¡Un 11 de febrero de científicas, mujeres y niñas libres!

¡Un 11 de febrero de científicas, mujeres y niñas libres!
Imagen ilustrativa para celebrar el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia. IA

Por Patricia Castillo-Briceño (O)

La versión más aceptada es que en 1834 se creó el término “scientist” (científicx), como una palabra neutral en inglés, para denominar a Mary Somerville.

Somerville fue una investigadora escocesa, experta en matemáticas, astronomía, geología, botánica, química, física y más, a quien el término “man of science” (hombre de ciencia) -que era el término de uso común en ese entonces- no le calzaba; tanto por ser mujer, como por ser experta en múltiples ciencias. Así, el investigador William Whewell acuñaría “scientist” para poder referirse a ella.

La historia de Somerville es inspiradora en muchos ejes. Sus contribuciones a las ciencias ampliaron grandemente el conocimiento de la época, partiendo de una formación autodidacta y llegando a ser reconocida por investigadores de renombre en la época y hasta la actualidad.

En medio de una sociedad donde la discriminación de género en academia era rampante y pública, ella se abre camino y destaca en el mundo científico, al punto de ser la razón de existir de la palabra científicx.

Fue mentora de otro ícono de la ciencia y tecnología, como es la famosa Ada Lovelace. Y escribió cinco libros que fueron los pilares del currículo de las universidades británicas de la época, los cuales también procuró que fuesen económicamente accesibles, para las clases trabajadoras.

Su libro más famoso “Geografía física” fue además un llamado a desestimar las fronteras políticas y reconocer a la especie humana, como parte de las demás especies que habitan, influyen y son influenciadas por la Tierra. (1,2)

Ilustración Un 11 de febrero de Científicas, mujeres y niñas libres!
Imagen generada por la autora en IA: (Mensaje en Géminis: crea una ilustración realista de muchas mujeres científicas trabajando, de diversos orígenes, diferentes estilos, diferentes edades, diferentes atuendos. La mitad de ellas con cabello corto, todas tienen expresiones felices y empoderadas. Con ropa que combina morado, verde azulado, blanco; colores, naranja, verde, negro, marrón, turquesa. La mitad son exploradoras, la otra mitad usa bata de laboratorio).

Mientras tanto, en 2024, casi dos siglos después de inventarse “scientist” para referirse a una mujer, nos hallamos aún ante el desafío de que en el imaginario, en las redes, y en la inteligencia artificial (IA) cuando pedimos datos, nombres, e imágenes de científicxs o scientists, la mayoría es sobre hombres.

La disparidad empieza en edades tempranas. La mayoría de países en el mundo no han alcanzado la igualdad de género en educación básica.

Las niñas no acceden a educación por razones varias, que incluyen la pobreza, matrimonio infantil, violencia de género, condiciones sanitarias, sesgo en las prácticas de enseñanza, entre otras (3).

Lo que posteriormente se refleja en la subrepresentación en carreras en áreas STEM (ciencias, tecnologías, ingeniería, y matemáticas), en que las mujeres ocupan menos del 50% de las puestos de investigación, en la mayoría de países de América Latina y el Caribe (4). Este escenario es aún más difícil cuando se trata de mujeres que son parte de minorías étnicas.

En países en desarrollo con poco soporte a la investigación y débil desarrollo tecnológico, como Ecuador, empezar y continuar una carrera en ciencias es una batalla continua.

El entorno para las mujeres de ciencias

En el caso de las mujeres de ciencias, enfrentamos los efectos del limitado acceso a tecnologías en el país y los recortes presupuestarios a entidades de educación superior e investigación, a la par de estereotipos de género, propios y ajenos.

Los estereotipos propios, tal vez los más importantes de superar. Eso, porque, como todas las personas, las científicas de hoy en el fuero interno siguen siendo las niñas que fueron; las que tal vez tuvieron que reprimir su comportamiento, sus deseos de saltar y escalar. También, de reír a carcajadas, de no preocuparse por su vestido, de enojarse, de no callar, de protestar, de ser físicamente fuertes, de opinar, de expresarse, de leer, de ser una misma.

