'El trabajo del Municipio en el río Monjas es continuo e integral'

El Secretario de Ambiente menciona tareas con los vecinos, no solo en época de lluvias. En la reunión con el Alcalde se tratarán nudos críticos y soluciones.

'El trabajo del Municipio en el río Monjas es continuo e integral'
Santiago Sandoval (izq.) en la avenida Simón Bolívar, a la altura de Llano Grande. Foto: Archivo particular.

El Secretario de Ambiente del Distrito Metropolitano de Quito, Santiago Sandoval, considera que la descontaminación de los ríos es una responsabilidad de las administraciones municipales y de la sociedad.

Defiende los trabajos municipales realizados en los ríos Machángara y Monjas, en función de las sentencias de última instancia de la Corte Constitucional (CC), y al mismo tiempo habla de una modulación de las medidas dictadas.

Para él, la relación con la ciudadanía, en el caso del río Monjas, ha sido permanente durante esta administración, y la reunión que se está preparando para la próxima semana entre el alcalde Pabel Muñoz y los veedores, es para destrabar nudos críticos.

Considera que hay afanes políticos para perjudicar la acción municipal, aunque terminan afectando a la ciudad y no solo el funcionamiento de la Alcaldía. Pone como ejemplo el cambio en el cobro de la tasa de recolección de basura.

Como funcionario con responsabilidades sobre el tema ambiental, ¿qué caso considera más urgente, el del río Monjas o el del río Machángara?

Ha habido una gran desidia de muchos años frente a las urgencias de los ríos Machángara y Monjas. En principio, se podría decir que se necesita una acción paralela para recuperar el tiempo perdido. Se trata de problemas de decenas de años complicados por el cambio climático.

En el caso del río Monjas, en nuestra administración hemos puesto empeño en diagnosticar e implementar las intervenciones que se debe hacer para la descontaminación señalada en la sentencia de la Corte Constitucional de 2022.

Hay decisiones complicadas y hemos hecho modulaciones -que sí se pueden hacer- en el caso del Machángara para no tener medidas que no se puedan implementar por falta de tecnicidad, teniendo en cuenta el nivel de prioridad y la sentencia en sí misma.

Se necesita planificación social, territorial y administrativa. Pero también es necesario un nivel de socialización con la sociedad civil, y desde la administración se socializa y se trabaja con la comunidad. Hay decisiones importantes que se han tomado y estamos seguros que quedarán como políticas metropolitanas.

En el caso del río Monjas,  los afectados dicen que el Municipio se pone a trabajar solamente en invierno y que las medidas no son de largo plazo sino reactivas. 

Lamentablemente la politiquería es nuestro mal como ciudad. Con los vecinos se han establecido tareas no solo en época de lluvia. Además de asuntos puntuales que sí hemos tratado de resolver, se ha trabajado muchísimo en prevención y aún hay mucho por hacer en esa materia. 

El Municipio ha invertido aproximadamente USD 7 millones en trabajos de prevención y también en los estudios integrales para toda la cuenca. Creo que no se puede decir que estamos solo en invierno; el trabajo es continuo e integral. 

En cuanto a la expropiación de los predios, ¿ustedes la ven viable?

Sí en algunos casos, pero debemos tener mucho cuidado con la normativa. Hemos conversado mucho con los vecinos para tomar en cuenta los criterios que plantean, pero debemos analizarlos desde la parte jurídica municipal, y ver obviamente su viabilidad o no.

¿Cuántos predios están en situación de una posible expropiación?

Si no me equivoco, en el sector El Común son siete viviendas que están basándose en  procesos de expropiación, pero en otros sectores no se ha considerado esa figura.

En Victoria del Sur tenemos un proyecto de vivienda social en el cual se podría hacer una reubicación, pero los vecinos tampoco quieren hacerlo. Y no digo que sea culpa de ellos, pero creo que es un trabajo que se puede hacer conjuntamente para llegar a soluciones.

En general, es necesaria la educación territorial porque hay puntos donde sí estamos en zonas muy complejas de riesgos; que se pueda conversar con propuestas jurídicas normativas para no caer en incumplimientos legales y no tener problemas de ninguna clase.

¿Geográficamente, hidrográficamente, los alrededores del río Monjas son viables para habitar y construir en el futuro?

Hay algunos problemas geológicos e hidrográficos que se están agudizando. La construcción siempre va a ser un problema, y ahí la importancia de la normativa de evitar la construcción a filo de quebrada, respetar los límites de construcción.

Creo que vamos a seguir teniendo siempre ese tipo de problemas. Por eso la planificación y la solución con acciones debe ser muy integral. Obviamente vamos solucionando problemas puntuales pero se acumula una proyección de políticas metropolitanas.

Tenemos que cuidar más que nada la vida de la gente, pero tampoco podemos poner muros de gaviones en todo el río. Estaríamos haciendo inversiones costosisísimas que se tomaban antiguamente, y el embaulamiento es peor en todo sentido.

El Alcalde y los afectados por el Monjas se reunirán por soluciones
Los efectos son notorios desde hace varios años y no hay soluciones de fondo. Se abre la posibilidad de buscar salidas con base en la sentencia de 2022 de la Corte Constitucional.

