El reto de las ciudades sostenibles va más allá de las obras
El Foro Urbano debatió cómo mejorar la movilidad, reducir la contaminación y ampliar los espacios verdes en las ciudades de Ecuador.
La planificación de ciudades menos dependientes del automóvil, la reducción de la contaminación y el acceso equitativo a espacios públicos fueron algunos de los temas centrales del Foro Urbano Nacional 2026, realizado en Quito el 6 y 7 de octubre de 2026. Bajo el concepto “Territorios que conectan vidas”, el encuentro reunió a 775 participantes para analizar los desafíos del desarrollo urbano sostenible en Ecuador.
Una de las propuestas que se compartieron durante el foro fue construir un parqueadero en la plaza Argentina, a la salida del túnel Guayasamín, para que quienes se movilizan desde Cumbayá puedan dejar sus vehículos y utilizar el Metro de Quito. La estación La Carolina se encuentra a unos 200 metros del lugar planteado.
La idea fue expuesta por Daniel Elmir, viceministro de Desarrollo Urbano Sostenible y Vivienda, en el marco de un debate más amplio sobre la necesidad de conectar la movilidad, el espacio público, la naturaleza y la planificación territorial.
El encuentro incluyó 20 ponencias y 10 expositores nacionales e internacionales, con temas como vivienda, innovación, infraestructura verde y azul, movilidad y transformación urbana.
Ciudades pensadas para las personas
El urbanista y planificador colombiano-canadiense Guillermo Peñalosa planteó que transformar las ciudades para priorizar a las personas no depende necesariamente de grandes inversiones, sino de decisiones de gestión y de la ejecución de políticas públicas.
“Esto no es un desafío financiero ni un desafío técnico. Toda la información que necesitamos, ya la tenemos. Ese no es el problema, lo que se necesita es ejecutar”, sostuvo.
Entre los cambios que propuso está reducir la velocidad de circulación en las calles urbanas a 30 kilómetros por hora, con excepciones de 40 o 50 kilómetros por hora en determinadas avenidas. Según explicó, esta medida permitiría mejorar las condiciones para caminar y movilizarse en bicicleta.
Peñalosa también señaló que la congestión vehicular está relacionada con la concentración de los horarios laborales. Como alternativa, propuso ensayar esquemas de entrada y salida flexibles para distribuir los desplazamientos durante el día, en lugar de concentrarlos en las horas pico.
"Qué tal si Ecuador lidera una iniciativa orientada a acabar con la congestión y vamos a hacer que todo el mundo tenga que trabajar entre las 11 am y las 3 pm. Pero pueden llegar entre las 7 y las 11 am ,y se pueden ir entre las 3 y las 7 pm".
La equidad territorial fue otro de los puntos abordados por el especialista. Advirtió que en los barrios de menores ingresos hay sectores que carecen de parques, escuelas y árboles, mientras que las políticas urbanas suelen concentrarse en grandes obras de infraestructura.
En ese contexto, destacó el papel del arbolado urbano frente al calor. Como ejemplo, mencionó la experiencia de Melbourne, donde la plantación de árboles en las aceras enfrentó inicialmente la oposición de algunos comerciantes. Según su relato, la vegetación permitió reducir la temperatura en las zonas intervenidas.

La contaminación urbana y los datos para medirla
La relación entre movilidad y cambio climático también fue abordada por Enrique Flores Juca, docente e investigador de la Universidad de Cuenca, quien presentó Movidata, una plataforma pública de estadísticas de movilidad que busca aportar información para la planificación urbana.
La herramienta permite evaluar la gestión municipal a partir de tres ejes: salud pública, relacionada con la accidentalidad; cambio climático, vinculado con la contaminación; y equidad en el espacio público, asociada con la accesibilidad.
Flores explicó que el crecimiento de las ciudades ha incrementado los desplazamientos y el uso de vehículos de combustión, con efectos sobre la calidad del aire. Sin embargo, señaló que las mediciones generales de contaminación por zonas no siempre permiten identificar las condiciones particulares de las vías.
En ciudades como Cuenca y Quito, la configuración urbana también incide en la dispersión de los contaminantes. Según el investigador, la disposición de las edificaciones junto a las calles puede dificultar que los gases se dispersen, por lo que considera necesario medir este fenómeno además de registrar la contaminación por sectores.
"Tenemos problemas, no solo por la contaminación que, claro, es de preocuparse, pero más por la dispersión. ¿Cuál es el problema de la dispersión? Es el tiempo que tardan en retirarse los gases contaminantes y eso afecta la salud", explicó Flores.
El análisis de estos datos puede aportar elementos para evaluar las condiciones de movilidad y los impactos ambientales asociados con los desplazamientos urbanos.
Infraestructura verde y planificación territorial
Durante la segunda jornada del foro, la infraestructura verde y azul y la resiliencia climática formaron parte de los debates sobre transformación urbana. Elmir destacó la necesidad de superar la ejecución de proyectos aislados y avanzar hacia una planificación que conecte la naturaleza, la movilidad, la vivienda y el espacio público.
“Planificar nuestras ciudades significa entender que cada decisión sobre movilidad, espacio público, vivienda y naturaleza está conectada”, señaló el viceministro.
La agenda también incluyó la discusión sobre la actualización de la Agenda de Hábitat Sostenible del Ecuador 2026-2036, así como espacios dedicados a la ciudad de proximidad, las nuevas tecnologías aplicadas a la gestión urbana y los gemelos digitales para la gestión sostenible del entorno construido.
En la apertura del encuentro, el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, planteó que la planificación debe considerar las características de cada territorio y las necesidades de sus comunidades, además de la ejecución de obras.
En esa línea, el especialista en diseño y planificación urbana Damien Kientz destacó la participación ciudadana como un proceso continuo y señaló que la sostenibilidad debe formar parte de las decisiones sobre el espacio público.
El foro cerró el 7 de octubre con mesas de trabajo orientadas a revisar instrumentos, políticas e iniciativas relacionadas con el hábitat y el desarrollo urbano sostenible. En estos espacios participaron representantes de instituciones públicas, academia, organismos internacionales, sector privado y sociedad civil.
