, que deberá elaborar un Plan de Manejo en un plazo de seis meses, a partir de la publicación del Acuerdo en el Registro Oficial, a través de la Subsecretaría de Patrimonio Natural.

Cuatro ejes de minería ilegal en Ecuador con presencia delictiva
Imbabura y Esmeraldas; Napo y Sucumbíos; Morona Santiago y Zamora Chinchipe; Azuay, El Oro y Loja son 9 de las 16 provincias con actividad. La Arcom, con limitaciones.

Razones de la declaratoria de Bosque Protector

La declaratoria de las 343,12 hectáreas como Bosque y Vegetación Protector responde, según el Acuerdo, a criterios técnicos, hídricos y preventivos:

  • Gestión de riesgos: Se considera una medida preventiva esencial para reducir riesgos ambientales y garantizar la seguridad pública ante posibles desastres futuros.
  • Regulación hídrica: El área es clave para la cuenca alta del río Paute, ya que ayuda a reducir la escorrentía, la erosión y la sedimentación, protegiendo así la infraestructura y los asentamientos ubicados aguas abajo.
  • Seguridad jurídica: Al otorgarle esta categoría formal, el Estado consolida su gobernanza sobre el territorio, evitando futuras invasiones u ocupaciones ilegales.
  • Restauración ecológica: La declaratoria ratifica la vocación del área para la conservación y la recuperación de espacios naturales degradados, prohibiendo definitivamente la minería y otras actividades extractivas.

10 hechos históricos relevantes

A continuación, los acontecimientos más relevantes relacionados con el área de La Josefina:

·         29 de marzo de 1993: Ocurre un deslizamiento colosal en el cerro Tamuga que produce el taponamiento del río Paute, generando inundaciones y transformando la geografía de la zona.

·         17 de junio de 2010: Se declara el estado de excepción en la Zona 1 de La Josefina (Decreto Ejecutivo No. 389) para prevenir deslaves, remediar daños en el cauce del río y detener la explotación minera ilegal.

·         15 de julio de 2010: El Ministerio del Ambiente declara de utilidad pública, con carácter urgente, los inmuebles de la Zona 1 para fines de restauración y conservación ambiental (Resolución No. 282).

·         16 de agosto de 2010: Se renueva la declaratoria del estado de excepción en la Zona 1 de La Josefina (Decreto Ejecutivo No. 461).

·         26 de agosto de 2010: Se modifica la delimitación geográfica y las coordenadas del área de protección ambiental (Resolución No. 345).

·         25 de noviembre de 2010: Se delega al Proyecto de Reparación Ambiental y Social (PRAS), los procesos de expropiación de los inmuebles declarados de utilidad pública.

·         30 de diciembre de 2010: Se amplían las facultades del PRAS para concluir todos los trámites de expropiación en la zona.

·         13 de junio de 2025: Personal técnico solicita realizar inspecciones en los predios de La Josefina, para gestionar la regularización de expropiaciones y evitar posibles invasiones.

·         25 de octubre de 2025: La Dirección de Bosques solicita formalmente el inicio del proceso de declaratoria de oficio del área como Bosque y Vegetación Protector.

·         29 de octubre de 2025: Se emite el Acuerdo Ministerial que declara formalmente a las 343,12 hectáreas de dominio público en La Josefina como Bosque y Vegetación Protector Estatal.

Un ecosistema clave para el futuro

Especialistas destacan que la protección de La Josefina cumple funciones esenciales para proteger tanto a los ecosistemas como a las poblaciones asentadas aguas abajo.

Además, el área se ha convertido en un espacio de recuperación ecológica, donde la vegetación nativa vuelve a ocupar el terreno afectado por el desastre, evidenciando la resiliencia de la naturaleza cuando se limita la intervención humana.

La declaratoria de La Josefina como bosque protector no solo representa una política ambiental, sino también un acto de memoria histórica.

La tragedia de 1993 dejó lecciones profundas sobre el manejo del territorio y la necesidad de respetar los límites naturales.