Plan para cuidar 32.600 hectáreas de manglar en el Golfo de Guayaquil
El objetivo es ambicioso: conservar al menos 30.000 hectáreas de manglares y restaurar 2.600 hectáreas en cinco años, con beneficios sociales y ambientales.
“Golfo Vivo” es una alianza entre Conservación Internacional-Ecuador, Unilever y el Ministerio de Ambiente y Energía para proteger y restaurar los manglares en beneficio de las personas, el clima y la naturaleza.
El plan, que busca escalar la protección de este valioso recurso, fue presentado este 23 de marzo de 2026 en Guayaquil. Es considerado un buen ejemplo de cómo las alianzas público-privadas pueden generar valor compartido.
Los manglares, esenciales para la supervivencia, bordean más de la mitad del perfil costero de Ecuador y sustentan la pesca y los medios de vida de cientos de miles de familias.
Sin embargo, en los últimos 50 años, casi el 25% de los manglares del país se ha perdido, principalmente debido a la expansión de la acuicultura, y las comunidades costeras han quedado cada vez más vulnerables al cambio climático.
Este proyecto se enfoca en el Golfo de Guayaquil, donde se encuentra el 80% de los manglares del país y una reserva de carbono de más de 440 millones de toneladas. Busca fortalecer la gestión liderada por comunidades, restaurar el ecosistema degradado y promover el uso sostenible de sus recursos.
Las organizaciones de pescadores serán apoyadas por los Acuerdos de Uso Sostenible y Custodia del Ecosistema de Manglar (AUSCEM) y se ampliará el acceso a incentivos como "Socio Manglar", y demostrar cómo la inversión privada puede potenciar y escalar políticas públicas existentes.
El plan se implementará en ocho municipios del Golfo de Guayaquil: Arenillas, El Guabo, Machala, Santa Rosa, Guayaquil, Durán, Balao y Naranjal, priorizando comunidades tradicionales que dependen del manglar.
Se promoverá el liderazgo de las mujeres y se buscará capacitar a 300 de ellas, apoyar emprendimientos comunitarios y generar 350 empleos locales.
Se establecerán quince viveros de manglar que producirán 1,2 millones de plántulas y beneficiarán directamente a alrededor de 3.000 personas.
Se contribuirá a la conservación de 30.000 hectáreas de manglar, asegurando el almacenamiento de más de 4,8 millones de toneladas de carbono irrecuperable.
Se aportará a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 13, 14 y 15) y al Marco Global de Biodiversidad, demostrando cómo la colaboración público-privada puede escalar soluciones basadas en la naturaleza.

Un recurso básico
A medida que aumenta la temperatura del planeta y se intensifican los riesgos climáticos, con sus raíces sumergidas en el mar, los manglares protegen a las comunidades de las tormentas y almacenan grandes cantidades de carbono. Almacenan así “carbono irrecuperable” que, de otro modo, sería liberado a la atmósfera.
Protegerlos no es solo una prioridad ambiental, sino una necesidad económica y social urgente, tal como se puso de relieve durante el conversatorio y la presentación del proyecto, que se suma a otros que han permitido recuperar decenas de miles de hectáreas en los últimos años.
“Esta iniciativa posiciona a las comunidades como actores clave y aliados en la implementación de soluciones basadas en la naturaleza que protegen los ecosistemas, almacenan carbono y construyen futuros costeros resilientes", dijo en presentación Carolina Rosero, vicepresidenta y directora Ejecutiva de CI-Ecuador.

Alianza público-privada
En el acto se reseñó que el interés inicial de Unilever en el proyecto contribuyó a movilizar financiamiento público de mayor escala a través del Fondo Verde para el Clima (GCF), en coordinación con el Gobierno del Ecuador, ampliando este esfuerzo hacia un programa de alcance nacional.
Gracias a este financiamiento, se implementa el proyecto Manglares para el Clima, liderado por CI-Ecuador junto al Ministerio del Ambiente y Energía. En conjunto, estas iniciativas complementarias generan un impacto en más de 130.000 hectáreas de manglar a nivel nacional.
“En Unilever creemos en un modelo de crecimiento que genera valor compartido, no solo para el negocio, sino también para la sociedad, las comunidades y el ambiente", dijo Marcos Dueñas, director general de Unilever Ecuador.
En el evento estuvieron la viceministra del Ambiente y Energía, Alicia Jaramillo, líderes empresariales y de gobiernos locales, ONG y representantes comunitarios.
En un panel se habló sobre el rol de las empresas en la conservación de la biodiversidad, la acción climática y la integración de estas prioridades en sus modelos de negocio.
Además se desarrolló un diálogo con líderes de asociaciones custodias del manglar que compartieron experiencias desde territorio y sus prioridades para asegurar la protección del manglar en el largo plazo.


