Las perspectivas de la energía nuclear crecen ante los retos del cambio climático
En América Latina (Argentina, Brasil y México) operan siete reactores con una capacidad conjunta de 5 GW

Hace un año, en la COP28 de Dubái, 20 países acordaron triplicar su capacidad de energía nuclear hasta 2050, para luchar contra el cambio climático.
Las naciones que firmaron ese compromiso deberán adoptar medidas, como la prolongación del uso de los reactores actuales (hasta 80 años) y construir nuevos reactores a gran escala.
Además, se contempla la fabricación de pequeños reactores modulares (SMR). Todo ello, con el fin de contribuir a la reducción de las emisiones de carbono.
A partir del compromiso de Dubái se esperaría que la energía nuclear pase de cubrir el 10% de las necesidades actuales de electricidad del mundo, a casi un tercio en los próximos 25 años.

El aporte de América Latina
Triplicar la energía nuclear hasta el año 2050 no es una tarea fácil. Más allá de la participación en el mercado de potencias como China y Rusia se requiere la presencia de otros actores.
Y allí es donde se mira la participación de América Latina y el Caribe (ALC). Para el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, hay oportunidades. Resaltó que las proyecciones del Organismo para ALC prevén un alza de la capacidad nuclear instalada, por 2.5 veces, para el 2050.
Actualmente operan 415 reactores nucleares en 31 países, con una capacidad de alrededor de 374 GW, que proveen el 25% de la producción eléctrica de baja emisión de carbono a nivel global. En Argentina, Brasil y México operan 7 reactores con una capacidad conjunta de 5 GW.
Argentina, Brasil y México poseen centrales nucleares para generación eléctrica, con una capacidad que alcanza el 1,1% de la capacidad instalada de la región y una producción que bordea el 2% de energía generada.
El resto de países de ALC miran con expectativa el desarrollo de este sector, sobre todo por los desafíos que se presentan con la crisis climática y la afectación a la generación hidroeléctrica.
Uno de los países que apuesta por la energía nuclear es El Salvador. Daniel Álvarez, director de Energía, Hidrocarburos y Minas de ese país, señala que esa es la hoja de ruta del Gobierno y se espera concretar los primeros pasos en 2030.
“Es importante que América Latina y el Caribe estén debidamente preparados para el desarrollo y futura incorporación de esta tecnología en su matriz energética”, apunta Andrés Rebolledo, secretario ejecutivo de Olade.

Chernóbil y Fukushima
En el marco del foro Perspectivas para la Energía Nuclear en ALC, Javier Palacios, director del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares de México (ININ), planteó algunos desafíos.
Entre los principales retos para la industria nuclear en el mediano plazo, Palacios mencionó la extensión de las licencias de operación de centrales activas a plazos entre 60 y 80 años.
También se refirió al incremento de la capacidad nuclear instalada, que comprende el aumento de la potencia, los costos y financiamiento, así como la formación del talento humano.
No obstante, mencionó entre los principales desafíos la percepción pública que existe sobre la energía nuclear, y que está erosionada por lo que sucedió en Chernóbil y Fukushima I, y sus afectaciones.
El accidente de Chernóbil se produjo en 1986 por la explosión de un reactor; mientras que el caso de Fukushima se dio en 2011, tras un terremoto en Japón.

Costos y financiamiento
El financiamiento es una de las limitaciones para impulsar la energía nuclear por los elevados costos, sobre todo para los países emergentes, sostiene Loreta Stankeviciute, Jefa de la sección de Estudios Económicos de OIEA.
Los costos de los SMR varían, pero las estimaciones sugieren que, dependiendo del tamaño, los reactores más pequeños pueden costar entre USD 50 millones -para microrreactores- y USD 1.000 millones, para unidades más grandes.
Si bien los valores son elevados, en la próxima COP29 que se realizará en Bakú, Azerbaiyán (del 11 al 22 de noviembre del 2024), el tema del financiamiento climático será determinante para buscar inversiones de este tipo.
La inclusión de la energía nuclear en las taxonomías sostenibles podrían canalizar aún más la participación de la banca comercial, en la que la banca multilateral de desarrollo podría desempeñar un papel de apoyo.
Loreta Stankeviciute añade que cada vez hay más interés de los grandes bancos por financiar este tipo de proyectos y eso quedó demostrado en la Semana del Clima 2024, que se realizó del 22 al 29 de septiembre en Nueva York.
Menciona, por ejemplo, a Abu Dhabi Commercial Bank, Bank of America, Barclays, BNP Paribas, Citi, Goldman Sachs, Morgan Stanley, entre otros.