Productora de cemento reduce sus emisiones con un crédito verde
La empresa peruana opera en Ecuador y obtuvo un préstamo atado a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. La producción de clinker es crítica.
La empresa Unacem (Unión Cementera Nacional) obtuvo un crédito con condiciones favorables, atado al cumplimiento de metas en reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Los indicadores de desempeño anuales son la garantía para que se mantenga la baja tasa de interés: solamente si se reducen las emisiones, la institución financiera mantiene las condiciones blandas.
Esta operación es significativa, si se toma en cuenta que la producción de cemento es una de las industrias más contaminantes y en la cual es más difícil descarbonizar, a escala global.
En Ecuador, la industria es responsable de alrededor del 7% de la dispersión de los GEI en el ambiente. La producción de una tonelada de cemento puede liberar hasta 696 kg de CO₂ equivalente.
Para entender la magnitud de la cifra, equivale aproximadamente a la huella de carbono de 1,08 millones de personas.
Unacem decidió apostar por un plan integral y de largo plazo. A inicios del proceso (2021) emitía 597 kg por cada tonelada de cemento producido. En 2023 la cifra descendió a 490 kg/t.
Este resultado fue un argumento para que Interbank le diera un crédito de USD 60 millones. La operación se realizó en Perú, domicilio corporativo de Unacem.
Xavier Guerra es el jefe de Ecología Industrial y Reporte Integrado de la empresa. “Al ser un préstamo vinculado a la sostenibilidad tiene una tasa de interés menor, más favorable para nosotros que cualquier otro tipo de préstamo comercial”, dijo.
Explicó que hallaron una excelente oportunidad en Perú, debido a que el grupo corporativo es de ese país y hay sinergias que les ayudaron a tener mayores beneficios que los que pudieron encontrar en Ecuador.
El plan propuesto fue suficiente para obtener el préstamo. Selvalegre, la planta principal, está cerca de Otavalo, en la Sierra norte. Otra es Cemento Chimborazo, en la Sierra centro.
En 2013 la empresa tuvo ya un plan para sustituir combustibles fósiles por biomasa. Dos años después, fue certificada como empresa ecoeficiente por el Ministerio del Ambiente, por aprovechar residuos para producir clinker y optimizar el consumo de energía y agua.
En 2019, el Pacto Global designó a Unacem Ecuador como Líder del ODS 9: Industria, Innovación e Infraestructura.

Contaminación crítica
El proceso de producción de cemento es crítico. Para producir clinker -el componente básico del cemento- se calienta piedra caliza (carbonato de calcio) en hornos que alcanzan temperaturas cercanas a los 1.450 °C.
Durante la calcinación, la caliza se descompone en óxido de calcio y libera dióxido de carbono de forma inevitable. Aproximadamente la mitad de las emisiones del cemento provienen de esta reacción química.
Los hornos se calientan con electricidad que, normalmente, se genera en estaciones térmicas, que emiten una gran cantidad de GEI. Uno de los cambios vienen de ahí.
Ahora se obtiene de su planta generadora pero también del Sistema Nacional Interconectado -energía casi complemente limpia, de origen hidráulico- y del hidrógeno.
La tasa de sustitución de combustibles fósiles de Unacem es del 56,88%, mientras la media de América Latina es del 15%.
“Nosotros estamos marcando el compás que la industria está siguiendo”, señala Xavier Guerra.
“Fuimos la primera industria en utilizar hidrógeno como catalizador de la combustión en la producción de clinker. Tenemos hace un año instalados los generadores de hidrógeno”, precisa.
Esto está en la línea de disminuir la contaminación del sector de la construcción, uno de cuyos factores clave es la producción de insumos.
Unacem es parte de una alianza internacional para disminuir el metano en la producción de cemento y disminuir la contaminación de la construcción.
La empresa se ha propuesto, hasta 2030, incorporar plenamente inteligencia artificial e hidrógeno, sustituir el factor clinker y los combustibles fósiles, y mejorar la eficiencia energética.
Con ello, busca garantizar recursos por USD 450 millones y pasar, hasta 2050, de contaminante crítico a empresa carbón neutral.

