Primera minga por el San Pedro por Día de Educación Ambiental

Estudiantes y organizaciones limpiaron el río y sus riberas el 25 de enero. El objetivo es que la ciudadanía valore la importancia de las fuentes hídricas.

Primera minga por el San Pedro por Día de Educación Ambiental
La del domingo fue la minga 29 para limpiar el río y concientizar. Fotos: Youtopía.

Este 25 de enero se realizó la primera minga 2026 por el río San Pedro. Decenas de colegiales y universitarios se unieron a la iniciativa del colectivo Rescate del río San Pedro por el Día Mundial de la Educación Ambiental.

Durante los últimos cinco años, más de 2.000 voluntarios han participado en las 28 mingas realizadas por el Colectivo. Se ha logrado no solo extraer de las riberas del río más de 17.000 kilos de basura, sino, sobre todo, tejer una red de acción ciudadana y concientizar.

Los organizadores consideran que el propósito final de esta actividad ciudadana es que las nuevas generaciones comprendan y valoren la importancia de las fuentes hídricas en Quito.

“En la minga recogemos la basura de las riberas y hacemos control de plantas invasivas y comunes. Sacamos entre 500 kilos y una tonelada de basura, pero el impacto más importante no es la basura que sacamos, porque después de 15 días está igualito”, señaló Maribel Pasquel, presidenta del Colectivo.

“Nuestro mayor impacto es que quienes participan se enteren de qué le pasa al río, se involucren y comiencen a conversar con la comunidad, a encontrar que esto es un problema y que hay que encontrar una solución. Es la cantidad de gente que se entera del problema y que se une para buscar una solución”, añadió.

Actualmente ocho organizaciones participan en las mingas. “Cada organización trae un insumo distinto. Aquí están organizaciones de educación, organizaciones que gestionan residuos sólidos, organizaciones que promueven reutilizar vajilla, y así todos vamos sumando”.

Los organizadores explicaron que además de la minga tienen proyectos educativos, proyectos que tienen que ver con la restauración del bosque de la ribera, proyectos de investigación y sus redes activas.

Pasquel informó que en 2026 están construyendo una red para el cuidado de los ríos de Quito, uniendo formalmente organizaciones que también están haciendo trabajo cultural, trabajo artístico, sumando todos para trabajar de manera cada vez más coordinada.

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La importancia del río San Pedro

El río San Pedro es clave en la vida de la ciudad y sus valles. Nace en los deshielos del Illinizas y recorre Machachi, Sangolquí, Los Chillos, Cumbayá y Tumbaco.

Se integra al sistema del río Guayllabamba; este se junta con el río Blanco y forma el río Esmeraldas, que desemboca en el océano Pacífico. Lo que sucede en los ríos quiteños como el San Pedro y el Machángara tiene un impacto directo en la salud del gran mar.

En varios tramos, el San Pedro marca límites naturales entre cantones y parroquias, como Quito-Rumiñahui y Cumbayá-Tumbaco. Su historia está íntimamente ligada a la memoria, al territorio y a las formas de habitar la ciudad, señala el Colectivo.

El río San Pedro enfrenta una grave contaminación caracterizada por la acumulación de basura que se deposita en sus aguas, como plásticos, electrodomésticos, escombros de construcción y descarga directa de aguas residuales sin tratamiento.

Este afluente, que recorre zonas como Cumbayá y Sangolquí, ha perdido su biodiversidad y representa un riesgo para la salud pública y el ecosistema, señala un informe de la Universidad de las Américas.

Al explicar por qué escogieron el Día Mundial de la Educación Ambiental para la actividad, el Colectivo señaló que el río se convierte en aula viva, se articulan acción y reflexión y se toma un problema real como eje para construir conciencia, organización y corresponsabilidad. 

Antes de la limpieza, los participantes se reunieron para recibir la explicación de la actividad y conocer los objetivos. Parte de la limpieza fue la siembra de plantas nativas para recuperar zonas afectadas por la “Susanita”, una especie invasora. 

En el cierre hubo una pambamesa y un ritual comunitario, como espacio de encuentro, convivencia y renovación del compromiso con el río San Pedro. 

Estudiantes y miembros de organizaciones participaron en la minga del 25.