Por esto fechas como el 11 de febrero, “Día Internacional de la Mujer y la Niña en las Ciencias”, son tan necesarias, pues en cierta forma reivindica el comportamiento y deseos de esas niñas que hoy a través de las ciencias contribuyen al país.

“Este día es un recordatorio de que las mujeres y las niñas desempeñan un papel decisivo en las comunidades científicas y tecnológicas, y de que debe reforzarse su participación” (5); al mismo tiempo, el 11F recuerda a los Gobiernos que las ciencias son indispensables para un desarrollo sostenible, y para una verdadera independencia de Estado, y por tanto se requiere contar con todas las personas y todo el talento existente.

La situación en Ecuador

En Ecuador, este #11F2024 se desarrollan numerosas iniciativas lideradas por colectivos de mujeres científicas como el Capítulo Ecuador (6) de OWSD (Organización para las Mujeres en Ciencias para el Mundo en desarrollo) que es el brazo por la equidad en ciencias de la UNESCO, REMCI (Red Ecuatoriana de Mujeres Científicas), universidades, y organizaciones aliadas, nacionales e internacionales.

Es una gran oportunidad para conocer sobre el trabajo científico de nuestras investigadoras, así como las historias de vida que las llevaron hasta aquí. Se trata de un reconocimiento a su labor, a los sueños de las niñas que fueron, y su legado al inspirar con sus acciones a las siguientes generaciones de mujeres, jóvenes y niñas para ser científicas.

En resumen, el 11F es esa celebración al aprender, crecer, cambiar, y lograr que a través de tus acciones más personas aprendan, crezcan, cambien, y en conjunto logremos que una carrera científica se transforme de ser un sueño a ser una opción de vida.

Patricia Castillo-Briceño
Investigadora, docente y asesora en ciencias (nacida en Ecuador, 1979). Bióloga Marina y PhD en Biomedicina. Ha desarrollado su Carrera científica entre Ecuador, España, Reino Unido, y Francia. Actualmente es Codirectora del grupo de investigación EBIOAC (Bioma Ecuatorial y Acidificación Oceánica), donde investiga las respuestas en la salud animal frente a alteraciones ambientales, incluido cambio climático. Asimismo, colabora y organiza iniciativas sobre diversidad, diplomacia, y políticas públicas en ciencias. Cofundadora del Capítulo Ecuador de OWSD – UNESCO, Cofundadora de REMCI (Red Ecuatoriana de Mujeres Científicas), Miembro para América Latina y el Caribe en la Directiva de OWSD (Organización de Mujeres en Ciencias para el Mundo en Desarrollo).

Referencias

1. Britannica. Mary Somerville | Biography, Writings, & Facts [Internet]. [cited 2024 Feb 9]. Available from: https://www.britannica.com/biography/Mary-Somerville
2. Somerville College Oxford. Mary Somerville [Internet]. 2021 [cited 2024 Feb 9]. Available from: https://www.some.ox.ac.uk/eminent/mary-somerville/
3. UNICEF. Girls’ education | UNICEF [Internet]. [cited 2024 Feb 9]. Available from: https://www.unicef.org/education/girls-education
4. OEI, OCTS, RICYT, UNESCO. El estado de la ciencia: principales indicadores de ciencia y tecnología iberoamericanos / interamericanos 2023 [Internet]. 2023 [cited 2024 Feb 9]. Available from: https://oei.int/oficinas/argentina/publicaciones/el-estado-de-la-ciencia-principales-indicadores-de-ciencia-y-tecnologia-iberoamericanos-interamericanos-2023
5. United Nations. United Nations. United Nations; [cited 2024 Feb 9]. Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia | Naciones Unidas. Available from: https://www.un.org/es/observances/women-and-girls-in-science-day
6. OWSD. OWSD. [cited 2024 Feb 9]. Ecuador. Available from: https://owsd-sv.ictp.it/network/ecuador

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