Cuatro cantones cuentan con herramientas para reducir riesgos climáticos

Putumayo, Mejía, Guaranda y Chone cuentan con herramientas financieras y técnicas, para anticiparse a desastres y reducir riesgos climáticos.

Cuatro cantones cuentan con herramientas para reducir riesgos climáticos
Chone, en la provincia de Manabí, es uno de los cantones costeros más expuestos a inundaciones. Foto: archivo GAD Chone

En un país donde más de la mitad del territorio está expuesto a amenazas naturales, los cantones de Putumayo, Mejía, Guaranda y Chone, ya cuentan con herramientas financieras y técnicas que les puede permitir anticiparse a los desastres y reducir riesgos climáticos.

Bajo esa premisa, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE) presentaron los resultados de una iniciativa que busca cambiar la forma en que los gobiernos locales enfrentan el riesgo.

Se trata del proyecto Acceso Financiero para la Resiliencia ante Desastres, financiado por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude).

Esta iniciativa plantea un giro clave para los gobiernos locales: pasar de la reacción a la prevención, mediante mecanismos financieros que permitan actuar antes, durante y después de eventos extremos.

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Financiar la prevención, no solo la emergencia

Uno de los principales hallazgos del proyecto es que los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) enfrentan limitaciones estructurales para acceder a recursos en momentos críticos. Esto se traduce en respuestas tardías y mayor vulnerabilidad para las comunidades.

Para revertir este escenario, la iniciativa propone un modelo basado en tres ejes: fortalecer las unidades locales de gestión de riesgos, crear fondos cantonales de emergencia y establecer tasas específicas para financiar estas acciones.

El objetivo es construir esquemas sostenibles que reduzcan la dependencia de la ayuda externa. “Fortalecer las capacidades de los gobiernos locales para acceder a financiamiento es clave para anticiparse a los desastres y proteger a las comunidades más vulnerables”, señaló Crescenzo Rubinetti, del PMA.

Esta iniciativa de los cantones de Putumayo, Mejía, Guaranda y Chone se alinea con el ODS 13: Acción por el clima, al fortalecer la resiliencia frente a eventos extremos y reducir riesgos climáticos.
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Soluciones aterrizadas en territorio

Durante seis meses, la UIDE brindó asistencia técnica a los cantones de Putumayo (Sucumbíos), Mejía (Pichincha), Guaranda (Bolívar) y Chone (Manabí), donde se desarrollaron herramientas adaptadas a las dinámicas locales.

Entre los resultados destacan la implementación de sistemas de alerta temprana (SAT) en zonas propensas a deslizamientos e inundaciones, planes de respuesta que ya benefician a decenas de miles de personas en áreas rurales y lineamientos para integrar la gestión de riesgos en la planificación territorial.

En la presentación del informe se explicó que cada GAD priorizó los proyectos a ser desarrollados de la siguiente manera:

·         Guaranda. SAT por movimientos en masa en la comunidad de Pircapamba, en la parroquia Veintimilla.

·         Mejía. SAT con monitoreo de caudales en la parroquia Manuel Cornejo Astorga (Tandapi).

·         Putumayo. Lineamientos PCGRD (Plan Cantonal de Gestión de Riegos y Desastres) y TDR (Términos de Referencia), para contratar el Plan Cantonal.

·         Chone. Planes de respuesta a escala parroquial y cantonal.

“Para nosotros, este estudio y esta consultoría son fundamentales. En el cantón Mejía tenemos zonas con alta exposición a riesgos, donde las comunidades han aprendido a convivir con estas amenazas, pero necesitan apoyo técnico y herramientas concretas. Este trabajo nos permite avanzar en esa dirección sin afectar sus medios de vida”, señaló el alcalde de Mejía, Wilson Rodríguez.

La presentación de os resultados del proyecto “Acceso Financiero para la Resiliencia ante Desastres” se realizó el 25 de marzo de 2026, en las instalaciones de la UIDE. Foto: cortesía

Un cambio impulsado también por la ley

El avance de estas iniciativas coincide con la entrada en vigencia de la Ley Orgánica para la Gestión Integral del Riesgo de Desastres, en 2024, que amplía las responsabilidades de los gobiernos locales en prevención, respuesta y recuperación.

Este nuevo marco legal refuerza la necesidad de contar con herramientas técnicas y financieras que permitan cumplir con estas competencias, en un contexto de creciente exposición climática.

El proceso forma parte de una estrategia más amplia que continuará en los próximos años. Según Daniel Lemos, técnico especialista de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), esta fase es “un eslabón” dentro de un proyecto de largo plazo, que busca fortalecer la gestión de riesgos desde el ámbito local.

Los cantones fueron seleccionados como pilotos, por su potencial de impacto, con el objetivo de generar modelos replicables en otros territorios del Ecuador.

Por ejemplo Chone se encuentra entre los 10 cantones con mayores impactos en sus cultivos por el efecto de las inundaciones, según la Estrategia Nacional de Preparación y Respuesta ante la Época Lluviosa 2026.

Lo que viene

El siguiente paso será indudablemente político: los cuatro municipios deberán analizar y aprobar las propuestas en sus respectivos concejos cantonales.

De ello dependerá su implementación efectiva. No obstante, la decisión del Consejo Nacional Eletoral (CNE) de adelantar los comicios seccionales puede trastocar este propósito, ante un inminente cambio de autoridades.

Mientras tanto, el PMA prevé continuar el proyecto y escalarlo a otros territorios, en un intento por consolidar un modelo replicable a nivel nacional.

En una región donde menos del 1% de la ayuda al desarrollo se destina a la reducción del riesgo de desastres, la apuesta por financiar la prevención marca un cambio de enfoque.

Uno que conecta la gestión del riesgo con la sostenibilidad y la resiliencia, en un escenario donde los eventos extremos son cada vez menos excepcionales.

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