¿Cuál es su huella de carbono? En Quito ya se mide con Carbonix

Varias instituciones desarrollaron la calculadora. Con las respuestas se puede saber cuántos gases de efecto invernadero emite cada quiteño y tomar acciones públicas.

¿Cuál es su huella de carbono? En Quito ya se mide con Carbonix
El transporte es el que más genera gases de efecto invernadero en Quito. Foto: Archivo.

La calculadora que mide la huella personal de carbono es de ingreso libre. Ahí se puede responder a una veintena de preguntas sobre los hábitos de consumo de energía, transporte, alimentación y manejo de residuos.

El efecto que se espera lograr con esta iniciativa, llamada “Tu huella Quito”, es que cada ciudadano pueda medir cuál es su participación en la contaminación de la ciudad. Al final, "Carbonix" hace algunas recomendaciones.

La capital del Ecuador emite alrededor de 7 millones de toneladas de gases de efecto invernadero (GEI) al año. La idea central de la iniciativa es que se puede actuar para disminuir el aporte individual.

La información que se obtiene de la plataforma se agrega al Sistema de Gestión de Información Ambiental, una herramienta clave para la planificación intersectorial de la administración de la ciudad.

“Cada persona tiene un rol fundamental”, señaló Santiago Sandoval, secretario de Ambiente del Distrito Metropolitano de Quito. Al igual que cada institución. Luego, el trabajo coordinado es indispensable.

Si el círculo virtuoso se cierra, se cumplirá una aspiración antigua de que la planificación responda a la información que se ha acopiado y procesado gracias a la tecnología.

El primer tema a responder es el consumo energético: cuántos electrodomésticos usa y con qué frecuencia, cuánto paga mensualmente en electricidad, cuántas veces a la semana utiliza transporte público o privado, qué distancia recorre en sus trayectos diarios.

El segundo se refiere al transporte, uno de los sectores que produce más GEI. Se trata de consultas relacionadas con el uso de vehículo privado, transporte público y viajes en avión.

Luego están las preguntas sobre la alimentación, fundamental sobre todo porque la ganadería consta como parte de los contaminantes más importantes y porque los residuos orgánicos también emiten GI.

Ecuador, alto índice de hambre y desperdicio de alimentos
Anualmente se pierden 930.000 toneladas, el 60% en los hogares. Hay iniciativas exitosas como el Banco de Alimentos de Quito, pero la recuperación es baja: 2%.

Finalmente, se pondera la cantidad de basura que genera cada persona, en proporción a los desperdicios del hogar.

Una necesidad urgente

La iniciativa responde a una realidad acuciante: los vehículos y actividades domésticas en Quito producen millones de toneladas de gases de efecto invernadero anualmente.

La meta es alcanzar carbono neutro para 2050, lo cual incluye proyectos como aprovechar el biogás en el Relleno Sanitario El Inga —el único plan ecuatoriano registrado bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio de la ONU— y esquemas de compensación de emisiones para empresas e instituciones.

Esta calculadora es un esfuerzo para llenar uno de los eslabones que falta: conectar la política climática con la decisión y el compromiso de cada habitante. una aspiración antigua de que la planificación responda a la información que se ha acopiado y procesado gracias a la tecnología.

Durante la presentación de la calculadora, se hizo énfasis en que la planificación es clave para la mitigación. Cada dólar invertido en mitigación ahorra nueve dólares que se gastarían en remediación.

Autoridades edilicias afirmaron que este proyecto es una construcción colectiva en la que cada persona tiene un papel fundamental.

“Con la herramienta buscamos que cada ciudadano tenga conciencia de su impacto y, sobre todo, tome acciones", dijo el gerente de la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos (EMGIRS EP).

"Hoy ya no solo hablamos de cuidar el ambiente, sino de calcular y compensar nuestra huella de carbono de forma concreta”: Santiago Andrade, gerente de EMGIRS

“Tu Huella Quito” forma parte del Sistema de Gestión de la Información Ambiental (SGIA), una plataforma digital que centraliza y organiza la información ambiental de la ciudad.

Los datos generados por la aplicación contribuyen al monitoreo de indicadores, la evaluación de acciones climáticas y el fortalecimiento en la toma de decisiones.

La metodología de cálculo incorporó criterios locales como la gestión de residuos y factores de emisión ajustados a las condiciones de la capital, para garantizar la confiabilidad de los resultados.

Esta iniciativa de la Secretaría de Ambiente y el Fondo Ambiental se realizó junto a la EMGIRS, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Así luce la segunda página de la calculadora.