El Día del Jambato corre el riesgo de no conmemorarse este 2026
Esta es una consecuencia de un escenario que ha polarizado a los actores y que, en la práctica, no ha resultado en acciones concretas para preservar la especie
Por Marco Arauz
Hasta este momento no está previsto ningún acto para conmemorar, como en los últimos tres años, el Día del Sapo Arlequín Jambato (Atelopus ignescens) en la parroquia rural Angamarca, de la provincia de Cotopaxi.
La fecha que se estableció para poner de relieve la importancia de conservar esta especie en peligro crítico de extinción es el 21 de abril y se celebra el viernes más cercano a ese día. Por tanto, debía tener lugar el 24 de este mes.
Se trata de una festividad en la cual han participado sobre todo los estudiantes de Angamarca y que captó la atención de los medios en 2023 y 2024, aunque en 2025 un problema en la vía de acceso impidió la cobertura.
Esta parroquia es beneficiaria de la vía Pasapungo-Angamarca-El Corazón, promovida por la Prefectura de Cotopaxi y cuyas escombreras afectan el hábitat y la reproducción de la especie Atelopus ignescens.
La posibilidad de que este año no haya la celebración es solo la consecuencia más visible de un escenario que ha polarizado a los actores y que, en la práctica, no ha resultado en acciones concretas para preservar la especie.
Tampoco se está cumpliendo la sentencia de primera instancia de una jueza penal de Riobamba que acogió una acción de protección a favor de la especie, la declaró sujeto de derechos y dictó medidas integrales para salvarla in situ.
La jueza dio plazos para que el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) y su Zonal 3 y el Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) Provincial de Cotopaxi, principalmente, tomen acciones en ese sentido.
También pidió al GAD Parroquial de Angamarca y a la Alianza Jambato que rindan informes de cumplimiento de la sentencia. El de la Presidenta de la Asociación, del 31 de marzo de 2026, muestra una desconexión entre los actores.
Destaca, sin embargo, la oportunidad que ofrece la iniciativa de formar la Coalición para la Conservación del Jambato, con actores académicos, organizaciones de conservación y entidades técnicas.

Varios actores, pocos acuerdos
La mayoría de actores coincide en lo principal: hay que preservar la especie y construir la vía. Pero hay diferencias marcadas sobre todo por el enfoque sobre el desarrollo. El resultado hasta hoy es un bloqueo, la suma cero.
Lourdes Tibán, presidenta del GAD Provincial de Cotopaxi, promueve a toda costa la vía. Su declaración más relevante luego de la sentencia y pese a que se retiraron los permisos ambientales, fue que va a hacerla "cueste lo que me cueste".
Ha minimizado el impacto de la construcción de la vía sobre la especie, que según ella se halla en cualquier parte de la zona, y ha dicho que declarará a "Angamarca y Shuyo como santuario del Jambato". También ha hablado de preservar la especie fuera de la zona.
El GAD Parroquial de Angamarca aparece alineado con esa postura. Su presidente, Romeo Vichicela, aceptó dialogar con esta plataforma pero luego argumentó razones familiares que lo obligaban a ausentarse. Se esperan sus respuestas a un cuestionario de seis preguntas.
Mientras se preparaba la sentencia de la jueza, el MAE se apresuró a retirar las licencias ambientales para la construcción de la vía. También ha refutado la insinuación de que la conservación del Jambato se haga ex-situ.
Pero es evidente que su Zonal 3, hasta ahora, no tiene la capacidad de tomar acciones más allá del escritorio. Su participación más activa en el entorno donde se pretende conservar la especie aparece como una necesidad urgente.
El informe del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) fue tomado muy en cuenta para la sentencia de la jueza. Posteriormente a la sentencia, su director, Diego Inclán, se ha reunido con la prefecta Tibán. Su papel es técnico.
La Red Ecuatoriana de Herpetología (REH), un grupo de científicos que estudia a los anfibios, ha sido convocada como parte de una mesa técnica para discutir sobre la preservación de la especie y evaluar la posibilidad de hacerlo in situ o ex situ.
Esta última vía fue explorada hace unos años por el Centro Jambatu con la extracción de individuos de la especie. Ante la reaparición de la especie en Angamarca, anunció que trabajará in situ. La organización que se ha enfocado desde 2021 en esa tarea es la Alianza Jambato.
En esta etapa, la Alianza ha participado en la mesa técnica y ha entregado el informe de la veeduría pedido por la jueza, pero no ha recibido respuestas para dicho informe ni ha sido convocada a reuniones.
Ha sido animadora del Día del Jambato y mantiene un monitoreo de las obras y del estado de la especie, pero su próximo ingreso requerirá el apoyo de la fuerza pública, como se lee en su informe de seguimiento.
Para las dos acciones legales para detener la construcción de la vía, Alianza Jambato se ha apoyado en la Coordinadora Ecuatoriana de Organizaciones para la Defensa de la Naturaleza y el Medio Ambiente (Cedenma).
