El Alcalde y los afectados por el Monjas se reunirán por soluciones

Los efectos son notorios desde hace varios años y no hay soluciones de fondo. Se abre la posibilidad de buscar salidas con base en la sentencia de 2022 de la Corte Constitucional.

El Alcalde y los afectados por el Monjas se reunirán por soluciones
El Común es uno de los puntos donde se notan las afectaciones del río Monjas. Fotos: Cortesía.

La grave situación en los barrios y las vías alrededor de la quebrada del río Monjas, en el norte de Quito, se hace más patente en los inviernos y parece progresar año a año. Imágenes sobre la situación actual inundan los noticieros en estos días.

Habitantes y autoridades están cada vez más frustradas ante un problema en el cual intervienen tanto la geología y la hidrología como la participación humana y la falta de control. En los últimos días ha habido roces y acercamientos.

La sesión del Concejo Metropolitano de Quito del 3 de febrero de 2026 resultó un nuevo desaire para los colectivos y los veedores, que esperaban exponer su problema del Monjas. Este quedó en el último punto del orden del día.

Pero después de que los funcionarios municipales explicaran las obras que realizan en los puntos más problemáticos y tomó la palabra el veedor José Dulbecco, la sesión se quedó sin quórum. Solo tres concejales apoyan las medidas globales.

El alcalde Pabel Muñoz se enteró de la situación y se comunicó con los afectados. Este portal pudo corroborar que se está preparando una reunión para dentro de dos semanas. Este 5 de febrero habrá una reunión preparatoria.

Los colectivos no dejan de recordar que han insistido desde el inicio de la administración en ser recibidos por la Alcaldía, y eso hasta hoy no ha sucedido. Pero tienen expectativas de que el enfoque municipal cambie de una vez por todas.

Algo difícil de concretar, no solo por la dimensión de las afectaciones y de la sentencia de 2022 de la Corte Constitucional, sino porque hasta hoy ha sido tratado como un problema heredado por una administración que se irá en 15 meses.

El río Monjas en el sector San Ignacio.

Una historia de años

Las afectaciones de orden social, económico y ambiental alrededor del río Monjas y sus quebradas adquirieron peso legal por primera vez en marzo de 2o22 con la Sentencia 2167-21-EP de la Corte Constitucional.

En esa decisión de última instancia de la CC se señaló la competencia y responsabilidad ambiental del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito y los derechos al ambiente sano y al hábitat seguro.

Paralelamente se revisaron los derechos al agua, al desarrollo sostenible y a la ciudad; los derechos de la naturaleza; el derecho al patrimonio cultural (por la afectación a la hacienda Carcelén).

Pero sobre todo se dispuso la reparación integral frente a "la vulneración de los derechos de las personas a vivir en un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado en conexión con el derecho al hábitat seguro; al agua, al desarrollo sostenible y a la ciudad; así como al derecho al patrimonio cultural".

Se determinó que el río Monjas es sujeto y titular de los derechos reconocidos a la naturaleza y tiene derecho a “que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos”. La sentencia declaró que el MDMQ vulneró sus derechos.

Como parte de las medidas de reparación dispuso: i) ejecución de obras tendientes a estabilizar el cauce del río en el tramo la Esperanza y proteger la casa Hacienda Patrimonial; ii) definición y ejecución de una política pública, que se materializa en la elaboración de un Plan complementario del río Monjas; y, iii) expedición de una ordenanza “verde-azul”.

La Ordenanza Verde Azul, que establece el sistema de infraestructura para proteger ríos y quebradas en Quito, fue aprobada por el Concejo Metropolitano el 4 de julio de 2023 con 23 votos a favor.

Pero los problemas del río Monjas ya habían estado en los escritorios de los alcaldes desde al menos 2016. En noviembre de 2021, meses antes de la sentencia de la Corte, se trazó un "Plan de acciones en las zonas críticas identificadas en la cuenca del Río Monjas".

El documento estableció entonces la existencia 16 zonas críticas y determinó las acciones que habían de seguirse ante los riesgos provenientes tanto de la geología y la naturaleza del río como de la acción humana y el incumplimiento de las normas.

Tomado del "Plan de acciones en las zonas críticas en la cuenca del Río Monjas"

Jorge Yunda fue removido del cargo en junio de 2021 y lo dejó el 29 de septiembre de ese año. Desde entonces hasta el 14 de mayo de 2023, Santiago Guarderas asumió la Alcaldía. Él hizo la declaratoria de emergencia del río a finales de 2021, luego de la difusión de los hallazgos del Plan.

