'La industria del plástico avanza para mejorar su desempeño en sostenibilidad'

El Pdte. de la Aso. Ecuatoriana de Plásticos, Arturo Sánchez, evalúa los impactos de la guerra entre EE.UU. Israel e Irán, en el suministro de materias primas.

'La industria del plástico avanza para mejorar su desempeño en sostenibilidad'
Arturo Sánchez es el Presidente de la Asociación Ecuatoriana de Plásticos (Aseplas). Foto: cortesía

La industria del plástico en Ecuador atraviesa un momento de alta presión por el incremento de costos de materias primas, en medio de un contexto internacional incierto.

Sin embargo, el sector acelera su transformación hacia modelos más sostenibles, donde la economía circular y el uso de material reciclado ganan protagonismo, como ejes para reducir impactos ambientales y sostener la producción.

Para conocer el impacto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán en el desarrollo actual de la industria en el país, así como los desafíos del nuevo Plan Nacional de Reducción de Residuos Sólidos, Youtopía Ecuador conversó con Arturo Sánchez, Presidente de la Asociación Ecuatoriana de Plásticos (ASEPLAS).

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El conflicto entre EE.UU., Israel e Irán dispara los precios energéticos. Además, presiona la industria del plástico y abre oportunidades para reciclaje y economía circular.

P. ¿Cuál es la situación actual de la industria del plástico en Ecuador?

R. La Asociación Ecuatoriana del Plástico agrupa cerca de 120 empresas, entre ellas las más importantes del país en transformación de materia prima plástica en distintos productos. Hay compañías enfocadas en riego, construcción, embalaje y productos de uso general.

Actualmente, la industria atraviesa un proceso de transformación orientado a mejorar su desempeño en sostenibilidad, principalmente mediante la incorporación de materiales reciclados en distintos productos y mercados.

En los últimos años se han realizado inversiones relevantes en reciclaje: nuevas plantas de lavado, compactación, almacenamiento y producción. Estas inversiones, de varios millones de dólares, ya están operativas.

“Las empresas están en un proceso de transformación hacia una mayor sostenibilidad, principalmente mediante el uso de materiales reciclados".

Sin embargo, el sector depende de materia prima internacional, ya que el plástico proviene del petróleo. Hoy enfrentamos una crisis marcada por incrementos de precios entre el 20% y el 100%, influenciados por el contexto internacional, particularmente el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán; en el Canal de Ormuz y sus efectos logísticos.

Esto ha generado problemas en transporte marítimo, menor disponibilidad de buques y aumento de costos. A pesar de este escenario, la industria continúa operando y busca minimizar el impacto en clientes y consumidores.

P. ¿Cómo proyectan la evolución de esta crisis de precios?

R. La situación se ha vuelto más compleja semana a semana. Ya ha pasado más de un mes desde el inicio del conflicto y, contrario a lo esperado, no se ha estabilizado.

Los incrementos han sido progresivos: inicialmente del 20%, luego 35%, posteriormente entre 60% y 70%, y finalmente hasta el 100%. La resina pasó de alrededor de 1.100 dólares por tonelada a valores entre 2.100 y 2.250 dólares.

Además, hay escasez en materiales como PET y polipropileno. Las petroquímicas han reducido ventas y se prioriza a quienes pagan al contado, lo que incrementa la incertidumbre.

Muchos proveedores han postergado cotizaciones hasta abril, por lo que las primeras semanas de este mes serán clave para entender la evolución del mercado.

P. ¿Existe un umbral crítico de precios para la industria?

R. Durante la pandemia se alcanzaron niveles cercanos a 2.600 dólares por tonelada. Esperamos no llegar a esos valores, aunque no se puede descartar.

Un escenario así tendría un impacto fuerte en costos de producción y en los precios finales. También se percibe un componente especulativo en el mercado internacional de resinas.

P. ¿Qué estrategias están aplicando las empresas en Ecuador?

R. El margen de acción es limitado. Ecuador consume entre 500.000 y 600.000 toneladas anuales, lo que reduce su capacidad de negociación frente a proveedores globales.

Cada empresa realiza sus compras de forma independiente y los precios son internacionales. La recomendación ha sido evitar acumular inventarios a precios elevados y comprar únicamente lo necesario para mantener la producción.

La prioridad es no detener operaciones ni incumplir con clientes, mientras se espera mayor claridad en el mercado.

P. ¿Habrá impacto en los precios al consumidor?

R. Sí. Entre mayo y junio se prevé que puede haber incrementos en empaques plásticos de los productos terminados, lo que afectará costos en productos finales como alimentos y bienes de consumo.

Las empresas del sector están comunicando a sus clientes estos ajustes de forma progresiva para mitigar el impacto. Lo que se está tratando de ver es que si la situación mejora, el impacto sea lo menor posible y en el menor tiempo posible.

P. ¿Qué rol puede jugar el Gobierno en este contexto?

R. El acceso a materia prima no depende del Gobierno, ya que Ecuador no produce resinas y depende de importaciones.

Lo que sí se puede hacer es mantener informadas a las autoridades y a la población sobre el impacto global de estos incrementos de precios de las materias primas, que no son exclusivos del país. Sucede en Colombia, en Perú.

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P. ¿Cómo evalúan en el sector, el alcance del Plan Nacional de Reducción de Residuos Plásticos (PNRRP), que presentó hace un par de semanas el Gobierno?

R. Es un avance necesario. Este plan responde a una disposición legal pendiente desde 2021 (NDLR. tras la aprobación de la Ley de Plásticos de Un Solo Uso, en diciembre de 2020) y establece metas hacia el año 2040, como la reducción del uso de plásticos en alrededor de un 19%.

