Ecuador turístico, una potencia frágil frente a la crisis climática

El sector turístico es aún poco resiliente frente a las crisis globales. Mientras Turismo habla de logros, los gremios piden más acciones para la reactivación.

Ecuador turístico, una potencia frágil frente a la crisis climática
El Gran Cañón, en Napo, una de las provincias más visitadas en 2025. Fotos: Flickr Ambiente.

El sector turístico es aún poco resiliente frente a las crisis globales. Mientras Turismo habla de logros, los gremios piden acciones para la reactivación.

Mientras el Foro Económico Mundial (WEF) sitúa a Ecuador en el privilegiado puesto 26 del planeta por sus recursos naturales, el Índice de resiliencia 2024 lo ubica en la posición 80 en capacidad de respuesta y desarrollo.

Pese a tener lo necesario para liderar en turismo sostenible, el sector en Ecuador ha desarrollado todavía poca resiliencia, es decir poca capacidad para resistir y adaptarse frente a crisis globales.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 17 de febrero como el Día Internacional de la Resiliencia del Turismo. El Índice de Desarrollo de Viajes y Turismo (TTDI, en inglés) del WEF, mide esa condición.

Según dicho Índice, los cinco países con mayor capacidad con una industria turística capaz de sobreponerse a los fenómenos naturales son Estados Unidos, España, Japón, Francia y Australia.

La posición de Ecuador en el lugar 80, de 119 países medidos, significa, según el TTDI, que hay un rezago en seguridad y protección, además de la infraestructura de servicios turísticos.

La iniciativa de medir la resiliencia turística nació en el contexto de la Covid-19, los desastres naturales, los conflictos geopolíticos y el cambio climático, que evidenciaron la vulnerabilidad de la industria.

El Día Mundial de la Resiliencia del Turismo, proclamado por la Asamblea General de la ONU en 2023, hace hincapié en la necesidad de fomentar el desarrollo de un turismo resiliente para hacer frente a las conmociones, teniendo en cuenta la vulnerabilidad del sector turístico a las emergencias.

Es también un llamamiento a la acción para que los Estados Miembros desarrollen estrategias nacionales de rehabilitación tras las perturbaciones, mediante la cooperación entre el sector público y el privado y la diversificación de actividades y productos.

Como es conocido, el calentamiento global está causando fenómenos naturales más intensos y seguidos. La ONU buscar promover la diversificación económica, la innovación tecnológica y la gestión sostenible como pilares para fortalecer destinos turísticos.

Ello, en un contexto en que lo trascendente es transformar el modelo de desarrollo del sector para reducir riesgos y proteger los ecosistemas que lo sostienen.

La sostenibilidad y la resiliencia están estrechamente relacionadas, aunque no son lo mismo. La sostenibilidad acerca a una iniciativa turística a la resiliencia, pero no la garantiza.

El turismo sostenible protege los ecosistemas que reducen riesgos naturales, evita la sobreexplotación de recursos, fortalece comunidades locales, promueve planificación de largo plazo y reduce vulnerabilidades estructurales.

Ese tipo de turismo, incluido el ecoturismo, es una actividad multisectorial que puede contribuir a las tres dimensiones del desarrollo sostenible y la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible fomentando el crecimiento económico, mitigando la pobreza, creando empleo pleno y productivo y trabajo decente para todos.

También puede contribuir a acelerar el cambio hacia modelos de consumo y producción más sostenibles y promover el uso sostenible de los océanos, los mares y los recursos marinos.

Galápagos: más tensión entre presión humana y biodiversidad
Los indicadores turísticos deben combinarse con la capacidad de equilibrar población, territorio y protección de la biodiversidad. El turismo y la población crecieron.

El caso sensible de Galápagos

 Según un reciente informe publicado por Youtopia, el crecimiento del ingreso de turistas al archipiélago es permanente. Más visitantes significa disponibilidad de más recursos, que no se proveen, en general, desde una óptica de sostenibilidad.

Galápagos es el espejo donde se reflejan las victorias y amenazas más punzantes: una joya protegida al 97%, pero cercada por la presión humana y una gestión de residuos que ponen a prueba los límites de su propia supervivencia.

La resiliencia del turismo implica equilibrar la conservación con el desarrollo económico y el bienestar de la población residente.

Por el contrario, la resiliencia disminuye cuando el desarrollo turístico prioriza el crecimiento rápido, extractivista, sobre la planificación sostenible.