El alcalde Pabel Muñoz no ha recibido a las personas que se sienten afectadas por la situación en el río Monjas. ¿Hoy (5 de febrero de 2026) usted se reunió con los veedores para preparar la reunión de la próxima semana?

Como administración hemos hablado con diferentes grupos y este sistema de diálogo ha permitido avanzar. También se ha abierto un sinnúmero de mesas de trabajo, para poder ir resolviendo los problemas, como es el caso, por ejemplo, de la parte jurídica.

Hoy sí tuve una reunión con los veedores, como todas las que hemos tenido sobre cosas puntuales. Obviamente si hay errores que corregir, el diálogo siempre permitirá seguir avanzando. Creo que debe ser una política metropolitana que las propuestas estén sobre la mesa.

¿La reunión con el Alcalde sería más bien una formalidad porque las mesas técnicas han estado avanzando? ¿Eso se podría entender así o va a haber algo en especial cuando se reúnan con los dirigentes?

Se trata de poder hablar el mismo lenguaje para seguir implementando las soluciones con toda la apertura. Entonces no es una reunión netamente protocolar ni un estilo de trabajo donde se escondan cosas, sino que se expondrán nudos críticos y soluciones. 

¿La descontaminación de los ríos es un problema económico básicamente?

 A veces pareciera que es una limitación de gestión y de dinero, pero hay otros elementos interinstitucionales y también la comunicación con toda la sociedad.

¿Considera la decisión de la Superintendencia de Ordenamiento Territorial de sancionar al Municipio por una licencia de construcción en una zona de alto riesgo una interferencia política?

Sí, podría ser un caso político. Aquí hay que ver las competencias de cada institución. No tenemos ningún problema en presentar toda la información. Obviamente se responderá lo que se tenga que responder en el nivel competencial de cada institución. 

También tenemos todo el derecho de defensa y de entregar la información que tenemos, en los plazos correspondientes. Debemos cuidar jurídicamente todo lo que se ha venido trabajando y seguir avanzando en función de la ciudadanía.

Es una afectación completa de la ciudad porque la ciudadanía es la que prácticamente pierde al tener un equipo que esté respondiendo demanda tras demanda, pero también como administración tenemos planificación que cumplir, presupuestos que ejecutar.

No es que esta decisión signifique un derrocamiento, sino que habrá un proceso legal, teniendo de por medio el debido proceso. Tenemos que cuidar la gobernabilidad, los derechos de los vecinos, tanto a los que piensan como nosotros como a los que no piensan como nosotros.

"Creo que justamente Quito tiene que llegar a eso, a que entre diferentes ideologías podamos tener puntos de acuerdo y seguir avanzando en la resolución de los problemas": Santiago Sandoval

¿Qué otros casos considera ataques que distraen a la administración y según usted terminan afectando a la ciudadanía?

El cambio del cobro de las tasas de recolección de basura fue una decisión completamente irresponsable, unilateral, que el Gobierno tomó para atacar a la administración municipal. Apenas 42 municipios de todo el país fueron notificados de que la tasa de gestión de residuos sale de la planilla de la Empresa Eléctrica.

Sin ningún tipo de información, sin ningún tipo de plazos, prácticamente de la noche a la mañana, nos pusimos a ver cómo se cobra la tasa de basura a través de una decisión que estaba poniendo en riesgo la salubridad de toda la ciudad.

Ese es un ejemplo súper puntual de cómo se ataca a una administración poniendo en riesgo la calidad de vida de toda la población.

¿Cómo ve a Quito hoy ambientalmente y cómo se pudiera ver bien en el futuro? ¿Cuáles son los pasos cruciales para que eso suceda?

Primero, tener puntos en común mínimos de hacia dónde vamos, qué queremos en la ciudad, qué tipo de ciudadanos queremos ser, porque también eso influye muchísimo en la ciudad. A veces se la piensa desde la administración pero no desde nuestro metro cuadrado.

Entonces hay una corresponsabilidad que involucra al gobierno local, pero también tiene que ver con cómo estamos viviendo, con qué tipo de calidad de vida estamos planteando, y no solo desde la administración. 

Debemos tener acuerdos mínimos de poder llevar políticas metropolitanas más allá de una administración, hacia políticas metropolitanas por ejemplo en la descontaminación de los ríos.

El proyecto llamado Vindobona ha sido planteado por varias administraciones, pero se basaba en un costo de USD 1.200 millones que no se financiaban. Entonces se tomó la decisión de desconcentrar el tratamiento de aguas residuales en tres plantas.

Tal vez nosotros ni siquiera podamos inaugurar una planta, pero la idea es que se queden como proyectos dentro de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS Quito).

Yo veo a Quito teniendo acuerdos importantes, dentro de lo que el Alcalde ha planteado como el Acuerdo 2034 para buscar puntos de coincidencia. Creo que como ciudadanos podemos tener esas corresponsabilidades de trabajo en comunidad.

¿Cuántas plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) necesita Quito para descontaminar sus ríos y cuánto costaría construirlas?

Prácticamente descontaminaríamos el 70% de las aguas residuales con las PTAR (en Conocoto, Tinallo y Monjas, N.D.L.R.), que entrarían a limpiar las aguas de tres ríos, a través de la captación de las aguas residuales y la conducción hacia las plantas de tratamiento.

¿Cuánta inversión significan estas tres grandes plantas?

Estamos hablando de alrededor de USD 781 millones. 

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