Actualmente se trabaja junto con autoridades y otros actores, para definir acciones concretas y evaluar su viabilidad.

P. ¿El plan es ambicioso o realista?

R. Creo que el plan es ambicioso, pero es preferible contar con una meta ambiciosa que pueda ajustarse en el camino, a no tener ningún plan. En ese sentido, valoramos que exista una hoja de ruta clara.

El enfoque hacia la economía circular y la incorporación de material reciclado como sustituto de materia prima virgen es adecuado.

Hoy en día, una de las principales formas de avanzar en sostenibilidad y reducir la huella de carbono es justamente incrementar el uso de reciclado en los procesos productivos.

“La incorporación de reciclado permite reducir la materia prima virgen y avanzar en la reducción de la huella de carbono”.

Ahora bien, más allá del planteamiento del plan, lo importante es cómo se implementa. Ya hemos iniciado un trabajo conjunto con el Ministerio de Ambiente, el Ministerio de Producción y distintos actores del sector privado, incluyendo gremios y cámaras.

Se ha establecido una hoja de ruta de reuniones técnicas en las que estamos revisando las metas, las cifras y las acciones necesarias para alcanzarlas.

El objetivo es aterrizar los planteamientos del plan a la realidad operativa del país y evaluar si las medidas propuestas son viables.

En ese marco, el año 2026 será clave, ya que funcionará como línea base. A partir de la información que se levante desde municipios y gobiernos locales, se podrá medir el avance real en la reducción de residuos y ajustar las estrategias si es necesario.

Como sector, hemos insistido en la importancia de participar activamente en este proceso. Es fundamental que cualquier regulación o medida se construya con los actores involucrados, para asegurar que sea aplicable y efectiva. El riesgo de no hacerlo es generar normativas que no se puedan cumplir.

Hasta ahora hemos encontrado apertura por parte de las autoridades y esperamos que este trabajo conjunto continúe en las próximas reuniones ya programadas en Quito, donde se seguirá afinando la implementación del plan.

P. ¿En ese sentido, cuáles son los principales desafíos para avanzar hacia un modelo de economía circular enfocado en el plástico?

R. El primer punto es el comportamiento del consumidor: la correcta disposición de los residuos es clave.

El segundo es el rol de los municipios en la recolección diferenciada. Si estos dos elementos funcionan, el resto de la cadena ya está desarrollado: existen capacidades de reciclaje, procesamiento, transformación.

“El principal desafío de la economía circular comienza en el consumidor y en la correcta disposición de los residuos”.

P. ¿Qué oportunidades de innovación genera este escenario?

R. Más que oportunidades, plantea retos. Las empresas deben adaptar su maquinaria para procesar material reciclado.

Esto implica inversión en tecnología y uso de aditivos que permitan mantener la calidad del producto. La industria ya ha avanzado en esta transición.

P. ¿Cómo se proyecta el sector en los próximos 10 años?

R. Se espera que la mayoría de empresas incorpore material reciclado posconsumo en diferentes aplicaciones, incluyendo empaques.

También habrá mayor uso de tecnologías para mejorar la clasificación de materiales y la calidad del reciclaje. Las máquinas se espera que sean más eficientes y productivas, lo que permitirá optimizar costos y calidad.

Además, la industria invierte constantemente en renovación tecnológica. Se estima que anualmente las empresas en Ecuador destinan entre 20 y 30 millones de dólares en maquinaria, procesos y mejoras productivas.

“Hoy la industria ya ha invertido millones de dólares en infraestructura para reciclaje y procesamiento de materiales".

P. ¿Cree que es necesario ajustar la normativa vigente?

R. Sí, especialmente a nivel de reglamento. Por ejemplo, se podría ampliar la incorporación de material reciclado en empaques secundarios o productos de limpieza.

Muchas empresas ya lo hacen de forma voluntaria, por lo que la normativa podría actualizarse para reflejar estas prácticas.

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P. ¿Cómo impactaría un eventual Tratado Mundial contra la Contaminación por Plásticos en esas perspectivas de la industria? Las negociaciones mundiales continúan.

R. Existe preocupación por los enfoques que son parte de la negociación, que están centrados únicamente en la eliminación de plásticos sin considerar sustitutos adecuados.

Cualquier reemplazo debe evaluarse técnicamente, considerando su huella de carbono y ciclo de vida. En algunos casos, alternativas como las fundas de papel pueden tener mayores impactos ambientales.

Estamos con la incertidumbre de que un tratado global hable simplemente de la eliminación de plásticos y se pongan fechas donde digan 'estos productos ya no se pueden hacer'. Eso obviamente traerá afectación a las empresas.

Nuestro sector apuesta por fortalecer la economía circular y el reciclaje, más que por la eliminación total de materiales.

“El riesgo de algunos enfoques globales es centrarse en la eliminación del plástico sin evaluar adecuadamente sus sustitutos”.

Arturo Sánchez Cedillo. Ingeniero Comercial y Técnico en Minas y Petróleos. Es el fundador de la firma Flexiplast S.A., empresa ecuatoriana con 31 años en la fabricación de empaques plásticos. En el ámbito institucional, preside la Asociación Ecuatoriana de Plásticos (ASEPLAS). Su formación académica incluye una Maestría en Administración de Empresas, con especialidad en Calidad y Medio Ambiente, además de una especialización técnica internacional en empaques, embalajes y gestión de materias primas.