La expansión urbana en zonas vulnerables, la sobreexplotación de recursos naturales, la falta de infraestructura adecuada y la débil coordinación institucional aumentan la exposición a desastres naturales y dificultan la recuperación.

En América Latina y Ecuador no existen aún cifras consolidadas sobre pérdidas directas del turismo asociadas al calentamiento global.

En lo que sí parece haber un acuerdo mayoritario es que destinos basados en biodiversidad -como Galápagos o la Amazonía- están entre los más vulnerables.

Es como si las joyas del Ecuador estuvieran bajo la espada de Damocles: los tesoros pueden perderse por la lenta erosión de aquello que los hace únicos. La falta de resiliencia es el óxido del filo.

'Recuperación en 2025'

Según datos del Banco Central del Ecuador y el Ministerio de Turismo, la industria generó ingresos por divisas superiores a los USD 2.200 millones en 2025 (USD 1.423,8 hasta el tercer trimestre).

El Viceministerio de Turismo destacó que hubo un aumento del 14,0% de llegadas de visitantes entre enero y junio de 2025 en relación con el primer semestre de 2024, y los principales emisores fueron Estados Unidos, Colombia, España, Perú y Canadá.

Asimismo, que el turismo genera alrededor de 600.000 empleos directos e indirectos, con una participación femenina del 60%. Además, ocupa el cuarto puesto en generación de ingresos por exportaciones no petroleras ni mineras.

La Federación Hotelera del Ecuador (Ahotec) informa que el ingreso de visitantes extranjeros en 2025 fue 8,7% más que el de 2024 y es crítica en las comparaciones: "el crecimiento de 2025 simplemente es un rebote tras la caída del 2024".

Dice que "lo grave está en que este rebote no logró el nivel del 2023 y peor aún de 2019, sin pandemia". Ese año, según esa fuente, hubo 251.976 visitantes más (15,6%) que en 2025.

Reconoce que "en 2025, además de los estados de excepción decretados por el Gobierno, el paro nacional de 31 días, focalizado en Imbabura y Carchi y con menor incidencia en la Sierra Centro, produjo un impacto negativo y secuelas para el turismo".

"Esto es un indicativo de que se requiere urgente atención del Estado, enfocándose en invertir en promoción para recuperar la base perdida y fortalecer la industria", concluyen los directivos de Ahotec en un análisis publicado en diciembre de 2025.

No se menciona específicamente el problema de inseguridad, que ha obligado al sector a replantear sus estrategias y dirigir sus esfuerzos a provincias en donde el impacto es menor que en algunos destinos de la Costa.

Hay coincidencias en cuanto al turismo interno. Hubo intensa actividad durante los asuetos de 2025. Más de 7,8 millones de viajeros gastaron más de USD 708 millones, lo cual significó un aumento de USD 170 millones entre 2024 y 2025.

Quito y Guayaquil se consolidaron como las principales ciudades emisoras de turistas internos, con una permanencia promedio de 2 días en las ciudades receptoras. 

La buena racha del turismo interno se extendió al feriado de Año Nuevo en 2026: se movieron, según estimaciones del sector y las autoridades turísticas, casi dos millones de personas que gastaron unos USD 130 millones.

La ocupación hotelera alcanzó el 53,09% frente al 44% de 2025, pese a que el período vacacional fue más corto. A la provincia de Santa Elena llegaron más de 400.000 personas que ocuparon casi el 100% de la capacidad instalada.

Otros destinos buscados fueron las provincias amazónicas de Napo y Pastaza, y en la Sierra, las de Azuay y Tungurahua. Mateo Estrella Durán, viceministro de Turismo, dijo a Ecuavisa que "provincias amazónicas han manejado una buena propuesta local de actividades y una buena propuesta del sector privado en promociones".

El gremio turístico señala que es necesario lograr mayor conectividad terrestre y bajar los precios en la conectividad aérea. Agregan que el desafío ahora será sostener ese ritmo en el feriado de Carnaval y avanzar en la recuperación del turismo internacional, para consolidar la reactivación.

"Ecuador celebra estos resultados como un hito que refleja su potencial y compromiso con el desarrollo del turismo sostenible, inclusivo y competitivo", señaló el Viceministerio de Turismo sobre 2025.

Vista del río Pastaza, en la provincia del mismo nombre.