La actual Alcaldía, a cargo de Pabel Muñoz desde mayo de 2023, reclama para sí una serie de acciones que ha venido realizando en las zonas más afectadas, en seguimiento de la resolución de la CC y de sus propios planes.

'No a las expropiaciones'

Pero los representantes de los colectivos formados para defender los derechos de los habitantes de los alrededores de la gran quebrada del Monjas piensan que se trata de acciones reactivas antes que preventivas y de largo plazo.

Una de quienes piensa así es Estefanía Pabón. Habita en el sector El Común -donde se observa claramente el riesgo-. Integra organizaciones a favor de las quebradas en Quito y de los afectados del Monjas, y también es veedora del proceso del río Monjas.

Para hacerlo gráfico, Pabón dice que el problema de la quebrada del río Monjas va desde el Condado Shopping hasta el monumento a la Mitad del Mundo. Decenas de barrios e importantes vías se asientan junto a los bordes mismos.

Al hablar de la sentencia de la CC, la considera maravillosa porque le da la obligación al Municipio de asumir la responsabilidad, y da medidas de inmediato, corto, mediano y largo plazo. "En resumen, en 15 años no debe haber una sola gota de agua contaminada, esto con diferentes programas, proyectos y medidas".

Dice que en el cuarto año de la sentencia hay herramientas como la Ordenanza Verde-Azul, aún no se termina el plan complementario del Río Monjas que ordena también la sentencia, y también existe la Jefatura de Quebradas que surgió por solicitud de ellos.

Estima que las autoridades son muy indolentes y solo cuando ven la desgracia, "cuando ven las casas en el aire", vuelven a querer expropiar o hacer una obra.

"Se sigue agravando la situación. En las administraciones anteriores nos ha tocado pasar por lo mismo, insistiendo en el peligro y luego de que ya ven que se pone muy grave la situación es que actúan, y esta administración no ha sido la excepción": Estefanía Pabón

Ella cree que no hay soluciones porque el Municipio sigue con la intención de expropiar a la gente con un precio que no es justo, que no es el real, y ve más la parte de las estructuras de las vías que la parte humana.

Cuenta el caso de la expropiación del predio de su familia y sus vecinos. "Siguen insistiendo en que nos van a pagar 3000 ó 6000 dólares en diferentes casos. Imagínese qué hacemos nosotros, no hacemos nada y peor aún sabiendo que la problemática tiene el origen en el Municipio". 

'El río más sucio de Sudamérica'

José Dulbecco es veedor del proceso de cumplimiento de la sentencia de la CC y comparte la mayoría de inquietudes de Estefanía Pabón. Recuerda que le ha tocado tratar el problema con varias administraciones.

El principal problema, para él, es que obviamente el río es dinámico, no espera, y hoy existen muchos más puntos de emergencia que los establecidos en la declaratoria de Santiago Guarderas en 2021.

Considera que el Municipio ha incumplido completamente la sentencia de la CC y debería ser demandado. El Municipio -dice- no entiende que es de última instancia, es una sentencia de autoridad. Pretenden acomodarla a los planes del Municipio y no es así.

"Como veeduría, desde el primer día solicitamos al Municipio un plan articulado para atender los diferentes puntos de la sentencia. La actual administración la interpreta a su manera", señala.

Considera que a las administraciones les ha faltado tiempo, no reaccionaron y hoy siguen con la dinámica perversa "que llevó precisamente a que la CC sentencie por el río contaminado y el daño físico provocado por el cambio de régimen del río".

"Lo que está pasando es que cambió la dinámica del río Monjas, lo volvieron una cloaca. Es más sensible que el río Machángara, que es de roca y cangahua. El Monjas tiene el triste privilegio de ser el más contaminado de Sudamérica": José Dulbecco

A su juicio, uno de los éxitos que tuvo la sentencia es que a raíz de ella la gente en Quito empieza a entender la importancia de los ríos, qué pasa desde el momento en que haces correr el agua en el baño o en el grifo.

Cree que los quiteños debemos aprender de los cuencanos, cómo hacen para mantener sus ríos con aguas limpias y con vegetación sana en los alrededores.

Para ilustrar la falta de continuidad en la acción municipal, recuerda el proyecto Vindobona, para 21 cuencas de alcantarillado. "Se demoró 18 años en ser estudiado y definido. Se terminó de estudiar en la administración de Rodas y la actual dijo que no hay que hacerlo y ahora hay que hay que hacer nuevos estudios".

Si se sigue actuando así, dice, la recolección de aguas servidas y de aguas lluvias quedará para eternas memorias. Quito no tiene planificación y volvimos alcantarillas a las quebradas y cloacas a los ríos.

El río Monjas en el sector de Carretas, vía Simón Bolívar.