La IA entra en contacto directo con los usuarios del sector eléctrico

La IA impulsa la transformación de la gestión eléctrica en la región. Experiencias de Uruguay, Chile y Adelat muestran avances en operación y atención al cliente.

La IA entra en contacto directo con los usuarios del sector eléctrico
La Inteligencia Artificial es una herramienta de uso y gestión del sistema eléctrico. Ilustración: Freepik

La acelerada incorporación de energías renovables, la electrificación del transporte y de nuevos consumos industriales, así como la creciente digitalización de las redes, están transformando de manera estructural el sector eléctrico en América Latina y el Caribe (ALC).

En este nuevo escenario, el uso de la Inteligencia Artificial (IA) ya no es una promesa futura, sino una herramienta concreta que redefine la planificación, operación, fiscalización y relación con los usuarios.

Sin embargo, su implementación plantea desafíos complejos: gobernanza de datos, ciberseguridad, regulación dinámica, formación de capital humano y marcos éticos robustos que garanticen transparencia y equidad.

En este contexto, la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) realizó el webinar 'Herramientas Digitales e Inteligencia Artificial al Servicio de la Gestión Energética Regional'.

Autoridades regulatorias y líderes empresariales analizaron cómo las tecnologías digitales están fortaleciendo la resiliencia, eficiencia y sostenibilidad de los sistemas eléctricos de la región.

El encuentro abordó aspectos éticos y de gobernanza, tecnologías para sistemas eléctricos flexibles, optimización de la expansión de generación y transmisión con alta penetración renovable, y el uso de IA para proyecciones de demanda energética.

Participaron: Marta Cabeza Vargas, superintendenta de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) de Chile; Andrea Tutte, gerente del Proyecto Redes Inteligentes de UTE (Uruguay); y Alessandra Amaral, presidenta ejecutiva de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT).

La IA acelera la presión sobre la transición energética
La expansión de la IA incrementa la demanda eléctrica y desafía los objetivos climáticos. El consumo de electricidad de los centros de datos se dispara.

Chile: fiscalización predictiva y foco en la ciudadanía

Desde la perspectiva regulatoria, Marta Cabeza Vargas expuso cómo la SEC de Chile está transitando desde un modelo tradicional de fiscalización hacia uno basado en datos e inteligencia predictiva.

El objetivo es claro: garantizar servicios energéticos seguros y de calidad en un entorno de transición energética cada vez más complejo. Para ello, la IA se utiliza en fiscalización predictiva, identificando zonas o instalaciones con mayor probabilidad de falla antes de que ocurran incidentes.

Asimismo, el análisis automatizado de grandes volúmenes de datos reportados por las empresas permite detectar anomalías o incumplimientos normativos de forma inmediata. Las herramientas digitales también monitorean interrupciones de suministro y tiempos de reposición en tiempo real, optimizando la respuesta en beneficio de los usuarios.

Un eje central es la ciudadanía. La SEC impulsa sistemas de atención inteligente que facilitan la presentación de reclamos y entregan respuestas rápidas y precisas. Además, el uso de datos abiertos fortalece la transparencia, permitiendo que las personas conozcan el desempeño de las empresas y el estado de sus servicios.

Cabeza enfatizó que la adopción de IA en el sector público exige una gobernanza sólida: estricta protección de la información sensible, capacitación continua del capital humano y una regulación dinámica capaz de adaptarse a la velocidad de la innovación sin comprometer la seguridad.

“La Inteligencia Artificial no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para proteger mejor a la ciudadanía a través de una fiscalización predictiva y basada en datos”. Marta Cabeza
‘La certeza jurídica es vital en la transición energética’
Marta Cabeza, superintendenta de Electricidad y Combustibles de Chile, dice que planificar a largo plazo y un marco legal sólido son esenciales.

Uruguay: datos masivos e IA para una red más resiliente

La experiencia uruguaya, presentada por Andrea Tutte, mostró cómo la infraestructura de datos se convirtió en la columna vertebral de la transformación digital del sistema eléctrico. El punto de partida fue el despliegue masivo de medición inteligente (AMI), que hoy alcanza a 1.700.000 clientes en todo el país.

Este sistema permitió que el 80% de las actividades operativas —como cortes, reconexiones o cambios de tarifa— se realicen de forma remota.

El impacto es tangible: la reconexión promedio pasó de nueve horas en modalidad presencial a apenas 15 minutos de manera remota. Asimismo, los reclamos por importes facturados se redujeron en 86%, gracias a la precisión de la lectura automática que prácticamente eliminó las estimaciones.

