Centro para tratar la hemofilia en Portoviejo trae debate ético-legal
El MSP defiende la atención integral de 832 pacientes. Se cuestiona si la industria puede incidir en compras y decisiones o causar dependencia tecnológico-terapéutica.
El primer paso fue la suscripción de un memorándum de entendimiento entre el Ministerio de Salud Pública (MSP) de Ecuador y la Federación Mundial de Hemofilia (FMH) en noviembre de 2025.
El Gobierno lo calificó como un hito para fortalecer el Sistema Nacional de Salud y destacó que mejorará "el acceso oportuno, eficiente y de calidad a los servicios médicos dirigidos a personas con hemofilia y otras coagulopatías hemorrágicas hereditarias".
La hemofilia es considerada una enfermedad rara y huérfana debido a su baja prevalencia (aprox. 1 de cada 10.000 personas), y puede ser catastrófica por el alto costo de sus tratamientos y el riesgo de hemorragias graves. Es un trastorno hereditario que impide la correcta coagulación de la sangre.
El memorando incluye el Registro Nacional Unificado de Pacientes, actualizar las Guías de Práctica Clínica del MSP, formar a profesionales de laboratorio y equipos en hospitales de Quito, Guayaquil, Cuenca y Portoviejo, y fortalecer la educación a pacientes y sus familiares.
El siguiente paso fue la firma de un acuerdo de cooperación entre el MSP y la farmacéutica Roche en diciembre de 2025, para abrir el Primer Centro de Atención Integral de Hemofilia de Ecuador en el Hospital de Especialidades de Portoviejo.
Ante los cuestionamientos sobre el convenio con el sistema de salud ecuatoriano que implica el uso de un solo medicamento, en este caso Hemlibra (Emicizumab), Roche Ecuador lo defendió como "un mecanismo legítimo de cooperación técnica".
"El convenio se centra exclusivamente en la transferencia de conocimiento especializado y la educación médica continua, sin implicar procesos de compra, contratación pública ni generación de obligaciones de adquisición por parte de las instituciones de salud".
Afirmó que las actividades contempladas no constituyen promoción de medicamentos, en la medida en que no incluyen incentivos, no inducen a la prescripción y se desarrollan en un ámbito institucional y educativo, y que Roche actúa bajo principios estrictos de protección de datos".
Hizo notar que el medicamento ha sido aprobado por las autoridades sanitarias ecuatorianas y "forma parte de esquemas terapéuticos específicos definidos por el sistema de salud" y que su abordaje se apoya en referencias clínicas especializadas, incluidas las guías de la FMH.
Por último, recordó que en 2025 la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó su inclusión en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales para profilaxis de hemofilia A, tanto en pacientes con inhibidores del factor VIII como en pacientes sin inhibidores".

La FMH, Roche y la OMS
La FMH es una organización sin fines de lucro dedicada a obtener y mejorar el tratamiento para personas con hemofilia y otros trastornos de la coagulación hemorrágicos hereditarios, y trabaja para ofrecer estándares de atención basados en pruebas científicas actualizadas.
Se trata de una Federación que desarrolla actividades en varios espectros de la hemofilia. De hecho, el próximo Congreso Mundial de la organización será en Kuala Lumpur, entre el 19 y el 22 de abril de 2026.
La farmacéutica Roche empezó a colaborar con el Programa de Ayuda Humanitaria de la FMH el 28 de marzo de 2019. Consiste en la donación de Emicizumab (Hemlibra), así como la entrega de fondos al Programa "para la formación necesaria que garantice las infraestructuras locales y la experiencia sanitaria para optimizar y utilizar adecuadamente esta terapia".
La OMS, en efecto, recomendó en su reunión de 2025, incluir el medicamento de Roche en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales para profilaxis de hemofilia A.
Hemlibra es un anticuerpo diseñado para prevenir o reducir la frecuencia de los episodios hemorrágicos. Se administra mediante inyección subcutánea, permitiendo opciones de dosificación flexibles (semanal, cada dos o cuatro semanas).
El MSP consideró en el memorando de noviembre de 2025 que "recientemente, la OMS publicó una resolución. Esta publicación fue utilizada en el presente Memorando, lo que certifica que la data y los argumentos que utilizamos están plenamente aprobados por la OMS”.
Y el 3 de febrero de 2026, el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó una resolución impulsada por los Estados Miembros sobre la Acción Mundial para Promover la Equidad en Salud para las Personas con Hemofilia y Otros Trastornos de la Coagulación.
La resolución se presentará en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2026 para su adopción final. La Federación Mundial de Hemofilia (FMH), como actor no estatal en relaciones oficiales con la OMS, ha promovido y apoyado firmemente esta resolución.
El posible conflicto
El MSP registra 854 pacientes con hemofilia, aunque estimaciones internacionales señalan que la cifra real podría duplicarse. El caso en Ecuador tiene un matiz especial porque la Fundación Hemofílica Ecuatoriana (FUNDHEC) está en desacuerdo con el convenio.
"5patas" afirmó que FUNDHEC ya no tiene el respaldo de la FMH por no cumplir con estándares éticos y de alineación internacional y que la Federación trabajará directamente con el Estado para actualizar el modelo de atención de la hemofilia. La información no aparece en el portal de la FMH.
Si se observan los casos de Brasil y Colombia en el tratamiento de la hemofilia, hay riesgo de que un solo actor privado influya, ya sea en decisiones sobre acceso o protocolos. El modelo "ideal" europeo implica participación multimarca, un papel privado de consultoría y no de decisión y transparencia y regulación estrictas.
El centro de la controversia es si bajo la forma de cooperación técnica, puede crearse una zona gris y encubrirse algún conflicto de interés. Al proveer la infraestructura, los sistemas de datos y la medicina gratuitamente, una farmacéutica pudiera generar una dependencia estructural.
Puede haber influencia porque los médicos entrenados en un centro que utiliza protocolos de una farmacéutica podrían inclinarse a prescribir sus productos. La empresa podría acceder a evidencia de pacientes ecuatorianos y usarla a su favor.
Una vez que el centro es establecido, el sistema de salud pública podría sentir la obligación política y moral de financiar los tratamientos necesarios para mantenerlo en funcionamiento.
El desafío para el Gobierno y el Estado sobre la deriva que tome el funcionamiento del centro, es cómo mantener una supervisión independiente de los datos y las opciones de tratamiento.