Ecuador pone en marcha su Estrategia de Biodiversidad al 2030
La Estrategia Nacional de Biodiversidad 2025–2030 plantea 23 metas obligatorias. El objetivo es conservar y restaurar los ecosistemas del país.
Ecuador cuenta oficialmente con una nueva Estrategia Nacional de Biodiversidad y su Plan de Acción (ENBPA) 2025–2030.
Se trata del principal instrumento de planificación ambiental que guiará la conservación, restauración y uso sostenible del patrimonio natural del país durante los próximos cinco años.
La Estrategia fue formalizada mediante el Acuerdo Ministerial Nro. MAE-MAE-2025-0063-AM, suscrito el 30 de diciembre de 2025 por el Ministerio de Ambiente y Energía, y publicado en el Registro Oficial, el 13 de enero de 2026.
Con esta publicación, el documento adquiere carácter obligatorio y validez jurídica, vinculando a todas las entidades del sector público que forman parte del Sistema Nacional Descentralizado de Gestión Ambiental.
El Acuerdo dispone que la Subsecretaría de Patrimonio Natural se encargará de la conformación de un grupo interno de trabajo, para la implementación de la Estrategia Nacional de Biodiversidad y su Plan de Acción 2025–2030.

Una visión al 2050 y compromisos concretos al 2030
La ENBPA 2025–2030 se construye a partir de una visión de largo plazo al año 2050, en la que la biodiversidad del Ecuador sea valorada, conservada, restaurada y utilizada de manera sostenible, garantizando los servicios ecosistémicos para el bienestar de la población.
Para avanzar hacia ese objetivo, la estrategia se articula en cuatro objetivos estratégicos:
· Integrar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos en todas las políticas públicas.
· Reducir las presiones que provocan la pérdida de biodiversidad.
· Garantizar la distribución equitativa de los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales.
· Fortalecer los medios de implementación, incluyendo financiamiento, investigación científica y transferencia tecnológica.
23 metas nacionales y seguimiento obligatorio
El corazón operativo de la Estrategia es su Plan de Acción, conformado por 23 metas nacionales alineadas con el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming–Montreal, adoptado por la comunidad internacional.
Entre los compromisos más relevantes se incluyen:
· Someter las zonas críticas para la biodiversidad a procesos de planificación y gestión efectiva, fortaleciendo el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
· Iniciar la restauración de al menos el 30% de los ecosistemas degradados del país.
· Transversalizar la biodiversidad en la planificación territorial y sectorial de todos los niveles de gobierno.
· Reducir la contaminación y promover prácticas productivas sostenibles en sectores clave como la agricultura y el comercio de recursos naturales.
El Acuerdo Ministerial establece que el Ministerio de Ambiente y Energía ejercerá la rectoría, coordinación y supervisión de la Estrategia, y realizará un seguimiento periódico obligatorio del cumplimiento de las metas mediante 139 indicadores técnicos.
El diagnóstico incluido en el documento señala que Ecuador ya ejecuta el 78% de estos indicadores, por lo que el nuevo ciclo de planificación busca cerrar las brechas pendientes de aquí a 2030.

Financiamiento y alineación internacional
La Estrategia Nacional de Biodiversidad y su Plan de Acción (ENBPA) 2025–2030 incorpora un Plan de Financiación de la Biodiversidad.
Allí se orienta a las instituciones públicas a gestionar los recursos necesarios dentro de sus presupuestos y a movilizar financiamiento adicional, desde fuentes privadas y de cooperación internacional.
El esquema contempla evaluaciones del gasto actual, revisión institucional y estimación de necesidades financieras para cumplir las metas establecidas.
En la ENBPA 2025–2030 se contempla un escenario de financiamiento por USD 2.076,4 millones, con la participación pública y privada (ver gráfico).
Con la entrada en vigor de este Acuerdo Ministerial, Ecuador actualiza y fortalece su marco normativo ambiental, sustituyendo los instrumentos de planificación anteriores y alineando su política nacional de biodiversidad con los compromisos internacionales asumidos hasta 2030.