En materia de operación de red, la IA cumple un rol central en la resiliencia del sistema. A través de herramientas como Visualización de Alertas (VAR) —que utiliza sensores y la función 'Last Gasp' de los medidores para detectar fallas en tiempo real— y las Funciones Automatizadas de Operación (FAO), se logra localizar, aislar y recuperar fallas de manera automática.

En 2024, el tiempo promedio de recuperación ante interrupciones fue de entre 43 y 50 segundos, restableciendo el servicio casi instantáneamente, para entre el 85% y 94% de los clientes afectados.

La digitalización también generó valor directo para los usuarios. Más de 330.000 clientes utilizan actualmente planes tarifarios horarios, con ahorros promedio del 20% en sus facturas.

Además, aplicaciones de “hogar inteligente” permiten identificar qué porcentaje del consumo corresponde a electrodomésticos específicos —como termotanques o aires acondicionados— mediante modelos de IA entrenados con datos del medidor.

Tutte subrayó que este proceso se sustenta en una política formal de IA basada en siete pilares: transparencia, supervisión humana, equidad, privacidad, fiabilidad, ética e innovación responsable. Todo ello soportado por una infraestructura tipo “Datalake House”, que elimina silos de información y garantiza calidad de datos para alimentar los modelos analíticos.

“La Inteligencia Artificial no solo optimiza la red eléctrica: la convierte en un sistema resiliente, automatizado y centrado en el cliente”. Andrea Tutte
Sostenibilidad e IA, prioridades de agenda empresarial 2030
En septiembre se cumple una década de la Agenda 2030. El Foro Económico Mundial cree que sostenibilidad e IA pueden acelerar la acción por el clima.

IA, eficiencia y transformación en la distribución regional

Alessandra Amaral, desde ADELAT, propuso una analogía potente: así como la electricidad automatizó el esfuerzo físico hace un siglo, la IA está automatizando hoy las tareas cognitivas. En ese sentido, la definió como una plataforma transversal con capacidad de transformar todos los sectores industriales y de servicios.

En distribución eléctrica, su aplicación se concentra en tres grandes áreas: operación de red, gestión de clientes y seguridad. En la red, la IA permite detectar y predecir fallas, reducir pérdidas técnicas y no técnicas, e integrar de manera más eficiente los Recursos Energéticos Distribuidos (REDs).

En la relación con los usuarios, facilita modelos avanzados de proyección de demanda y mejora la atención comercial. En seguridad, fortalece la ciberprotección y la gestión de datos.

Entre los casos de éxito presentados destacó el uso de un Copilot AI Agent para atención al cliente: un agente de IA generativa que asiste en tiempo real a operadores de call centers y oficinas comerciales.

Este sistema realiza búsquedas inteligentes en bases de conocimiento, sugiere respuestas en vivo y automatiza procesos como gestión de turnos y reclamos, aumentando la productividad y reduciendo tiempos de gestión.

Un segundo caso mostró el uso de IA en procesos de compras y licitaciones. Frente a expedientes físicos y trámites manuales que generaban demoras críticas, la incorporación de herramientas inteligentes permitió acelerar la generación de pliegos técnicos y evaluar ofertas en cuestión de minutos. El impacto proyectado: reducción del 80% en los tiempos de compra, con menor subjetividad y riesgo de error.

No obstante, Amaral advirtió que el despliegue efectivo de IA requiere marcos regulatorios adaptativos, capacitación intensiva de recursos humanos y robustas infraestructuras tecnológicas (ver gráfico), capaces de soportar la creciente demanda de datos y procesamiento.

“Así como la electricidad automatizó el esfuerzo físico hace un siglo, la IA está automatizando hoy la inteligencia del sector eléctrico”. Alessandra Amaral

Un cambio estructural en marcha

Las tres experiencias presentadas convergen en un punto común: la IA no sustituye la gestión humana, sino que la potencia. Permite anticipar fallas, optimizar inversiones, personalizar servicios y fortalecer la supervisión regulatoria en sistemas eléctricos cada vez más descentralizados y complejos.

Pero el desafío regional es mayúsculo. No se trata únicamente de incorporar tecnología, sino de construir marcos éticos, institucionales y regulatorios que aseguren que esta revolución digital fortalezca la equidad, la resiliencia y la sostenibilidad del sector energético.

En América Latina y el Caribe, donde la transición energética avanza con rapidez, la Inteligencia Artificial comienza a consolidarse como una herramienta estratégica para garantizar que la electricidad del futuro sea no solo más limpia, sino también más inteligente, segura y centrada en las personas.

Ecuador establece principios para el uso responsable de la IA
La Estrategia para el uso ético de la Inteligencia Artificial está lista. Tiene enfoque en derechos, gobernanza y desarrollo sostenible hasta 2029.