Dos modelos y un camino hacia el turismo sostenible en Ecuador

El turismo comunitario y el empresarial buscan mejoras en lo socioeconómico, ambiental y cultural. Este enfoque, y el no ser masivos, incide en sus costos.

Dos modelos y un camino hacia el turismo sostenible en Ecuador
Mashpi Lodge ofrece naturaleza, conservación y ciencia en el Chocó Andino. Archivo particular.

Mujer valiente. Estas dos palabras inspiraron a las mujeres de una comunidad a fundar una experiencia de turismo sostenible en la Amazonía ecuatoriana.

Las dos palabras en kichwa sirvieron para dar nombre a su idea: Sinchi Warmi Amazon Lodge, proyecto que ha recibido reconocimientos internacionales por ser un modelo que acoge varias aristas y resuelve varios problemas.

En otra orilla, uno de los más importantes grupos empresariales de turismo nacional y regional se ha consolidado con un modelo de turismo sostenible con resonancia mundial.

Metropolitan Touring porta el estandarte de ser carbono neutro desde 2017 y ahora tiene la mirada puesta en el siguiente paso: turismo regenerativo.

Estos dos modelos muestran un camino posible hacia una industria que puede ser un fuerte apoyo a la sostenibilidad o, si es mal conducida, un factor de destrucción de la naturaleza.

Según la Organización Mundial del Turismo, este tipo de oferta es relevante pues busca equilibrar los beneficios económicos con la protección del ambiente y el respeto por las culturas locales.

Este enfoque está estrechamente vinculado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El trabajo decente y el crecimiento económico, el consumo responsable y la acción climática, son aspectos con los que se identifican estas experiencias.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha señalado que el turismo enfrenta desafíos estructurales como la informalidad laboral y la vulnerabilidad frente al cambio climático.

Por estas razones, propone un modelo basado en cinco pilares: económico, ambiental, social, cultural y de gobernanza.

El turismo sostenible usualmente es más caro porque prioriza la conservación y la calidad sobre el volumen masivo, lo que eleva el precio final por viajero.

Implica costos como el uso de energías renovables, salarios justos para la comunidad local, productos orgánicos, generalmente locales, y gestión responsable de residuos.

Sinchi Warmi Amazon Lodge está en San Pedro de Misahuallí. Foto: Archivo particular.

Un modelo comunitario exitoso

Las iniciativas de turismo comunitario se han convertido en una de las expresiones más visibles de un modelo amigables con el desarrollo.

El proyecto Sinchi Warmi Amazon Lodge, liderado por mujeres kichwa, promueve experiencias turísticas basadas en el respeto por la naturaleza y la valorización de los saberes ancestrales.

Las actividades incluyen caminatas en la selva, medicina tradicional, gastronomía local y talleres de artesanía, siempre bajo prácticas que buscan reducir el impacto ambiental y fortalecer la economía de las familias de la comunidad.

El proyecto está dentro del territorio de la comunidad San Pedro de Misahuallí. Además de proteger el territorio común, están mejorando el nivel de vida de las familias.

Las mujeres de la comunidad rotan para poder trabajar todas. Los resultados han sido positivos. Están cerca de adquirir una importante extensión de bosque para protegerlo a través del turismo comunitario sostenible.

Meliza Andy es la gerente del proyecto. Afirma que “para nosotros la selva, los ríos y la biodiversidad no solo son un recurso turístico, sino parte de nuestra vida, cultura e identidad".

Y agrega que el turismo comunitario busca un equilibrio entre generar ingresos para las familias y mantener la armonía con la naturaleza.

En Ecuador, el debate sobre la sostenibilidad de este sector tiene una especial relevancia, debido a la enorme riqueza natural del país.

La biodiversidad, los paisajes andinos, la Amazonía y el archipiélago de las Galápagos han convertido al país en un destino destacado para el turismo de naturaleza.

De hecho, diversos reconocimientos internacionales han puesto nuevamente al país en el mapa turístico global, destacan el potencial del turismo rural, comunitario y de naturaleza como una alternativa de desarrollo.

Sin embargo, enfrenta desafíos importantes. Aunque el país recibió cerca de 1,4 millones de visitantes internacionales en 2025, la cifra aún no supera con claridad los niveles previos a la pandemia.

Al mismo tiempo, problemas como la inseguridad, el avance de actividades extractivas en zonas sensibles y los altos costos de conectividad aérea siguen siendo obstáculos para consolidar su crecimiento.

Un modelo empresarial exitoso

 Las iniciativas de neutralidad de carbono, gestión de residuos, apoyo comunitario y gobernanza destacan en la empresa Metropolitan Touring.

Sus destinos en las Galápagos (Finch Bay) y el Chocó Andino (Mashpi Lodge) son una muestra de ello.

En 2025 se convirtió en la primera empresa turística del país en publicar una memoria de sostenibilidad bajo estándares internacionales. La incorporación de la investigación científica se destaca en proyectos como Mashpi Lodge.

A la tensión creciente entre conservación y presión turística en destinos emblemáticos como Galápagos, la empresa hace un contrapeso con un escalón más.

Maggie Crespo, gerente de Sostenibilidad, mencionó que el próximo paso será practicar un turismo que mejore las condiciones en las áreas de influencia, y no solamente conservarlas.

Crespo pone énfasis en cuatro pilares: educar a todo el entorno, impulsar emprendimientos locales (para circuitos cortos), defender los ecosistemas y crear equidad en todos los ámbitos.

 El desafío para Ecuador consiste en traducir su enorme capital natural —y el reconocimiento internacional que ha recibido— en un modelo turístico con prelación de la sostenibilidad.      

Ecuador se destaca como destino turístico sostenible
La revista Wanderlust incluye al Ecuador en su lista de destinos sostenibles 2024. La publicación destaca las iniciativas de turismo comunitario.